Friday, June 21, 2013

SEGUNDA CARTA PASTORAL DE MONS. ROMERO



Durante su audiencia general del 19 de junio 2013, el Papa Francisco profundizó sobre la enseñanza del Concilio Vaticano II que la Iglesia es el Cuerpo místico de Cristo en la historia (Constitución dogmática «Lumen Gentium», n º 7).  El mismo mensaje fue el tema de la segunda carta pastoral de Mons. Óscar A. Romero, "La Iglesia, Cuerpo de Cristo en la Historia", publicada el 6 de agosto de 1977.  La Iglesia es un cuerpo vivo, dice el Papa Francisco: "La Iglesia no es una asociación benéfica, cultural o política, sino que es un cuerpo vivo, que camina y actúa en la historia".  Romero expresa el mismo sentimiento: "La función de la Iglesia no hay que entenderla de una manera legal y jurídica".  En cambio, "La Iglesia es … la carne en la que Cristo concreta, a lo largo de los siglos, su propia vida y su misión personal".  (Este es un análisis del Año de la Fe de la predicación y la orientación teológica del Siervo de Dios Óscar Romero.)
Tanto el Papa Francisco como Mons. Romero fundamentan la doctrina que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, con una corroboración escritural.  Francisco señala que Jesús le aparece a San Pablo en el camino a Damasco, lo que provocó su famosa conversión, como prueba de la continua presencia de Jesús: "Esta experiencia de san Pablo nos dice cuán profunda es la unión entre nosotros los cristianos y el mismo Cristo. Cuando Jesús ascendió al cielo, no nos ha dejado huérfanos, sino con el don del Espíritu Santo, la unión con Él se ha vuelto aún más intensa".  Romero señala otra epifanía—la Transfiguración, que es la fiesta patronal nacional de El Salvador—para representar el acompañamiento de Cristo a su pueblo.  A partir de esta carta pastoral, Romero inicia una práctica de publicar sus cartas pastorales en la Fiesta de la Transfiguración.  "Hoy … el divino Salvador del mundo, titular de nuestra Iglesia particular", escribe Romero, "ilumina, como en una pascua salvadoreña, con el esplendor de su Transfiguración, el camino de nuestra historia eclesiástica y nacional".  (El nombre del país, "El Salvador", se refiere a esta fiesta litúrgica.)
La segunda carta pastoral de Mons. Romero incluye numerosas frases que suenan francamente Bergoglianas.  Por ejemplo, Romero escribe que, "la tradición que Cristo confió a su Iglesia no es como un museo de recuerdos que conservar".  (Compárese el Papa Francisco en su advertencia del 23 de mayo 2013 contra llegar a ser "un cristiano de museo", y su admonición del 28 de marzo 2013 a los clérigos de no convertirse en "coleccionistas de antigüedades o bien de novedades, en vez de ser pastores con olor a oveja".)  Mons. Romero también rechaza la ambición clerical, preguntando: "¿Cuál es la razón del cambio actual de la Iglesia frente al mundo y a la historia de los hombres? No es oportunismo", responde, "o infidelidad al Evangelio".  (Compárese Francisco, quien en repetidas veces critica al "carrerismo" en la Iglesia, incluyendo su condena del 6 de junio 2013 de que es una "lepra" entre los clérigos, quienes deberían mejor buscar "el bien superior de la causa del Evangelio".)  Mons. Romero dice que la Iglesia se convierte en el Cuerpo de Cristo usando "los medios de que la dotó el mismo Cristo; la predicación de la Palabra, los Sacramentos, sobre todo la celebración de la Eucaristía que le recuerda, en forma actualizada y viviente, que Ella sigue siendo el Cuerpo de Jesús".  (Compárese Francisco: "estemos unidos a Jesús … alimentémonos con la oración diaria, la escucha de la Palabra de Dios, la participación en los sacramentos".)
Según el estudioso de Romero James R. Brockman, el mensaje de monseñor en esta carta pastoral es que, siendo la Iglesia el cuerpo místico de Cristo en la historia, "debe por tanto actuar como Jesús, proclamar el reino de Dios a los pobres, especialmente, el cumplimiento de la profecía de Isaías de llevar la buena nueva a los pobres, y la libertad a los presos y a los oprimidos".  Brockman, "Enseñanza Pastoral del Arzobispo Oscar Romero", SPIRITUALITY TODAY, Verano 1988, Vol.40 N º 2—en inglés.) Por lo contrario, "Tiene que resistir y denunciar todo lo que se opone al reino de Dios, toda la injusticia y la crueldad integrada en la sociedad, al igual que Jesús denunció los pecados de sus contemporáneos y de su sociedad.  Y la Iglesia tiene que llamar a la conversión y a la reforma y para el servicio de la edificación del reino de Dios".  (Ibid.)  La Iglesia tiene el deber, dice monseñor, "de prestarle a Cristo en la historia, su voz para que Cristo hable, sus pies para que recorra el mundo actual, sus manos para trabajar la construcción del Reino en el mundo actual, y todos sus miembros para completar lo que falta de su pasión" (Col. 1, 24).  Un hilo similar recoge el Papa Francisco, predicando que, "este cuerpo tiene una cabeza, Jesús, que lo guía, lo alimenta y lo apoya. Este es un punto que quiero destacar: si la cabeza está separada del resto del cuerpo, la persona no puede sobrevivir. Así es en la Iglesia, debemos permanecer asidos cada vez más profundamente a Jesús".
Monseñor Romero también utiliza la imagen de la Iglesia como Cuerpo místico de Cristo para explicar el desarrollo del pensamiento social católico en el Concilio Vaticano II y las declaraciones de los obispos de América Latina durante la Conferencia de Medellín.  Si la Iglesia es el cuerpo vivo de Cristo en la historia, explica Mons. Romero, entonces la Iglesia debe responder e interactuar con la historia.  "La Iglesia actual tiene conciencia de ser Pueblo de Dios en el mundo; o sea, una organización de hombres que pertenece a Dios pero que está en este mundo", escribe: "Porque va avanzando en este mundo... que entra en la historia humana".  Lumen gentium», n º 9.)  Esto ha llevado a la Iglesia a reconocer la importancia de las estructuras sociales de pecado, escribe Mons. Romero.  "Propiamente la Iglesia ha denunciado durante siglos el pecado", explica: "ciertamente ha denunciado el pecado del individuo y también ha denunciado el pecado que pervierte las relaciones entre los hombres, sobre todos a nivel familiar", expone.  "Pero ha vuelto a recordar lo que, desde sus comienzos, ha sido algo fundamental: el pecado social".  Esto es "la cristalización de los egoísmos individuales en estructuras permanentes que mantienen ese pecado y dejan sentir su poder sobre las grandes mayorías".
Como el Papa Francisco, Mons. Romero cierra sus reflexiones con un llamado a la unidad.  Francisco: "San Pablo dice que a medida que los miembros del cuerpo humano, aunque diferentes y numerosos, forman un solo cuerpo, así todos nosotros fuimos bautizados en un solo Espíritu, en un solo cuerpo".  Todas las diferentes partes de la Iglesia, deben trabajar juntas, incluso si son diferentes: "no hay una uniformidad aburrida [sino que] está la comunión y la unidad: todos están en relación los unos con los otros y todo confluye para formar un solo cuerpo vital, profundamente conectado con Cristo".  En consecuencia, el Pontífice nos aconseja resistir "las tentaciones de la división, de la lucha entre nosotros, de los egoísmos, del chisme".   Mons. Romero también termina con un fuerte llamado a la unidad.  "Recordemos que lo que divide no es la actuación de la Iglesia, sino el pecado del mundo", insta: "cuando la Iglesia se introduce, con una intención salvadora y liberadora en el mundo del pecado, el pecado del mundo se introduce en la Iglesia y la divide”.  Tanto Francisco como Romero ofrecen la misma solución.  Ser parte del cuerpo de Cristo, dice Francisco, "significa permanecer unidos al papa y a los obispos que son instrumentos de unidad y de comunión".  Romero insta a una comunión similar con la jerarquía: "la unidad se debe lograr alrededor del Evangelio, a través de la palabra autorizada del Pastor", escribe.  "Deseo vivamente que todos los sacerdotes, diocesanos y religiosos, y todos los religiosos y religiosas unifiquemos nuestros esfuerzos alrededor de las directrices del Arzobispado", y a los laicos a hacer lo mismo.
En su segunda carta pastoral, Mons. Óscar A. Romero formula una concepción de la Iglesia como Cuerpo místico de Cristo en la historia que resuena en el magisterio del Papa Francisco.

2 ° LETTERA PASTORALE DI MONS. ROMERO






Durante la sua Udienza generale del 19 giugno, 2013 , Papa Francesco approfondito sull'insegnamento del Concilio Vaticano II che la Chiesa è il Corpo mistico di Cristo nella storia (Costituzione dogmatica «Lumen Gentium», 7). Lo stesso messaggio è stato il tema della seconda lettera pastorale di Mons. Oscar A. Romero, "La Chiesa, il Corpo di Cristo nella storia", pubblicata il 6 agosto 1977 [inglese | spagnolo]. La Chiesa è un corpo vivo, dice il Papa Francesco: "La Chiesa non è un’associazione assistenziale, culturale o politica, ma è un corpo vivente, che cammina e agisce nella storia". Romero esprime lo stesso sentimento: "Il ruolo della Chiesa non deve essere intesa in un senso legale e giuridico". Invece, "La Chiesa è la carne in cui Cristo rende presente, nel corso dei secoli la sua vita e la sua missione personale." (Questo è un analisi dell'Anno della fede, della predicazione e l'orientamento teologico del Servo di Dio, Oscar Romero.)

Sia il Papa Francesco e Mons. Romero rafforzano la dottrina della Chiesa come corpo di Cristo con basi scritturale. Francesco fa notare che Gesù appare a San Paolo sulla via di Damasco, spingendo la sua famosa conversione, come prova della presenza continua di Gesù: "Questa esperienza di san Paolo ci dice quanto sia profonda l’unione tra noi cristiani e Cristo stesso. Quando Gesù è salito al cielo non ci ha lasciati orfani, ma con il dono dello Spirito Santo l’unione con Lui è diventata ancora più intensa". Romero punta a un'altra epifania, la Trasfigurazione, che è la festa patronale nazionale di El Salvador, per rappresentare l'accompagnamento di Cristo, del suo popolo. Cominciando con questa lettera pastorale, Romero inizia una pratica di pubblicare le sue lettere pastorali nella festa della Trasfigurazione. "Oggi il Divino Salvatore del Mondo, che è il patrono della nostra Chiesa locale", scrive Romero, "ci illumina, come in una Pasqua salvadoregna, con lo splendore della Trasfigurazione, la via della nostra storia nazionale ed ecclesiastiche". (Il nome del paese "El Salvador", che significa "Il Salvatore", si riferisce a questa celebrazione.)


La seconda lettera pastorale di Mons. Romero include molte frasi che suonano decisamente Bergogliani. Ad esempio, Romero scrive che, "la tradizione che Cristo ha affidato alla sua Chiesa non è un museo di ricordi da proteggere." (Confronta Papa Francesco nel suo avvertimento del 23 Maggio 2013 contro diventare "un cristiano da museo", e il suo ammonimento del 28 marzo 2013 ai chierici di non diventati "collezionisti di antichità oppure di novità, invece di essere pastori con l’odore delle pecore".) Romero respinge anche l'ambizione clericale, chiedendo: "Qual è la ragione per gli attuali cambiamenti nella Chiesa che si confronta con il mondo e la storia del genere umano? Non è opportunismo", risponde, "né è infedeltà al Vangelo". (Confronta Francesco, che ha più volte criticato il "carrierismo" nella Chiesa, tra cui la sua condanna del 6 giugno 2013, che quello è una "un lebbra" nel clero, che dovrebbero meglio cercare "il bene superiore della causa del Vangelo".) Romero dice che la Chiesa diventa il Corpo di Cristo, utilizzando "i mezzi con i quali Cristo stesso l'ha dotata: l'annuncio della Parola, l'amministrazione dei sacramenti, soprattutto l'Eucaristia, che le ricorderà, in un modo vitale attivo che continua di essere il corpo di Cristo". (Confronta Francesco: "rimaniamo uniti a Gesù ... alimentiamoci con la preghiera quotidiana, l’ascolto della Parola di Dio, la partecipazione ai Sacramenti".)


Secondo studioso James R. Brockman, il messaggio di Romero in questa lettera pastorale è che, perché la Chiesa è il corpo mistico di Cristo nella storia, "La Chiesa deve quindi agire come Gesù, proclamando il regno di Dio ai poveri soprattutto, adempiendo la profezia di Isaia per portare la buona novella ai poveri e la libertà ai carcerati e gli oppressi". Brockman, "Magistero pastorale di Mons. Oscar Romero", SPIRITUALITY TODAY, Estate 1988, Vol.40 n ° 2, in inglese.) Al contrario, "Deve resistere e denunciare tutto ciò che si oppone il regno di Dio, tutte le ingiustizie e la crudeltà integrati nella società, proprio come Gesù ha denunciato i peccati dei suoi contemporanei e la loro società. E la Chiesa deve richiamare alla conversione e alla riforma e per il servizio della costruzione del Regno di Dio". (Ibid.) "E 'dovere della Chiesa nella storia", scrive Romero, "di prestare la sua voce a Cristo in modo che egli possa parlare, i piedi in modo che egli possa camminare il mondo di oggi, le sue mani per costruire il regno, e tutti i suoi membri a completare il resto della sua passione". Un pensiero simile viene ripreso da Papa Francesco, che predica che "questo corpo ha un capo, Gesù, che lo guida, lo nutre e lo sorregge. Questo è un punto che vorrei sottolineare: se si separa il capo dal resto del corpo, l’intera persona non può sopravvivere. Così è nella Chiesa: dobbiamo rimanere legati in modo sempre più intenso a Gesù".


Mons. Romero utilizza anche l'immagine della Chiesa come Corpo Mistico di Cristo per spiegare lo sviluppo del pensiero sociale cattolico nel Concilio Vaticano II e le dichiarazioni dei vescovi dell'America Latina durante la Conferenza di Medellín. Se la Chiesa è il corpo vivente di Cristo nella storia, Romero spiega, allora la Chiesa deve rispondere e interagire con la storia. "La Chiesa moderna è consapevole di essere il popolo di Dio nel mondo, o meglio, di essere un corpo di uomini e donne che appartengono a Dio, ma che vivono nel mondo", scrive: "Ecco perché il Vaticano II ha descritto la Chiesa come il nuovo Israele, che pur vivendo in questa nostra epoca va in cerca di una città futura e permanente". («Lumen Gentium», # 9.) Questo riconoscimento della storia ha indotto la Chiesa a riconoscere l'importanza delle strutture sociali di peccato, Romero scrive. "Nel corso dei secoli la Chiesa ha, giustamente, denunciato il peccato", spiega. "Certamente lei ha denunciato i peccati personali, e lei ha anche denunciato il peccato che perverte le relazioni tra le persone, in particolare a livello di famiglia", dice. "Ma lei ha cominciato a ricordare qualcosa che al inizio della Chiesa, è stato fondamentale: peccato sociale". Questo è "la cristallizzazione, in altre parole, di peccati individuali in strutture permanenti che mantengono il peccato in essere, e renderlo tanto forte che possa impattare la maggior parte della gente".


Come Papa Francesco, Mons. Romero chiude le sue riflessioni con un appello all'unità. Francesco: "San Paolo afferma che come le membra del corpo umano, pur differenti e numerose, formano un solo corpo, così tutti noi siamo stati battezzati mediante un solo Spirito in un solo corpo". Tutte le diverse parti della Chiesa, devono lavorare insieme, anche se sono diverse: "non c’è la piatta uniformità ... [p]erò c’è la comunione e l’unità: tutti sono in relazione gli uni con gli altri e tutti concorrono a formare un unico corpo vitale, profondamente legato a Cristo". Di conseguenza, il Pontefice ci consiglia di resistere alle "tentazioni della divisione, delle lotte tra noi, degli egoismi, delle chiacchiere". Romero si conclude anche con un forte richiamo all'unità. "Ricordatevi che ciò che ci divide non è azione della Chiesa, ma il peccato del mondo", esorta. "Quando la Chiesa entra nel mondo del peccato per liberare e salvare, il peccato del mondo entra nella Chiesa per dividere", analizza. Sia Francesco e Romero offrono la stessa soluzione. Essere parte del corpo di Cristo, dice Francesco, "vuol dire rimanere uniti al Papa e ai Vescovi che sono strumenti di unità e di comunione". Romero sollecita una simile comunione con la gerarchia: "l'unità deve essere raggiunta in giro per il Vangelo, attraverso la parola autorevole del Pastore", scrive. "Io sinceramente voglio che tutti i sacerdoti, diocesani e religiosi, e tutti gli altri membri di ordini religiosi, di unire i loro sforzi in giro per le direttive che provengono dalla Arcidiocesi", e laici a fare lo stesso.


Nella sua seconda lettera pastorale, Mons. Oscar Romero fa una concezione della Chiesa come Corpo mistico di Cristo nella storia che risuona nel magistero di Papa Francesco.

Friday, June 14, 2013

OSCAR ROMERO & THE “F4F”



In the United States, the Diocese of Salt Lake City, Utah, is urging the faithful to prayFor martyrs such as Archbishop Oscar Romero,” on the first day of the Fortnight for Freedom—the U.S. Bishops’ campaign for religious liberty.  In a message recommending prayers for each of the days of the campaign, which runs from June 21-July 4 (U.S. Independence Day), Bishop John Wester recommendstaking 10 minutes each day of the Fortnight to pray based on the daily reflections.”  He explains that “The reflections are in the form of a litany which may be repeated in its entirety each day, or built upon day by day.”  The Romero prayer, set for day one, reads as follows.
June 21:  For martyrs such as Archbishop Oscar Romero, who are killed for practicing their faith in the political arena, we pray: Jesus, courage of martyrs, have mercy on us.
Last year, when the Fortnight for Freedom campaign was first observed, the National Catholic Register, the oldest national Catholic newspaper in the United States (owned by EWTN), recommended watching the movie “Romero” (1989) on the third day of the “F4F” because June 23 is the Feast of St. Joseph Cafasso, a social reformer who defended prisoners and convicts of the state and opposed state intrusion into Church affairs.  The Register noted that, similarly, Romero was “a courageous defender of human rights and of the Church against an oppressive militarized government terrorizing its own people under the rubric of fighting communism.”
The F4F campaign has been criticized by liberals, including some Catholics, as exaggerating the level of religious intolerance in the USA, where the government clashed with the Church over a mandate in the new federal health care law that required private employers—including Church affiliated institutions—to provide coverage for abortions.  Some have questioned whether such infringement on freedom of conscience is tantamount to Church persecution.  When abortion was liberalized in El Salvador over the Church’s objections, Archbishop Romero protested that, “This is truly a persecution of the Church for this law is clearly against the morality that the Church preaches.”

QUINCENA POR LA LIBERTAD

 


En los Estados Unidos, la Diócesis de Salt Lake City, Utah, está exhortando a los fieles a rezarPor los mártires como Mons. Oscar Romero”, en el primer día de la Quincena por la Libertad—la campaña de los Obispos de Estados Unidos por la libertad religiosa (“Fortnight for Freedom” en inglés). En un mensaje que recomienda la oración para cada día de la campaña, que se extiende desde el 21 junio al 4 julio (Día de la Independencia de EE.UU.), el Obispo John Wester recomiendatomarse 10 minutos cada día de la ‘Fortnight’ para orar basándose en las reflexiones diarias”. Explica que “Las reflexiones se encuentran en forma de letanías y pueden ser repetidas durante todo el día, o irse construyendo día a día”. La oración de Mons. Romero programada para el primer día, dice lo siguiente.
21 junio:  Por los mártires como Mons. Oscar Romero, asesinados por practicar su fe en la arena política, rogamos al Señor Jesús, el coraje de los mártires: ten piedad de nosotros.
El año pasado, cuando la campaña de la Quincena por la Libertad fue observada por primera vez, el National Catholic Register, el diario católico nacional más antiguo de los Estados Unidos (propiedad de EWTN), recomendó ver la película “Romero” (1989) en el tercer día de la Quincena porque el 23 de junio es la Fiesta de San José Cafasso, un reformador social que defendió a los encarcelados y a los condenados del estado y se opuso a la intrusión del Estado en los asuntos de la Iglesia. El Register señaló que, del mismo modo, Romero fue “un valiente defensor de los derechos humanos y de la Iglesia en contra de un gobierno opresivo militarizado que aterrorizaba a su propio pueblo bajo la excusa de luchar contra el comunismo”.
La Quincena ha sido criticada por progresistas, entre ellos algunos católicos, por supuestamente exagerar el nivel de intolerancia religiosa en los EE.UU., donde el gobierno se enfrentó con la Iglesia sobre la nueva ley federal de salud que exige a los empleadores privados—incluyendo instituciones afiliadas con la Iglesia—a cubrir abortos. Algunos han cuestionado si tal infracción de la libertad de conciencia equivale a una persecución de la Iglesia. Cuando se liberalizó el aborto en El Salvador, pese a las objeciones de la Iglesia, Mons. Romero se quejó de que, “Esa es verdadera persecución a la Iglesia, desde las leyes contra la moral que la Iglesia predica”.

QUINDICINA PER LA LIBERTÀ




Negli Stati Uniti, la Diocesi di Salt Lake City, nello Utah, sta esortando i fedeli a pregare "per i martiri come Oscar Romero" nel primo giorno della Quindicina per la Libertàla campagna dei Vescovi degli Stati Uniti Uniti per la libertà religiosa ("Fortnight for Freedom" in inglese). In un messaggio che consiglia di preghiere per ogni giorno della campagna, che si svolgerà dal 21 giugno - 4 luglio (Giorno dell'Indipendenza negli Stati Uniti), il Vescovo John Wester raccomanda di "prendere 10 minuti ogni giorno della 'Fortnight' a pregare sulla base di gli riflessioni quotidiane". Egli spiega: "Le riflessioni sono in forma di litanie e può essere ripetuti per tutto il giorno, o si può pregare giorno in giorno". La preghiera di Romero in programma per il primo giorno, recita come segue.
21 giugno:     per i martiri come Oscar Romero, assassinato per praticare la loro fede in campo politico, preghiamo al Signore Gesù, il coraggio dei martiri: abbi pietà di noi.
L'anno scorso, in cui è stata osservata la Fortnight per la prima volta, il National Catholic Register, il più antico quotidiano nazionale cattolico degli Stati Uniti (di proprietà di EWTN) raccomandato a vedere il film "Romero" (1989) il terzo giorno della quindicina, perché 23 giugno è la Festa di San Giuseppe Cafasso, un riformatore sociale che ha difeso i detenuti e condannati statali e si oppose alla intrusione dello Stato negli affari della Chiesa. Il Register ha osservato che in modo simile, Romero è stato "un coraggioso difensore dei diritti umani e della Chiesa contro un governo oppressivo militarizzato che ha terrorizzato il proprio popolo con il pretesto di combattere il comunismo".
La Fortnight è stato criticata dai progressisti, tra cui alcuni cattolici, di esagerare il livello di intolleranza religiosa negli Stati Uniti, dove il governo è stato affrontato con la Chiesa sulla nuova legge federale di sanità che richiedono privati datori di lavoro—comprese le istituzioni affiliate con la Chiesa—di coprire aborti. Alcuni si sono chiesti se una tale violazione della libertà di coscienza pari alla persecuzione della Chiesa. Quando l'aborto è stato liberalizzato in El Salvador, nonostante le obiezioni della Chiesa, Mons. Romero è lamentato che, "Questo è una vera persecuzione della Chiesa, secondo i leggi morali che la Chiesa predica".

Wednesday, June 12, 2013

GAY LOBBY DÉJÀ VU



The Pope meets with Latin American Church folk and speaks about sensitive issues in a thoroughly private encounter. However, a supposed account of what was discussed is leaked out through unofficial channels, creating a media storm. Sound familiar? The Latin American and Caribbean Confederation of Religious (CLAR) has deeply regretted unauthorized disclosures of its dialogue with Pope Francis after the alleged confirmation by the Pope of the existence of a “gay lobby” has been sensationalized; but this is referring to a different matter. To better understand the distortion that can occur in such unauthorized leaks, it is helpful to recall the first meeting of Blessed John Paul II and Archbishop Oscar A. Romero, on May 7, 1979. That first meeting has been painted as a tense encounter, and this impression has come to define (for outsiders) the relationship between the Polish pope and the Salvadoran martyr as one of clash, when the account of that meeting appears to be doubtful.
Four days after the meeting with the pope, Archbishop Romero met a reporter named Maria López Vigil. She has represented herself as a great friend and collaborator of the archbishop but, in his diary, he describes how he came to meet her for the first time on that occasion: “I called Father Pedro, of the Passionists, who brought María [López Vigil] with him, the writer who writes in Vida Nueva [this description confirms that it is López Vigil] ... I was very pleased to meet her and to talk with Father Pedro Ferradas and share with them many memories and impressions of our life in El Salvador.” According to López Vigil, during this meeting, Archbishop Romero unpacked an emotional account of his meeting with the pope four days earlier (although Romero, in his journal, just says that he spoke about his impressions of his life in El Salvador). In the version told by López Vigil, Romero complained, “almost in tears”, about his treatment at the hands of the pope. (Dialogue of Archbishop Oscar Arnulfo Romero, and Pope John Paul II, “Testimony” by Maria López Vigil, author of Memories in Mosaic, UCA Press, San Salvador1993; Journal of Archbishop Oscar Arnulfo Romero, May 1979.) López Vigil relates that, “I saw him in a state of shock. The first thing that he said to me was, ‘Help me to understand why I’ve been treated by the Holy Father in the way that he treated me’.” (Transcript of TV program, John Paul II: The Millennial Pope, PBS, September 28, 1999.) The first thing he said to her the day he met her!

The account of the meeting between Archbishop Romero and John Paul II which Maria López Vigil published in 1993 has come to be universally accepted. However, a comparison of her version of events with the account Archbishop Romero relates in his own diary on the day of the meeting, and statements he makes in a homily upon returning to El Salvador, differ in significant ways. The differences between the accounts of Archbishop Romero and Maria López Vigil start from the circumstances leading up to the audience. According to López Vigil, Romero had to grovel for a meeting when the Pope appeared in St. Peter’s Square during a General Audience.  López Vigil has Archbishop Romero getting up early in the morning to secure a front row placement at the audience.  When the Pope comes around, López Vigil has Romero grabbing his arm and refusing to let go.  Romero takes on the semblance of a beggar and tells the Pope he is the Archbishop of San Salvador, and pleads for an audience.  In his Journal, Romero tells a different story: it is the Pope who proposes that they have a private meeting. John Paul invites some 40 bishops present at the General Audience, including Archbishop Romero, to give a blessing from the dais, and afterward he greets them one by one: “When I took his hand and asked him for a blessing for the Archdiocese of San Salvador, he told me that we should speak privately.”
The differences between López Vigil’s unauthorized account and Romero’s telling of the meeting become more dramatic when the day of the meeting arrives. In the López Vigil account, when Romero presents the Pope with several thick reports, the pontiff reacts with displeasure. López Vigil has the pontiff fuming in silence, ignoring the reports, not even opening the folders, and complaining.  López Vigil claims that the Pontiff made an aside that he has given instructions that visitors should not come loaded with papers because he and his staff do not have the time to read them.  As dramatic as López Vigil’s account appears, the divergence from Romero’s narration is just as dramatic.  Where López Vigil describes a pope who remains cold and unengaged during the meeting, Romero described a different reaction: “He began to ask me questions about the situation of my country,” says Romero. Vigil López claims the Pope is disinterested and resists reviewing any documents. Archbishop Romero describes a Pope who is accommodating and is receptive of the information he receives: “A gesture of his has remained engraved in my heart, namely, the attention with which Pope John Paul II listens,” recalled Archbishop Romero. (May 13, 1979 Homily.) “When he had finished his sentences and I began to speak, he was very attentive to my words. He leaned closer to me to listen to my words, to understand what I was saying.” (Ibid.) “I respectfully suggested that we follow the memorandum I had written, and he willingly agreed. We began to read and I handed him the appropriate documents.”  (His Journal). And when López Vigil’s Pope responds by complaining, Romero’s Pope responds with a smile: “When I took out the folder of reports from the foreign delegations on the situation of the country, he smiled, seeing how thick it was, knowing that there would not be time to look at it.”

Vigil López claims that John Paul reacted with cynicism when Archbishop Romero told him about the killing of a Salvadoran priest named Octavio Ortiz, and that when Romero told the Pope that Fr. Ortiz had been falsely accused of being a guerrilla, John Paul expressed skepticism that the priest was innocent of the charge. That exchange does not appear at all in the Archbishop’s account; Romero simply states he gave the Pope a report on the assassination: “I also gave him a folder with a photograph of Father Octavio [Ortiz], now dead, which included extensive information on his murder ... I clarified for him (and he said that I was right) that there are circumstancesI mentioned, for example, the case of Father Octavioin which the accusation has to be very specific because the injustice perpetrated, the attack committed, was very specific.” López Vigil concludes the sequence, out of step with Archbishop Romero’s account of the meeting, by putting these words in the Pontiff’s lips, which seem to summarize the dismissive attitude she attributed to him: “Do not exaggerate, Mr. Archbishop! Romero, however, leaves off with a different sentence: “[D]eep down I remembered that he had recommended ‘courage and boldness, but, at the same time, tempered with the necessary prudence and balance’.” In subsequent homilies, Romero would refer repeatedly to this phrase of John Paul’s: “courage and boldness.
So, when we read an unofficial version—or fragments collected in such a version, selectively chosen to “make news”—we should remember Archbishop Romero and John Paul II.

PARAMNESIA DEL LOBBY GAY

 

 
El Papa se reúne con una representación de la Iglesia Latinoamericana y habla temas delicados en un encuentro de carácter privado.  Sin embargo, un supuesto relato de lo platicado se ventila por los medios de comunicación social por la vía no oficial, creando un relajo mediático.  ¿Le suena familiar?  La Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos y Religiosas (CLAR) se ha lamentado profundamente por las revelaciones no autorizadas de su dialogo con el Papa Francisco en las que la supuesta confirmación del Papa de la existencia de un “lobby gay” han sido explotadas con fines sensacionalistas; pero hablamos de otra cosa. Al fin de comprender la tergiversación que puede haber en tales relatos no autorizados, podría ser de provecho estudiar el caso de la primera audiencia del Beato Juan Pablo II con Mons. Oscar A. Romero, sostenida el lunes 7 de mayo de 1979, que ha venido a ser pintada como un encuentro conflictivo y que ha logrado definir toda la relación entre el papa polaco y el mártir salvadoreño como una relación de choque, cuando el recuento de aquel encuentro parece bastante dudoso.

Cuatro días después de la reunión con el papa, Mons. Romero conoció a una reportera llamada María López Vigil. Ella se ha hecho pasar como una gran amiga y colaboradora del arzobispo, pero en su diario el describe como la llegó a conocer por primera vez en mayo del ’79: “Me comuniqué con el Padre Pedro, de los pasionistas, quien vino junto con María [López Vigil], la escritora que escribe en Vida Nueva [esta descripción confirma que es López Vigil], y que hizo un bonito reportaje. Tuve mucho gusto de conocerla y de saludar al Padre Pedro Ferradas y compartir con ellos muchos recuerdos e impresiones de nuestra vida en El Salvador”.  Según López Vigil, durante este encuentro, Mons. Romero le compartió un relato emocional de su encuentro con el papa cuatro días antes (aunque monseñor en su diario se limita a decir que le habló acerca de sus impresiones de su vida en El Salvador).  En la versión de López Vigil, Mons. Romero se quejó, “casi llorando”, de su tratamiento por el papa. (Diálogo entre monseñor Óscar Arnulfo Romero y el Papa Juan Pablo II, “Testimonio” de María López Vigil, autora del libro PIEZAS PARA UN RETRATO,UCA Editores, San Salvador 1993; Diario de Mons. Óscar Arnulfo Romero, mayo de1979.)  López Vigil cuenta de que, “Lo vi en un estado de ‘shock’. La primera cosa que él dijo fue, ‘Ayúdeme a entender porqué he sido tratado por el Santo Padre de la manera que me trató’.” (Transcripción del programa televisivo, John Paul II: The Millennial Pope [Juan Pablo II: El Papa Milenio], PBS, 28 de septiembre de 1999.)  ¡La primera cosa que le dijo el día que la conoció!
La versión que María López Vigil publicó en 1993 acerca del encuentro entre Mons. Romero y Juan Pablo II ha llegado a tener aceptación universal. Sin embargo, una comparación de ese relato con la narración que hace Mons. Romero en su propio diario el mismo día de la audiencia, y pronunciamientos que hace en una homilía al regresar a El Salvador, difiere en importantes aspectos.  Las diferencias entre los relatos de Mons. Romero y María López Vigil comienzan desde las circunstancias que precedieron a la audiencia. Según López Vigil, Mons. Romero tuvo que “mendigar” la audiencia cuando el Papa salió a la Plaza de San Pedro durante una Audiencia General: “Monseñor Romero ha madrugado para lograr ponerse en primera fila. Y cuando el Papa pasa saludando, le agarra la mano y no se la suelta”. En el relato de López Vigil, Mons. Romero “reclama con la autoridad de los mendigos” al Papa: “Santo Padre: soy el Arzobispo de San Salvador y le suplico que me conceda una audiencia”. Pero en el Diario de Mons. Romero, el asunto es diferente: es el Papa el que propone la reunión privada. Mons. Romero cuenta que el Papa lo invitó a Mons. Romero y a 40 otros obispos allí presentes a dar una bendición compartida desde la tarima, y después los saludó uno por uno: “Al estrecharle la mano y pedirle una bendición para la Arquidiócesis de San Salvador, él me dijo que tendríamos que platicar en privado”.
Las diferencias continúan—y se magnifican—el día de la audiencia. En la narración de López Vigil, cuando Mons. Romero se presenta ante el Papa con varios informes gruesos, el pontífice reacciona con evidente desagrado. Escribe López Vigil: “No toca un papel el Papa. Ni roza el cartapacio. Tampoco pregunta nada. Sólo se queja”. Entonces, López Vigil atribuye estas palabras al Papa: “¡Ya les he dicho que no vengan cargados con tantos papeles! Aquí no tenemos tiempo para estar leyendo tanta cosa”. Es una escena fuerte la que describe López Vigil, pero de fuerte también podríamos caracterizar la diferencia en el relato de Mons. Romero. Nos ha dicho López Vigil que el Papa no preguntaba nada. Mons. Romero describe una escena distinta: “Comenzó a preguntarme por la situación del país”. El Papa de López Vigil resulta desinteresado y resiste la revisión de los documentos. El Papa de Mons. Romero es acomodaticio y revisa todo lo presentado: “Un gesto que me quedó grabado para siempre es la atención con que Juan Pablo II escucha”, recordaba Mons. Romero. (Homilía del 13 de mayo de 1979.) “Cuando terminaban sus frases y yo comenzaba a hablar, él se ponía todo [en] atención, hasta físicamente se inclinaba para escuchar, como para comprender”. (Ibid.) “Le invité atentamente a que siguiéramos el memorandum que llevaba escrito, a lo cual él accedió gustoso. Comenzamos a leer y yo le iba sacando los documentos” (Su Diario). Y cuando el Papa de López Vigil contesta con una exclamación de enojo, el Papa de Mons. Romero responde con una sonrisa: “Cuando saqué el folder de las informaciones extranjeras sobre la situación del país se sonrió viendo que era un volumen muy grueso y que no habría tiempo de ver”.
López Vigil escribe un relato en cual Mons. Romero le habla al Papa conmovido sobre el asesinato del P. Octavio Ortiz y el Papa le resta importancia al tema (“- Tan cruelmente que nos lo mataron y diciendo que era un guerrillero... -hace memoria el arzobispo. - ¿Y acaso no lo era? -contesta frío el Pontífice”.) Ese relato no consta en absoluto en el Diario de Mons. Romero, quien se limita a contar que entrego el informe: “Le dí también un folder con el retrato del Padre Octavio, muerto, y con mucha información sobre ese asesinato ... Yo le aclaré y él me dió la razón de que hay circunstancias, le cité, por ejemplo, el caso del Padre Octavio, en que se tiene que ser muy concreto porque la injusticia, el atropello ha sido muy concreto”. Y después de toda la descripción que parece coincidir muy poco con la de Mons. Romero, López Vigil nos deja con una frase que puede tipificar la aptitud del Papa de la versión de López Vigil: “¡No exagere, señor arzobispo!” Mons. Romero, sin embargo, se queda con otra frase de aquella audiencia: “[E]n el fondo recordé que había recomendado ‘audacia y valor, pero al mismo tiempo, mesurada por una prudencia y un equilibrio necesario’.”  En homilías posteriores, Romero se referiría reiteradamente a aquella frase de Juan Pablo: “audacia y valor”.

Cuando leemos una versión no oficial, o fragmentos recogidos de tal versión, escogidos selectivamente para “hacer noticia”, deberíamos recordar el caso de Mons. Romero y Juan Pablo II.

PARAMNESIE DELLO ‘GAY LOBBY’




Il Papa si incontra con una rappresentazione della Chiesa in America Latina e parla questioni delicate in un incontro privato.  Tuttavia, un presunto conto di ciò che è stato discusso è trapelato attraverso canali non ufficiali, creando una tempesta mediatica.  Vi sembra familiare?  La Conferenza latinoamericana dei religiosi (CLAR) lamenta profondamente la divulgazioni non autorizzate del suo dialogo con il Papa Francesco,  in cui la presunta conferma del Papa dell'esistenza di una "lobby gay" sono state sfruttate per fare sensazionalismo; ma parliamo de un'altra cosa.  Per capire meglio la distorsione che può verificarsi in tali pubblicazioni non autorizzate, è utile ricordare la prima riunione del Beato Giovanni Paolo II e l'arcivescovo Oscar A. Romero, il 7 maggio 1979.

Quattro giorni dopo l'incontro con il Papa, Mons. Romero è stato presentato a una giornalista di nome Maria Lopez Vigil.  López Vigil si rappresenta come una grande amica e collaboratora dell'arcivescovo, ma, nel suo diario, egli descrive come è venuto a incontrarla per la prima volta in quella occasione:  "Ho chiamato il Padre Pedro, dei Passionisti, che ha venuto insieme con Maria [López Vigil], lo scrittore che scrive nell New Life [La descrizione conferma che è López Vigil], e ha scritto una bella storia. Ha stato un piacere da essere presentato con lei, e salutare il Padre Pedro Ferradas e condividere con loro tanti ricordi e impressioni della nostra vita in El Salvador".  Secondo López Vigil, nel corso di questo incontro, l'arcivescovo Romero ha condiviso una storia emotiva del suo incontro con il papa, quattro giorni prima (nel suo diario Romero dice solamente che ha parlato delle sue impressioni della sua vita in El Salvador).  Nella versione raccontata da López Vigil, Romero si lamentò, "quasi in lacrime", circa il suo trattamento per mano del papa.  (Dialogo di Mons. Oscar Arnulfo Romero e Papa Giovanni Paolo II, "Testimonianza" di Maria Lopez Vigil, autore di Pezzi Per Un Ritratto, UCA Editores, San Salvador 1993 [spagnolo], diario di Mons. Oscar Arnulfo Romero, maggio 1979 [spagnolo].)  López Vigil riferisce che, "L'ho visto in uno stato di shock.  La prima cosa che mi disse fu: 'Aiutami a capire perché sono stato trattato dal Santo Padre nel modo in cui mi ha trattato'." (Trascrizione del programma televisivo, Giovanni Paolo II: Papa Millenniale, PBS 28 settembre 1999 [inglese].)  La prima cosa che ha detto di lei il giorno in cui ha incontrato prima di lei.

Il racconto dell'incontro tra Romero e Giovanni Paolo II che Maria López Vigil pubblicato nel 1993, è venuto per essere universalmente accettato.  Tuttavia, un confronto tra la sua versione dei fatti con quello che Mons. Romero riferisce nel suo diario il giorno della riunione, e le dichiarazioni che egli fa in un'omelia al ritorno a El Salvador, si differenziano in modo significativo.  Le differenze tra i racconti di monsignor Romero e Maria López Vigil partono da circostanze che portano all'udienza.  Secondo López Vigil, Romero ha dovuto mendicare per la riunione, quando il Papa è apparso in piazza San Pietro, nel corso di una udienza generale.  Mons. Romero ha avuto que alzarsi presto la mattina per garantire un posizionamento in prima fila, dice López Vigil.  When the Pope comes around, Romero jumps, grabbing his arm and refusing to let go.  Romero si diventa un mendicante e dice: Santita, sono l'arcivescovo di San Salvador, e supplica per un'udienza.  Nel suo diario, Romero racconta una storia diversa: è il Papa che si propone di avere un incontro privato.  Giovanni Paolo invita a circa 40 vescovi presenti all'udienza generale, tra cui l'arcivescovo Romero, per dare una benedizione dal palco, e poi lui li saluta uno per uno: "Quando ho preso la mano e gli ho chiesto una benedizione per l'arcidiocesi di San Salvador, mi ha detto che dovremo parlare in privato".
Le differenze tra il racconto non autorizzato della riunione di López Vigil e quello di Romero diventano più drammatiche quando il giorno della riunione arriva.  Nel racconto di López Vigil, quando Romero presenta il Papa con numerosi e voluminosi rapporti, il pontefice reagisce con dispiacere.  Secondo López Vigil il pontefice rimane in silenzio, ignorando i rapporti, senza aprire le cartelle, e si lamenta.  López Vigil sostiene che il Pontefice ha fatto un a parte che ha dato istruzioni che i visitatori non devono venire caricati con documenti, perché lui e il suo staff non hanno il tempo di leggerli.  Così drammatica come sembra il racconto di López Vigil, la divergenza dalla narrazione di Romero è altrettanto drammatica.  Dove López Vigil descrive un papa che rimane freddo e non ingaggiata durante l'incontro, Romero ha descritto una reazione diversa: "Ha cominciato a farmi domande sulla situazione del mio paese", dice Romero.  López Vigil afferma il Papa è disinteressato e resiste a rivedere tutti i documenti.  Mons. Romero descrive un Papa che è accomodante e ricettivo delle informazioni che riceve:  Un gesto che mi è rimasta per sempre è la cura con cui Giovanni Paolo II ascolta”, ricorda Mons. Romero.  (Omelia del 13 maggio 1979 [spagnolo].)  "Quando hanno finito la sua parole e ho cominciato a parlare, ha stato tutto [in] l'attenzione, fino a quando fisicamente piegato ad ascoltare, e capire".  (Ibid.)  "Io rispettosamente suggerito che seguiamo il memorandum che avevo scritto, e lui ha accettato volentieri.  Abbiamo cominciato a leggere e gli ho consegnato i documenti del caso".  (Il suo diario).  E quando il Papa di López Vigil risponde lamentandosi, il Papa di Romero risponde con un sorriso: "Quando ho preso la cartella delle relazioni delle delegazioni straniere sulla situazione del paese, ha sorriso, vedendo quanto voluminosi erano, sapendo che non ci sarebbe il tempo di vedere le cose".
López Vigil sostiene che Giovanni Paolo ha reagito con cinismo, quando l'arcivescovo Romero gli raccontò l'uccisione di un sacerdote salvadoregno di nome Octavio Ortiz, e che quando Romero ha detto al Papa che p.  Ortiz era stato falsamente accusato di essere un guerrigliero, Giovanni Paolo ha espresso scetticismo che il sacerdote era innocente della carica.  Tale scambio non appare affatto nel racconto dell'Arcivescovo; Romero afferma semplicemente ha dato al Papa una relazione su l'assassinio: "Gli ho dato anche una cartella con il ritratto di Padre Ottavio, morto, e con un sacco di informazioni sul delitto ...  Ho chiarito e mi ha dato la ragione che ci sono circostanze, come quelli ho citato, ad esempio, il caso di Padre Ottavio, a che si deve essere molto specifico, perché l'ingiustizia, l'abuso è stato molto precisa".  López Vigil conclude la sequenza, mettendo queste parole in bocca del Pontefice, che sembrano riassumere l'atteggiamento sprezzante ha attribuito a lui: "Non esagerare, signor arcivescovo!"  Romero, però, rimane con un'altra frase di tale udienza: "In fondo ricordato che avevo raccomandato 'audacia e coraggio, ma, al tempo stesso, anche prudenza ed equilibrio necessario'."  In omelie successivi, Romero rimanda più volte per la frase di Giovanni Paolo: "'audacia e coraggio".
Quando leggiamo una versione non ufficiale, o frammenti raccolti in tale versione, selettivamente scelto di “fare notizia”, dovremmo ricordare Mons. Romero e Giovanni Paolo II.

Sunday, June 09, 2013

BENEDICT SUGGESTED ‘UNBLOCKING’ ROMERO’S CAUSE


Pope Benedict XVI suggested that the beatification process of Archbishop Óscar A. Romero should be unblocked even before Pope Francis ordered that it be so, according to the Auxiliary Bishop of San Salvador.  Msgr. Gregorio Rosa Chávez made the revelation in an interview with Fatima Missionaria during a recent speaking tour of Portugal, in which Bishop Rosa carried Romero’s message to Lisbon, Oporto, Braga, Gondomar, and Fatima.  There have been two reports from the Postulator of the Cause” of Romero’s canonization, Bishop Rosa states.  One, which has not been made public concerns a conversation with Benedict XVI, in which he said that Romero’s beatification process should be unblocked,” Bishop Rosa is quoted as saying in the interview, which was published in Portuguese (the other news Bishop Rosa points to is the published report that Pope Francis ordered the unblocking in April this year).
Other interesting notes relevant to this information:
  • Pope Francis met briefly with the Postulator of Archbishop Romero’s beatification cause, Archbishop Vincenzo Paglia, on the anniversary of Romero’s death (Palm Sunday this year).  Pictures of their meeting show that it was a very friendly encounter, but the content of their discussion is unknown.

BENEDICTO QUIZO “DESBLOQUEAR” CAUSA ROMERO


El Papa Benedicto XVI sugerió que el proceso de beatificación del arzobispo Óscar A. Romero debería ser desbloqueado, aún antes de que el Papa Francisco lo ordenara, dice el obispo auxiliar de San Salvador. Monseñor Gregorio Rosa Chávez ha hecho de la revelación en una entrevista con Fatima Missionaria durante una reciente gira por el Portugal, en la que Mons. Rosa trajo el mensaje de Romero a Lisboa, Oporto, Braga, Gondomar, y Fátima. “Ha habido dos informes del Postulador de la Causa” de la canonización de Romero”, dijo Mons. Rosa. Uno de ellos, que no se ha hecho público, sobre una conversación con el Papa Benedicto XVI, en la que él habría dicho que se debe desbloquear el proceso de beatificación de Romero”, dice Mons. Rosa en la entrevista, que fue publicada en portugués (la otra noticia que cita monseñor es el informe publicado que Francisco ha ordenado desbloquear la causa en abril de este año).
Otras notas de interés relacionadas con esta información:
  • El Papa Francisco se reunió brevemente con el postulador de la causa de beatificación de monseñor Romero, el arzobispo Vincenzo Paglia, durante el aniversario de la muerte de Romero (Domingo de Ramos de este año). Fotos de la reunión muestran que se trataba de una reunión muy cordial, pero el contenido de la discusión se desconoce.

BENEDETTO VOLUTO ‘SBLOCCARE’ CAUSA ROMERO



Papa Benedetto XVI ha suggerito che il processo di beatificazione di Mons. Óscar A. Romero deve essere sbloccato prima ancora che Papa Francesco ha ordinato che sia così, secondo il Vescovo ausiliare di San Salvador. Mons. Gregorio Rosa Chávez ha fatto la rivelazione in un’intervista a Fatima Missionaria durante un recente giro di conferenze del Portogallo, in cui il vescovo Rosa ha portato il messaggio di Romero a Lisbona, Oporto, Braga, Gondomar, e Fatima. “Ci sono state due relazioni del Postulatore della Causa della canonizzazione di Romero”, ha detto Mons. Rosa.  Una, che non è stata resa pubblica, su una conversazione con Benedetto XVI, in cui ha detto che il processo di beatificazione di Romero deve essere sbloccata”, è citato dire Mons. Rosa in questa intervista, che è stato pubblicata in portoghese (l’altra notizia Mons. Rosa indica è il rapporto pubblicato che Papa Francesco ha ordinato lo sblocco di aprile di quest’anno).
Altre note interessanti relativi a queste informazioni:
  • Mons. Rosa ha scritto un nuovo libro su Romero, dal titolo “La dolce violenza del Amore”, che ha promosso durante il suo viaggio in Portogallo il 20-25 Maggio, 2013.
  • Papa Francesco ha incontrato brevemente con il Postulatore della causa di beatificazione di Mons. Romero, l’arcivescovo Vincenzo Paglia, per l’anniversario della morte di Romero (Domenica delle Palme di quest’anno). Immagini del loro incontro mostrano che è stato un incontro molto cordiale, ma il contenuto della loro discussione è sconosciuta.