Wednesday, March 23, 2016

Francisco saluda sobrina Romero


BEATIFICACIÓN DE MONSEÑOR ROMERO, 23 DE MAYO DEL 2015


El Papa Francisco recibió a Cecilia Romero de Franchi, la sobrina del Beato Óscar A. Romero, después de la Audiencia General del miércoles 23 de marzo de 2016.  El encuentro tuvo lugar en la víspera del 36 ° aniversario del asesinato del mártir salvadoreño, beatificado en mayo del año pasado.  La pariente del beato descartó a Súper Martirio los rumores que el Papa estaría próximo a canonizar a Romero. “Aquí en Italia no se habla nada sobre las perspectivas de que el Papa visite El Salvador”, dijo la salvadoreña, que vive en Viterbo, algunos 100 km al norte de Roma.

Muchos me hicieron esa pregunta ayer”, dice la sobrina del beato, refiriéndose a los rumores de una inminente canonización.  “Yo diría que lo deje como un rumor, porque si no hay una conferencia de prensa que diga que el Papa va a llegar, no se puede hacer caso de lo que dicen por la calle”.

El encuentro de la Sra. Romero de Franchi con el Papa es el segundo, después de un primer encuentro, también en la Plaza de San Pedro, en el 2014.  En aquella ocasión, el pontífice respondió a las inquietudes sobre la beatificación de Romero asegurándole que “está en camino y con paciencia se hará”.  Romero fue beatificado el año siguiente.  Esta vez, “en nuestra pequeñísima conversación no hablamos nada de canonización”, dice la sobrina Romero, pero “sí entregue una carta muy confidencial  al Papa”.  En ambas ocasiones, Romero de Franchi fue recibida por el Papa entre otras familiares de víctimas latinoamericanas.


La Sra. Romero estuvo acompañada por su esposo y la Embajadora salvadoreña a la Italia Sandra Elisabeth Alas Guidos. Las participantes de la delegación fueron abrazadas y besadas por el Papa.  “Manda muchas bendiciones a toda la familia, amigos, pueblo salvadoreño, ancianos y niños que el ama tanto”.
En El Salvador, la especulación se disparó después que el Obispo Auxiliar de San Salvador, Mons. Gregorio Rosa Chávez comentara a la prensa que el papa Francisco desea visitar El Salvador para canonizar a Mons. Romero y beatificar al P. Rutilio Grande.  Quizá intencionadas como una generalización, sus palabras fueron tomadas como un hecho por entusiastas seguidores de Romero, y fueron reportadas como una noticia por la prensa.  Algo semejante ocurrió en el 2014, cuando otra frase entusiasmada de Rosa Chávez desató rumores que el vocero del Vaticano el P. Federico Lombardi tuvo que desmentir.
Agregando a la expectativa, Telesur re-publicó una noticia del año pasado indicando que los obispos salvadoreños viajarían al Vaticano a cabildear por la causa de Romero (hicieron el viaje en octubre del 2015), y algunos comentaristas la han tomado como un nuevo desarrollo en la causa de canonización.
En realidad, no se reúnen todavía los elementos para la canonización de Romero y la beatificación de Grande.  La Iglesia Salvadoreña remitió en enero de este año información sobre tres curaciones inexplicable atribuidas a Romero, dos cánceres y un coma, a la Congregación para Causas de los Santos.  Según fuentes en la Iglesia salvadoreña, estas no han sido suficientes y se han pedido buscar casos nuevos.  En cuanto al P. Grande se trata, el progreso es más lento.  La documentación no ha sido enviada todavía desde San Salvador, aunque el Papa la ha pedido y ha instado que se actúe con apuro.
Por improbable que sea, la sobrina de Mons. Romero no descarta del todo la posibilidad de que pronto tengamos un ‘SAN ROMERO’. “Si llegara a realizarse este sueño que el Papa Francisco llegue a El Salvador le digo es otro de los grandes milagros que nos hace el Beato Romero”.

Francesco saluta nipote Romero


BEATIFICAZIONE DI MONSIGNOR ROMERO, 23 MAGGIO 2015


Papa Francesco salutò Cecilia Romero de Franchy, la nipote del Beato Oscar A. Romero, dopo l’udienza generale di Mercoledì 23 Marzo 2016. L’incontro è avvenuto alla vigilia del 36 ° anniversario dell’assassinio del martire salvadoregno beatificato nel maggio dello scorso anno. La parente del Beato ha negato Super Martirio le voci che il papa è in procinto di canonizzare Romero. “Qui in Italia nulla è detto circa le prospettive di un viaggio del papain  El Salvador”, ha detto la salvadoregna che vive a Viterbo, circa 100 km a nord di Roma.

Molti mi hanno fatto questa domanda ieri”, dice la nipote del Beato, riferendosi a voci di un imminente canonizzazione. “Direi lasciarlo come una voce, perché se non c’è una conferenza stampa annunciando che il Papa sta arrivando, non è possibile ascoltare tutto ciò che viene detto sulla strada”.

L’incontro della signora Romero de Franchi con il Papa è il secondo, dopo un primo incontro, anche in Piazza San Pietro, nel 2014. In quell’occasione, il Papa ha risposto alle preoccupazioni circa la beatificazione di Romero assicurando che “è sulla buona strada e arriverà con pazienza.” Romero è stato beatificato il prossimo anno. Questa volta, “nella nostra piccola conversazione non parliamo della canonizzazione,” dice la nipote Romero, ma “ho datto una lettera confidenziale al Papa.” Entrambe le volte, Romero de Franchi è stato ricevuta dal Papa insieme ad altri parenti di vittime della persecuzione latinoamericana.


La signora Romerostato accompagnata anche dal suo marito e della Ambassador salvadoregna per Italia Sandra Elisabeth Alas Guidos. Ogni membro della delegazione è stato abbracciato e baciato dal Papa. “Manda molte benedizioni a tutta la famiglia, agli amici, al popolo salvadoregno, agli anziani ei bambini che ama così tanto.”
In El Salvador, la speculazione salito dopo che il vescovo ausiliare di San Salvador, Mons. Gregorio Rosa Chavez ha commentato alla stampa che Papa Francesco vuole visitare El Salvador a canonizzare Mons. Romero e beatificare Padre Rutilio Grande. Forse destinati come una generalizzazione, le sue parole sono state prese come dato di fatto dai seguaci entusiasti di Romero, e sono stati riportati come una notizie dalla stampa. Qualcosa di simile è accaduto nel 2014, quando un altra frase entusiasta di Rosa Chavez ha scatenato voci che il portavoce vaticano padre Federico Lombardi ha dovuto di negare.
Aggiungendo alla aspettativa, Telesur TV in Sud America ri-pubblicato una storia dell’anno scorso che indica che i vescovi salvadoregni viaggerebbero in Vaticano a fare pressioni per la causa di Romero (hanno fatto il viaggio nel ottobre 2015), e alcuni commentatori hanno preso questo come un nuovo sviluppo nel la causa di canonizzazione.
In realtà, ancora non esistono gli elementi per la canonizzazione di Romero e la beatificazione di Grande. La Chiesa salvadoregna ha inviato nel gennaio di quest’anno informazioni su tre guarigioni inspiegabili attribuite a Romero, due tumori e coma, alla Congregazione per le Cause dei Santi. Secondo fonti nella Chiesa salvadoregna, questi non sono stati sufficienti e sono stati invitati a cercare nuovi casi. Per quanto riguarda il Padre Grande è, il progresso è più lento. La documentazione non è ancora stata inviata da San Salvador, anche se il papa ha chiesto per azione in fretta.
Nonostante sia improbabile, la nipote di Mons. Romero non esclude la possibilità che si avrà presto un ‘SAN ROMERO’. “Se questo sogno che Papa Francesco se ne va a El Salvador giungere a buon fine, sarà uno dei più grandi miracoli del Beato Romero”.

Tuesday, March 22, 2016

Nuevo sitio web refleja la “cultura romeriana”


 
BEATIFICACIÓN DE MONSEÑOR ROMERO, 23 DE MAYO DEL 2015
 

Afiche publicitario asociado con el nuevo web.
 Google Translate
English | italiano
Una de las novedades de esta primera fiesta litúrgica del Beato Mons. Romero es el surgimiento de un nuevo sitio web sobre la figura de Romero, aunque no es auspiciado por la Iglesia.  Sin embargo, el sitio www.BeatoRomero.com se define como “fundamentado en la palabra de Dios y el magisterio de la Iglesia”.

La página del sitio, de buena calidad gráfica y elegante diseño, contiene audios de las homilías de Romero, videos de varias producciones documentales sobre él, reflexiones y testimonios sobre su ministerio, información biográfica sobre Romero y detalles sobre su beatificación.  También contiene un poco de la historia de quienes han montado este sitio, su visión, y su pretensión al lanzar otro sitio más sobre el hombre que un documental en CNN En Español hace unos días calificó como “El Mártir de América”.
Detrás de la página está “Cultura Romeriana”, un grupo animado por Paulita Pike y Jorge Bustamante.  Los lectores de este blog recordarán a Paulita como la “Doncella de Hierro”—la anfitriona de los rockeros Iron Maiden, en su reciente visita a la Tumba de Romero.  La acción de Pike en adueñarse del momento para crear una noticia que dio vuelta al mundo muestra su buena intuición mediática, y no es la primera vez que ha “hecho noticia”.  El año pasado, Pike y Bustamante entregaron una pintura de Mons. Romero del artista Luis Lazo Chaparro al arzobispo de San Salvador unos días antes de que este partiera hacia Roma para tener una audiencia con el Papa Francisco.  La imagen del arzobispo entregando esa misma pintura al pontífice causó una gran sensación entre los seguidores de Romero.  La semana pasada, un facsímile de esa pintura fue colgado en la Catedral Metropolitana.
“Cultura Romeriana” es como una brigada de reacción rápida especializada en asuntos artísticos y de comunicación social para Mons. Romero.  A pesar de haber existido en Facebook en fases anteriores, su misión cobró urgencia en vísperas de la beatificación de Romero el año pasado, cuando el programa oficial de la ceremonia parecía dejar afuera a muchos artistas pequeños con cercanía histórica a la causa de Romero, a favor de artistas establecidos cercanos a las corporaciones mediáticas.  Unos días antes de la ceremonia, la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, UCA, ofreció un concierto multitudinario en el Auditorio Ignacio Ellacuría en cual el público desbordó las instalaciones, apoyando los artistas promovidos por “Cultura Romeriana”.
La agrupación encontró razón de existir aún después de este logro.  Era evidente que hoy, tras ser oficialmente reconocido como Pastor y Mártir por el Vaticano, existía una curiosidad urgente por ahondar en la figura de este santo varón que, desde antes de ser asesinado, ya había trascendido las fronteras nacionales, convirtiéndose en un personaje mundialmente conocido,” dicen Pike y Bustamante en un comunicado en el sitio.  (Además del sitio propio, el grupo cuenta con varias cuentas en las redes sociales, incluyendo Facebook e Instagram.)
Una voz “Romeriana” instalada en el mundo de la cultura, en sintonía con los artistas y fuerzas creativas del momento, bien podría ser la innovación más interesante en la salvaguardia del legado de Romero.

Saturday, March 19, 2016

‘Dios necesita hombres como San José’


 
BEATIFICACIÓN DE MONSEÑOR ROMERO, 23 DE MAYO DEL 2015
 



Iglesia San José de la Montaña, donde el Beato Romero fue instalado como Arzobispo de San Salvador en feb. 1977.
Google Translate

Dios necesita hombres, Dios necesita instrumentos que sean como San José, que sean como los ángeles, que colaboren con Dios en desarrollar sus designios de amor, de salvación, de esperanza en la tierra. Dichosos los cristianos que saben santificar su vida con el evangelio y se hacen como José instrumentos de la salvación de Dios”.

— Beato Óscar A. Romero, Homilía 28 dic. 1977.

Friday, March 18, 2016

On the Way of the Cross with Blessed Romero


 
BEATIFICATION OF ARCHBISHOP ROMERO, MAY 23, 2015
 
Art by Luis Lazo Chaparro

#BlessedRomero #MartyrOfMercy
He summoned the crowd with his disciples and said to them, ‘Whoever wishes to come after me must deny himself, take up his cross, and follow me’.” (Mark 8:34)
By Duane W.H. Arnold, PhD *
In first century Palestine, if one saw a man surrounded by soldiers with a crossbeam strapped to his bloodied shoulders painfully making his way along a dusty road outside the city walls of Jerusalem, one could only come to a single conclusion — he was destined to die.  Today, however, when we speak of the “Way of the Cross” we usually have in mind something connected to liturgical activities of Holy Week culminating in the celebration of Easter.  We might think of Good Friday and sermons on Christ’s words from the Cross.  Perhaps we think of the devotions connected with the Stations of the Cross, or the stripping of the altar, or prayers before the altar of repose, or even the Easter Vigil itself.  Few of us experience the reality of the passion and death of Christ.  Even fewer of us are called by circumstance or divine providence to be a living “witness” (martyria) of Christ’s suffering, mirroring in our own life and death the passion of Christ.  Those who take upon themselves that calling, are those whom we deem “martyrs”.  Few have shown forth that call more clearly than Bl. Oscar Romero.

During this Holy Week we will look to Bl. Oscar Romero as he walked “The Way of the Cross”, a way that lead to his death at the altar on March 24, 1980.  We will look to him as one that mirrors the passion and death of Christ, one who recognized that if we seek to imitate Christ in his incarnation, we may also be called to imitate Christ in his suffering and death. As Romero himself said, just a month before his death:
This is the commitment of being a Christian: to follow Christ in his incarnation. And if Christ is a majestic God who becomes a humble man and lives with the poor until the death of slaves on a cross, our Christian faith should be lived in the same fashion. The Christian who doesn't want to live with this commitment of solidarity with the poor doesn't deserve to call himself a Christian. Christ invites us not to fear persecution because, believe it brothers, the one who binds himself with the poor has to go through the same destiny as the poor: to be disappeared, to be tortured, to be captured, to appear as dead.” (Archbishop Romero, February 17, 1980)
In his imitation of Christ, Romero was fully aware of where the road he was traveling on might lead.  (We remember that in his final weeks he often travelled alone, not wanting to put a driver or companion at risk.) Yet, owing to his deep and vital understanding of the incarnation, Romero also knew that Christ was not only with him in the journey, but that Christ himself had traversed the very same road and had followed that way to the very end. It was this realization that allowed Romero to understand the incarnation of Christ more fully and to apply that understanding to the situation that was being faced by him and others in El Salvador.
Christ is not an insensitive man. Christ is a real person—of flesh and bones, nerves and muscles, just like us. He is a man who feels just like a person feels when he is carried away by the National Guard and taken to a place of torture.” (Archbishop Romero, April 1, 1979)
I must confess, when I first realized that this year, the first year of Romero’s beatification, meant that his feast day would fall on Holy Thursday (March 24) and that his commemoration would be transferred to another day (the Salvadoran church will commemorate Romero on March 18) I was disappointed.  After the joy of the beatification and the outpouring of love and respect for Romero that seemed to come from every corner of the planet, I had looked forward to celebrating this first feast day of Bl. Oscar Romero.  Upon further reflection, however, I’ve concluded that Holy Week gives us a singular opportunity to view Romero from a very unique perspective.  It is a perspective that may allow us to see how Romero identified not only himself, but perhaps more importantly, the whole people of El Salvador with the figure of Christ on the Via Dolorosa, carrying the cross to Golgotha.  As Romero himself said:
We feel in the Christ of Holy Week, with the cross upon his shoulders, that this is the people who are also carrying their cross. We feel the people crucified in this Christ with the open arms crucified, but it is from this Christ that a people crucified and humiliated will encounter their hope.” (Archbishop Romero, March 19, 1978)
This, then, is an opportunity to embrace the figure with a cross upon his shoulders walking the dusty road outside the walls of Jerusalem, as well as all those who suffer, and have suffered, with him.  It is also an opportunity to embrace Romero, who walked in Christ’s steps, not down a dusty road, but to an altar in the chapel of a hospital, where, in the midst of the eucharistic sacrifice, the Archbishop was felled by an assassin’s bullet - the contents of the chalice from this unfinished Eucharist mixing with his own blood on the pavement.
So, let us welcome the providential timing of this Holy Week of 2016. Let us welcome it as a time of reflection.  Let us welcome it as a time of remembrance. Let us welcome it as a time of commitment. Perhaps most of all, let us welcome it as a time to walk with Bl. Oscar Romero in the Way of the Cross, following Christ from Palm Sunday to Good Friday and then, from there, to the hope and glory of the Resurrection.
* Duane is a friend of this Blog, and a member of The Project.  Take a minute to watch video for The Project’s song, “Romero.”

Por el camino de la Cruz con el Beato Romero


 
BEATIFICACIÓN DE MONSEÑOR ROMERO, 23 DE MAYO DEL 2015
 
Arte de Luis Lazo Chaparro

“Entonces llamó a la multitud y a sus discípulos. Si alguien quiere ser mi discípulo —les dijo—, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz y me siga”. (Marcos 8:34)

Por Duane W. H. Arnold, PhD *
En la Palestina del primer siglo, si uno veía un hombre rodeado por soldados con un madero de cruz atado a sus hombros ensangrentados dando pasos dolorosos por un camino polvoso afuera de las paredes de la ciudad de Jerusalén, sólo se podía llegar a una conclusión—que este estaba destinado a morir. Hoy, sin embargo, cuando hablamos del “Camino de la Cruz” normalmente tenemos en mente algo relacionado con las actividades litúrgicas de la Semana Santa que culminan con la celebración de la Pascua. Podríamos pensar en el Viernes Santo y los sermones sobre las siete palabras de Cristo en la cruz. Tal vez pensamos en las devociones relacionadas con las Estaciones de la Cruz, o el despojo del altar, o las oraciones ante el altar de reposo, o incluso la propia Vigilia de Pascua. Pocos de nosotros experimentamos la realidad de la pasión y muerte de Cristo. Muchos menos somos los llamados por las circunstancias o la divina providencia a ser “testigos” vivientes (martyria) del sufrimiento de Cristo, para reflejar la muerte y la pasión de Cristo en nuestras propias vidas. Los que toman asumen ese llamado, son los que consideramos “mártires”. Pocos lo han mostrado con más claridad que el Beato Óscar A. Romero.

Durante esta Semana Santa vamos a contemplar al Beato Óscar A. Romero caminando “El Camino de la Cruz”, un camino que lo condujo a su muerte en el altar el 24 de marzo de 1980. Sobre él fijaremos nuestra mirada siendo uno que refleja la pasión y la muerte de Cristo, que reconoció que si buscamos imitar a Cristo en su encarnación, también podríamos ser llamados a imitar a Cristo en su sufrimiento y muerte. Como el mismo Romero dijo, justo un mes antes de morir:
Este es el compromiso de ser cristiano: seguir a Cristo en su encarnación y si Cristo es Dios majestuoso que se hace hombre humilde hasta la muerte de los esclavos en una cruz y vive con los pobres, así debe ser nuestra fe cristiana. El cristiano que no quiere vivir este compromiso de solidaridad con el pobre, no es digno de llamarse cristiano. Cristo nos invita a no tenerle miedo a la persecución porque, créanlo hermanos, el que se compromete con los pobres tiene que correr el mismo destino de los pobres. Y en El Salvador ya sabemos lo que significa el destino de los pobres: ser desaparecido, ser torturados, ser capturados, aparecer cadáveres”. (Monseñor Romero, 17 de febrero de 1980)
En su imitación de Cristo, Romero estaba plenamente consciente de donde podría conducir el camino que viajaba. (Recordemos que en sus últimas semanas viajaba a menudo a solas, por no querer poner un chofer o acompañante en riesgo.) Sin embargo, debido a su conocimiento profundo y vital de la encarnación, Romero también sabía que Cristo no sólo iba con él en el viaje, sino que el mismo Cristo había recorrido el mismo camino y había seguido ese camino hasta el final. Esta seguridad permitió a Romero comprender la encarnación de Cristo más plenamente y aplicar ese conocimiento a la situación que enfrentaba tanto él como muchos otros en El Salvador.
Cristo no es un ser insensible. Cristo es un hombre de carne y hueso, de nervios y músculos como nosotros. Un hombre que siente lo que siente alguien cuando lo lleva la Guardia Nacional y lo lleva a ese lugar de tortura”. (Monseñor Romero, 1 de abril de 1979)
Debo confesar, que cuando me di cuenta de que este año, el primer año de la beatificación de Romero, el día de su fiesta caería el Jueves Santo (24 de marzo) y que su celebración sería transferida a otro día (la iglesia salvadoreña conmemora a Romero el 18 de marzo) quedé decepcionado. Después de la alegría de la beatificación y la efusión de amor y admiración a Romero que parecía venir de todos los rincones del planeta, yo tenía el ansia de celebrar esta primera fiesta del Beato Oscar Romero. Tras reflexionar sobre ello, sin embargo, he llegado a la conclusión de que la Semana Santa nos da una oportunidad única para ver a Romero desde una perspectiva muy singular. Es una perspectiva que nos permite ver cómo Romero se identificó no sólo a sí mismo, sino quizás lo más importante, a todo el pueblo de El Salvador con la figura de Cristo en la Vía Dolorosa, cargando la cruz hasta el Gólgota. Como dijo el mismo Romero:
Sentimos en el Cristo de la Semana Santa con su cruz a cuestas, que es el pueblo que va cargando también su cruz. Sentimos en el Cristo de los brazos abiertos y crucificados, al pueblo crucificado pero que desde Cristo, un pueblo que crucificado y humillado, encuentra su esperanza”. (Monseñor Romero, 19 de marzo de 1978)
Esta es, entonces, una oportunidad para abrazar a esa figura con la cruz a cuestas caminando el camino polvoriento afuera de los muros de Jerusalén, así como todos los que sufren y han sufrido, con él. También es una oportunidad para abrazar a Romero, que caminó los pasos de Cristo, no por un camino polvoriento, sino en un altar en la capilla de un hospital, donde, en medio del sacrificio eucarístico, el arzobispo fue acribillado por la bala de un asesino—el contenido del cáliz de su eucaristía inconclusa se mezcló con su propia sangre sobre el piso.
Por lo tanto, acojamos la oportunidad providencial de esta Semana Santa de 2016. Acojámosla como un tiempo de reflexión. Acojámosla como un momento de recuerdo. Acojámosla como un momento de compromiso. Quizá sobre todo, acojámosla como un momento para caminar con el Beato Romero por el camino de la cruz, siguiendo a Cristo desde el Domingo de Ramos hasta el Viernes Santo y, posteriormente hacia la esperanza y la gloria de la Resurrección.
* Duane es un amigo del blog, y un miembro de The Project.  Tómese un minuto para ver el video de la canción de The Project, “Romero”.

Thursday, March 17, 2016

Bl. Oscar Romero and St. Patrick


 
BEATIFICATION OF ARCHBISHOP ROMERO, MAY 23, 2015
 

Google Translate

#BlessedRomero #MartyrOfMercy
In November 1979, Blessed Archbishop Oscar Romero accepted an invitation from the National Council of Churches to visit New York.  They had planned three days of activity, including a service in Riverside church next to their headquarters and a mass in St. Patrick's cathedral,” recalled Romero’s biographer James R. Brockman.  A great crowd gathered for Romero in St. Patrick’s on Wednesday November 7, 1979.

They heard a dictated message that Romero gave over the telephone to Dr. Jorge Lara Braud, one of the organizers.  Romero had to cancel the trip due to the deepening crisis in El Salvador.  This afternoon, a Mass had been scheduled in St. Patrick’s Cathedral with the Salvadorans and Central Americans of that great metropolis,” Romero recorded in His Journal.  I dictated to him an outline of the message I had prepared,” Romero reported, “as well as a message for the Salvadorans who will gather this afternoon in New York’s Cathedral.”  Romero had spent days crafting a speech he was ultimately not able to deliver.
Like Patrick, the bishop and great missionary to Ireland of the fifth century, Blessed Romero was a tireless evangelizer who spoke to anyone and everyone who would listen, building bridges and seeking solidarity and support.  During the three years he was archbishop, he crisscrossed El Salvador making pastoral visits and made numerous trips across Central America.  But it may not be known that he also made other international journeys, including four trips to Rome in three years for consultations with the Roman Curia and the Popes.  He traveled to Mexico, the Dominican Republic and Spain in 1979, and to Belgium in 1980.
Romero canceled his 1979 trip to New York because he did not love traveling more than he loved his own people.  In fact, he traveled because he believed his responsibility to the Church and the poor required it.  As he noted after concluding another journey, “I always believe that the best part of any trip is the return home.” (His Journal, May 13, 1979.)

Friday, March 11, 2016

The conversion of Rutilio Grande


 
BEATIFICATION OF ARCHBISHOP ROMERO, MAY 23, 2015
 
Distributing Communion at the altar rail; the Apopa Sermon.

#BlessedRomero #MartyrOfMercy
To say “Rutilio Grande” and “conversion” is to evoke the impact that the murder of Father Grande had on Blessed Oscar Romero—what Pope Francis calls the great miracle of Father Grande. But we may not think of the conversion that had to come first—the conversion of Rutilio Grande himself. Again, Pope Francis shows us evidence of that conversion: “He left the ‘center’ to go to the peripheries.”

[See also: El Salvador’s forgotten martyr]

The Holy Father speaks with wisdom. Father Grande himself admits that his conversion process was completed with his pastoral insertion in his “peripheral” parish: Grande professed to have undergone “two conversions”: one after Vatican II, and the second when he left the seminary where he was rector and took up as pastor in his hometown of Aguilares. “He left the ‘center’ to go to the peripheries.” Or as Father Salvador Carranza explains, “we can simply say that going in a team to Aguilares marks the crossing of the Red Sea of the exodus or ‘return to Galilee’ of the followers of Jesus.”
In making this reflection as we celebrate the 39th anniversary of the assassination of Father Grande on March 12, we might be wondering whether his death is close to being recognized for the martyrdom it was, and whether we can expect an announcement to that effect in the context of this anniversary. Sources close to the process have confirmed to «Super Martyrio» that the cause is proceeding slowly, not for any substantive reasons, just the ordinary bureaucracy that characterizes these processes. Elsewhere, «Super Martyrio» has learned that the documentation for the three miracles attributed to Blessed Romero announced by the Salvadoran Church in early October of last year was just forwarded to the Vatican in January. Two women and a man recovered from incurable cancer, and a coma. The progress of the two cases—Grande and Romero—is being coordinated to try to finish the two causes together. Grande and Romero; always together!
The conversion of Father Grande has great parallels with the conversion of Archbishop Romero. For example, the decisive break in Romero’s conversion is his decision to sever relations with the government. Clearly, after March 1977, Archbishop Romero showed a complete lack of confidence in the good faith and credibility of the Salvadoran state. The same is evident in the mind of Grande, and the difference is evident if we compare two of his important sermons.
The first is the Homily on the Feast of the Transfiguration, which Grande gave in the Cathedral of San Salvador in August 1970. Invited to deliver this important speech in national life, in front of the diocesan clergy and the great statesmen, Fr. Grande appears to trust the good faith of the national leaders, exhorting them fraternally to conversion:
The Hon. President of our Republic here present and every constituted government, can be fully assured, that in this clearly evangelical line, this line of the Pope and all the bishops of the universal Church, they will always have the cooperation of the Church in our country, with a view to achieving together, jointly, the total, complete and true transfiguration of each and all of the inhabitants of this sacred land to which we were born, which we love, and for whose good we all have to aspire ...
The Church within its sphere and the Government within its own, with mutual respect within their legitimate areas must collaborate effectively, boldly and urgently in order to promote “fair, honest and appropriate laws”, as required by the “sovereignty” of the people in Article 1 of our constitution.
Seven years later, in his famous “Apopa Sermon,” Father Grande lets us glimpse that he has left behind all naive belief that government can be a partner of the Church in the pursuit of social peace:
We have said that there is in this country, a nominalist, false democracy. There is much talk, mouths are full of “democracy”. The power of the people is in the hands of a minority, not the people! Let us not fool ourselves! ...
No privileged minority in our country has, a Christian purpose for being in and of itself, but according to the vast majority who make up the Salvadoran people.
Neither do we religious minorities have such purpose, nor the conscious elites of our Christianity, including their lay leaders and ordained ministers or minorities who hold political, economic or social power. They have no reason to be unless they are for the people!
Prophetically, “Father Tilo” questions the legitimacy of the Church when it becomes a “religious minority”, an “elite of Christianity” and accuses the hierarchy of wanting to become a partner of oligarchic power in these circumstances. Where before, Father Grande had spoken of a collaboration between the religious elite and government elite, now he warns that such collaboration must never impose its own vision on the people, but must act “according to the vast majority who make up the Salvadoran people.”
In fact, before he gravitated toward the periphery, Father Grande had a guaranteed place in the center. His studies and formation had been privileged: first, Venezuela, Quito and Panama, then Spain and Belgium. His rise in the San José de la Montaña Seminary pointed upwards: he served as a teacher, pastoral animator and prefect of discipline. He could have become a great thinker, a molder of opinion within the ruling class, shaping the political discourse and thinking of the rulers. But Father Tilo decides to leave it all behind to draw near to the poor and marginalized. He would return to his hometown.
Man’s greatness is not going to the big city, is not having titles, riches, money,” Blessed Romero preached when he marked the first anniversary of Father Grande in El Paisnal. “True greatness ... is not to have gone from here to be richer in another town but to return to his people, loving his own, being more human. This is true greatness. True development consists not in having more but in being more.” (March 5, 1978 Homily.)

La conversión de Rutilio Grande


 
BEATIFICACIÓN DE MONSEÑOR ROMERO, 23 DE MAYO DEL 2015
 
Repartiendo la Eucaristía en el Comulgatorio; el Sermón de Apopa.

Decir “Rutilio Grande” y “conversión” nos hace pensar en el impacto que el asesinato del P. Grande tuvo sobre el Beato Mons. Óscar A. Romero—lo que el Papa Francisco llama el gran milagro del P. Grande.  Pero quizá no pensamos en la conversión que debió anteceder a esta—la conversión del propio Rutilio Grande.  El mismo Papa Francisco nos señala la evidencia de esa conversión: “Él dejó el ‘centro’ para ir a las periferias”.

[Ver tambien: El mártir olvidado de El Salvador]

El Santo Padre habla con sabiduría, ya que el mismo P. Grande admite que su proceso de conversión se completó con su inserción pastoral en su parroquia “periférica”: Grande profesaba haber vivido “dos conversiones”: una después del Concilio Vaticano II, y la segunda cuando deja el seminario donde era rector y asume como párroco en su pueblo natal de Aguilares.  Dejó el ‘centro’ para ir a las periferias”.  O como explica el P. Salvador Carranza, “podemos afirmar con sencillez que la ida en equipo a Aguilares marca el paso del mar Rojo de aquel éxodo o el 'volver a Galilea' de los seguidores de Jesús”.
Al hacer esta reflexión, celebrando el 39 ° aniversario del asesinato del P. Grande el 12 de marzo, nos preguntamos si su muerte estaría ya cerca de ser reconocida como el martirio que fue, y si podríamos esperar un anuncio en ese sentido en el marco de este aniversario.  Fuentes cercanas al proceso han confirmado a «Súper Martyrio» que la causa procede con lentitud, pero no por razones de peso, sino la burocracia ordinaria que caracteriza estos procesos.  Por otro lado, «Súper Martyrio» ha conocido que la documentación de los tres milagros atribuidos al Beato Romero anunciados por la Iglesia Salvadoreña a principios de octubre del año pasado apenas ha sido remitida al Vaticano en enero.  Se trata de dos mujeres y un hombre recuperados de cáncer incurable, y de una coma.  El progreso de las dos causas—Grande y Romero—se está coordinando para tratar de sacar las dos juntas.  Siempre juntos, ¡Grande y Romero!
La conversión del P. Grande tiene un gran paralelismo con la conversión de Mons. Romero.  Por ejemplo, la brecha decisiva en la conversión de Romero es su decisión de romper relaciones con el gobierno.  Es evidente que, a partir de marzo 1977, Mons. Romero manifiesta una desconfianza total en la buena fe y la credibilidad del estado salvadoreño.  Lo mismo se evidencia en el pensamiento de Grande, y la diferencia se marca al comparar dos importantes sermones del sacerdote.
El primero es la Homilía en la solemnidad de la Transfiguración, que Grande pronunció en la Catedral de San Salvador en agosto de 1970.  Invitado a decantar este importantísimo discurso en la vida nacional, ante todo el clero diocesano y los grandes gobernantes, el P. Grande da un espaldarazo a la buena fe de los padres de la patria, exhortándolos fraternalmente a la conversión:
Puede estar plenamente seguro el Excmo. Señor Presidente de nuestra república aquí presente, y todo gobierno constituido, que en esta línea netamente evangélica, en esta línea del papa y de todos los obispos de la Iglesia universal, contará siempre con la colaboración de la Iglesia en nuestro país, a fin de conseguir todos juntos, solidariamente, la transfiguración total, íntegra y verdadera de todos y cada uno de los habitantes de este suelo sagrado, en el que hemos nacido, al que amamos, y por cuyo bien todos nos hemos de afanar ...
La Iglesia dentro de su esfera y el Gobierno en la suya propia, con el mutuo respeto dentro de sus ámbitos legítimos, han de colaborar eficazmente, audazmente y urgentemente a fin de propiciar “leyes justas, honestas y convenientes”, según lo exige la “soberanía” del pueblo en el artículo 1 de nuestra constitución.
Siete años después, en su famoso “sermón de Apopa,” el P. Grande hace entrever que ha dejado atrás toda creencia ingenua de que el gobierno pueda ser un socio de la Iglesia en la búsqueda de la paz social:
Ya dijimos que también existe en el país, en este país, una falsa democracia nominalista. Mucho se habla, la boca se llena de “democracia”. ¡El poder del pueblo es el poder de una minoría, no del pueblo! ¡No nos engañemos! ...
Ninguna minoría privilegiada en nuestro país tiene, cristianamente, razón de ser en sí misma, sino en función de las grandes mayorías que conforman el pueblo salvadoreño.
Ni las minorías religiosas tenemos razón de ser, ni las élites conscientes de nuestro cristianismo, incluidos sus dirigentes seglares o ministros constituidos, ni las minorías que ostentan el poder político, económico o social. ¡No tienen razón de ser sino en función del pueblo!
En forma profética, el “Padre Tilo” también cuestiona la legitimidad de la Iglesia cuando se vuelve una “minoría religiosa”, una “élite del cristianismo” y acusa a la jerarquía de volverse un socio del poder oligárquico en esas circunstancias.  Cuando antes, el P. Grande hablaba de una colaboración entre la élite religiosa y la élite gubernamental, ahora amonesta que esa colaboración jamás debe imponer su propia visión sobre el pueblo, sino que debe actuar “en función de las grandes mayorías que conforman el pueblo salvadoreño”.
De hecho, antes de gravitar hacia la periferia, el P. Grande había tenido un puesto asegurado en el centro.  Sus estudios y formación han sido privilegiados: Venezuela, Quito y Panamá primero, luego España y Bélgica.  Su ascenso en el Seminario San José de la Montaña apunta hacia arriba: fungió de profesor, de animador pastoral y de prefecto de disciplina.  Podría haberse convertido en un gran pensador, un manipulador de opinión adentro de la clase pudiente, moldeando el discurso político y el pensamiento de los gobernantes.  Pero el Padre Tilo decide apartarse de eso para acercarse a los humildes y marginados.  Volvería a su tierra natal.
La grandeza del hombre no es ir a la gran ciudad, no es el tener títulos, riquezas, dinero”, predicó el Beato Romero marcando el primer aniversario del P. Grande en El Paisnal.  La verdadera grandeza ... no está en haberse ido de aquí para ser más rico en otro pueblo sino en volver a su pueblo, amando a los suyos, siendo más hombre. Esto es la verdadera grandeza. El verdadero desarrollo no consiste en tener más sino en ser más”. (Homilía del 5 de marzo de 1978.)