Friday, April 28, 2017

Blessed Romero, martyr of the “faith-as-lived”


JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017

Work by Edgardo Trejo Alemán


#BlessedRomero #Beatification

This was originally published over at CRUX.com on April 25, 2017.

Is the juxtaposition of “the new martyrs” vs. “the old martyrs” in the Church really fair? It suggests that while martyrs used to be killed for hatred of the faith, they now die for “odium amoris” and other formulations of the canon law requirements for martyrdom. It may simply be that the “New Martyrs” seem “new” to us because of the novelty that their martyrdoms happened in the cultural context of our modern times ...

Colombian Bishop Héctor Julio López Hurtado told Crux in 2015 that Colombia doesn’t have martyrs like St. Thomas More, the Renaissance era English lawyer killed for upholding Catholic doctrine, but it does have Romero-style martyrs, who were killed for refusing to abandon their posts despite the dangers of staying put.

But, is there such a gulf between More and Romero?  The two may not be as far apart as we might think if we look at the fundamentals of their martyrdoms.

More was convicted of treason and beheaded under King Henry VIII after he refused to acknowledge the annulment of Henry’s marriage, or to subsequently recognize Henry as Head of the Church of England.

The saint contended that Henry’s Act of Supremacy was contrary “to the laws of God and his holy Church.” He maintained that “no temporal prince” could do away with legal precepts established in the Church.  Thus, More died a martyr for the supremacy of the law of God over human whim.

Romero was killed on March 24, 1980 because he had delivered a stinging sermon on March 23, defending the poor and purporting to “command” the army “in the name of God” to defy military orders to kill civilians.

Before an order to kill that a man may give,” Romero railed, “God’s law must prevail that says: Thou shalt not kill!  No soldier is obliged to obey an order against the law of God.”

Romero’s death sentence was sealed when he pronounced those words, because the Salvadoran military-like King Henry’s Henchmen-saw Romero’s defense of the primacy of divine law as an inexpedient affront to the prevailing political order.  However, as in the case of More, these political overtones to their motives do not overtake the fact that their motivations included an animus against his faith-inspired resistance.

Read the rest of my piece at CRUX.com.

Prof. Roberto Morozzo della Rocca, the historical consultant to Blessed Romero’s cause responds with the following insightful thoughts:

The difficulty is that the practice in the Catholic Church over the last few centuries has altered and restricted the concept of killing in hatred of the faith. For St. Thomas Aquinas, hatred of faith mainly concerned the hatred of the faith as lived, that is, hatred of how Christians lived and practiced their faith in actuality. Romero’s case would not have raised a doubt for St. Thomas Aquinas: Romero was killed for the faith he lived, in love for and in defense of the poor, in his call for justice, and so on. But in recent centuries the Catholic Church, in recognizing martyrdoms, has insisted more on the hatred of the faith as professed than hatred of the faith as lived. That is, it has seen martyrs more as flag bearers than as witnesses of a way of life. St. Thomas Aquinas cites John the Baptist’s example as a martyr of the faith as lived and not the faith as professed: his killer hated him not because of faith in itself but because John the Baptist criticized him in the name of justice. In my opinion, it was right to insist on hatred of the faith as lived in Romero’s assassination. I remember that Karl Rahner wrote that Romero had not been killed in hatred of the faith but in hatred of justice, but that was erroneous because Romero insisted on justice because of his faith and it is this belief that his killers attacked when they killed him at the altar while he was about to consecrate the body and blood of the Lord. I believe that Romero’s beatification can also be important in returning to the older and most authentic tradition that hatred of faith concerns the way of life of the martyrs and not just their identity card (i.e., only the faith as professed).

El Beato Romero, mártir de la “fe vivida”


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:

Obra de Edgardo Trejo Alemán


#BeatoRomero #Beatificación

Esto fue publicado originalmente en CRUX.com (en inglés) el 25 de abril de 2017.

¿Es procedente la yuxtaposición entre los “nuevos mártires” y “los viejos mártires” en la Iglesia? Esta sugiere que mientras los mártires solían antes ser asesinados por odio a la fe, ahora mueren por “odium amoris” y otras formulaciones de los requisitos para el martirio del derecho canónico. Puede ser simplemente que los “Nuevos Mártires” nos parezcan “nuevos” debido a la novedad de que sus martirios han sucedido en el contexto cultural de nuestros tiempos modernos ...

El obispo colombiano Héctor Julio López Hurtado dijo a CRUX en 2015 que Colombia no tiene mártires como Santo Tomás Moro, el abogado del renacimiento inglés matado por defender la doctrina católica, pero que sí tiene mártires al estilo Romero, que fueron asesinados por negarse a abandonar sus puestos a pesar de los peligros de quedarse.

Pero, ¿existe tal abismo entre Moro y Romero? Los dos pueden no estar tan separados como podríamos pensar si nos fijamos en los fundamentos de sus martirios.

Moro fue declarado culpable de traición y decapitado durante el reino del rey Enrique VIII después de que se negó a reconocer la anulación del matrimonio de Enrique, o reconocer posteriormente a Enrique como jefe de la Iglesia de Inglaterra.

El santo afirmó que el Acto de Supremacía de Enrique era contrario “a las leyes de Dios y de su santa Iglesia”. Sostuvo que “ningún príncipe temporal” podría eliminar los preceptos legales establecidos en la Iglesia. Así, Moro murió como mártir por la supremacía de la ley de Dios sobre los caprichos de los hombres.

Romero murió el 24 de marzo de 1980 porque había pronunciado un punzante sermón el 23 de marzo, defendiendo a los pobres y pretendiendo “ordenar” al ejército “en nombre de Dios” de desafiar órdenes militares de matar a civiles.

Ante una orden de matar que de un hombre”, rumió Romero, “debe de prevalecer la ley de Dios que dice: ¡No matar! Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios”.

La sentencia de muerte de Romero fue sellada cuando pronunció esas palabras, porque el ejército salvadoreño—como los secuaces del rey Enrique—vio la defensa de Romero de la primacía de la ley divina como una afrenta inexpugnable al orden político del momento. Sin embargo—como en el caso de Moro—estos matices políticos de sus motivos no superan el hecho de que sus motivaciones incluyeron un animus contra la resistencia de Romero que venía inspirada por su fe.

Lea el resto de esta mi nota en CRUX.com (en inglés).

El Profesor Roberto Morozzo della Rocca, consultor histórico para la causa del Beato Romero responde con los siguientes puntos:

La dificultad ha sido que la práctica en la Iglesia Católica en los últimos siglos había alterado y restringido el concepto de matar en odio a la fe. Para Santo Tomás de Aquino, el odio a la fe se refería principalmente al odio a la fe vivida, es decir, al odio a la forma en que los cristianos vivían y practicaban su fe en la realidad. El caso de Romero no habría planteado una duda para San Tomás de Aquino: Romero fue asesinado por la fe que vivió, en el amor y en defensa de los pobres, en su llamado a la justicia, etcétera. Pero en los últimos siglos la Iglesia Católica, al reconocer los martirios, ha insistido más en el odio a la fe profesada que en el odio a la fe vivida. Es decir, ha visto a los mártires más como portadores de una bandera que como testigos de un modo de vida. Santo Tomás de Aquino cita el ejemplo de Juan el Bautista como un mártir de la fe vivida y no la fe profesada: su asesino no lo odiaba por la fe en sí misma sino porque Juan el Bautista le criticaba en nombre de la justicia. En mi opinión, ha sido correcto insistir en el odio a la fe vivida en el asesinato de Romero. Recuerdo que Karl Rahner escribió que Romero no había sido asesinado por odio a la fe sino por odio a la justicia, pero eso ha sido un error porque Romero insistió en la justicia por su fe y es esta creencia que sus asesinos atacaron cuando lo mataron en el altar mientras estaba a punto de consagrar el cuerpo y la sangre del Señor. Creo que la beatificación de Romero también puede ser importante para regresarnos a la tradición más antigua y auténtica que el odio a la fe se refiere al modo de vida de los mártires y no sólo a su tarjeta de identidad (es decir, sólo la fe profesada).

Beato Romero, martire della “fede vissuta”


ANNO GIUBILARE per il CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017

Opera di Edgardo Trejo Alemán


#BeatoRomero #Beatificazione

Questo è stato originariamente pubblicato su CRUX.com (in inglese) il 25 aprile 2017.

È giusta la giustapposizione dei “nuovi martiri” contro “i vecchi martiri” nella Chiesa? Suggerisce che mentre i martiri fossero uccisi per odio della fede, ora muoiono per “odium amoris” ed altre formulazioni dei requisiti del diritto canonico per il martirio. Può essere semplicemente che i “nuovi martiri” sembrano “nuovi” a causa della novità che i loro sacrifici accadono nel contesto culturale dei nostri tempi moderni ...

Il vescovo colombiano Héctor Julio López Hurtado ha detto a CRUX nel 2015 che la Colombia non ha martiri come San Tommaso More, l’avvocato inglese dell’era rinascimentale ucciso per sostenere la dottrina cattolica, ma ha martiri in stile romero, uccisi per aver rifiutato di abbandonare i loro posti nonostante i pericoli di rimanere messi.

Ma, c’è un tale traguardo tra More e Romero? I due potrebbero non essere così distanti come potremmo pensare se guardiamo i fondamenti dei loro martirio.

More fu condannato per tradimento e decapitato sotto il re Enrico VIII dopo che si rifiutò di riconoscere l’annullamento del matrimonio di Enrico o di riconoscere successivamente Enrico come capo della Chiesa d’Inghilterra.

Il santo ha sostenuto che l’Atto di Supremazia di Enrico era contrario alle “leggi di Dio e della sua santa Chiesa”. Egli sosteneva che “nessun principe temporale” poteva eliminare i precetti giuridici stabiliti nella Chiesa. Quindi, More morì un martire per la supremazia della legge di Dio sul capriccio umano.

Romero è stato ucciso il 24 marzo 1980 perché aveva pronunciato un sermone stordente il 23 marzo, difendendo i poveri e pretendendo di “comandare” l’esercito “in nome di Dio” per disobbedire ordini militari per uccidere civili.

Prima di un ordine di uccidere che un uomo può dare”, Romero ha tuonato, “deve prevalere la legge di Dio che dice: non uccidere! Nessun soldato è obbligato ad obbedire ad un ordine contro la legge di Dio”.

La sentenza di morte di Romero fu sigillata quando pronunciò quelle parole, perché l’esercito salvadoregno—come i segugiatori del re Enrico—vedeva la difesa di Romero del primato della legge divina come un inebriante affronto all’ordine politico prevalente. Tuttavia, come nel caso di More, questi spunti politici di loro motivi non superano il fatto che le loro motivazioni includevano un animus contro la resistenza di Romero che has stato ispirata dalla fede.

Leggi il resto del mio argumento a CRUX.com (in inglese).

Prof. Roberto Morozzo della Rocca, consulente storico della causa del Beato Romero, risponde con i seguenti intuitivi pensieri:

La difficoltà ha stato nel fatto che la tradizione degli ultimi secoli nella Chiesa cattolica aveva modificato e aveva ristretto il concetto di uccisione in odio alla fede. Per San Tommaso d’Aquino l’odio alla fede riguardava soprattutto l’odio alla fede vissuta, cioè l’odio per come i cristiani vivevano e attuavano nella realtà la loro fede. Il caso di Romero non avrebbe posto alcun dubbio a San Tommaso d’Aquino: Romero è stato ucciso per la sua fede vissuta, nell’amore, nella difesa dei poveri, nella richiesta di giustizia, eccetera. Invece negli ultimi secoli la Chiesa cattolica, per riconoscere il martirio, ha insistito più sull’odio alla fede proclamata che non sull’odio alla fede vissuta. Cioè ha visto i martiri più come dei portabandiera che come dei testimoni di vita vissuta. San Tommaso d’Aquino cita l’esempio di Giovanni Battista come martire di fede vissuta e non proclamata: il suo uccisore lo odiava non per la fede in se stessa ma perché Giovanni Battista lo criticava in nome della giustizia. Secondo me, è stato giusto insistere sull’odio alla fede vissuta nell’assassinio di Romero. Ricordo che Karl Rahner scriveva che Romero non era stato ucciso in odio alla fede ma in odio alla giustizia, ma questo era sbagliato perché Romero chiedeva giustizia a motivo della sua fede ed è questa fede che i suoi assassini hanno colpito quando lo hanno ucciso all’altare mentre stava per consacrare il corpo e il sangue del Signore. Credo che la beatificazione di Romero possa essere importante anche per tornare alla tradizione più antica e più autentica secondo la quale l’odio alla fede riguarda la vita vissuta dei martiri e non la loro carta di identità (cioè fede proclamata soltanto).

Tuesday, April 25, 2017

THE LATEST



JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017



#BlessedRomero #Beatification
General Update:

This is the latest on Archbishop Romero’s canonization process as of Tuesday, April 25, 2017.  A link to this post will be kept at the top of the blog and will be updated regularly.
On Tuesday, February 28, 2017, the Archdiocese of San Salvador closed the diocesan phase of an investigation into an alleged miracle by Blessed Oscar Romero, who was beatified in May 2015.  The Postulator of the Cause, Archbishop Vincenzo Paglia, told Catholic News Service on Thursday, March 23 that officials at the Congregation for Saints’ Causes had opened the documentation concerning the alleged miracle and would begin studying it March 24.

The miracle, if confirmed, would allow Romero to canonized, becoming the first Salvadoran saint.  The findings must be confirmed by the Vatican.  Experts maintain that the approval process normally takes six to eighteen months and Pope Francis has recently told Salvadoran bishops that he intends to let the process run its normal course and not accelerate it, leaving it an open question whether Romero can be canonized during this centennial year, as many would like.
The approval process takes place in Rome in the Congregation for the Causes of Saints and will come in four phases. 
  • First, the miracle must be approved by a 7-person commission of medical experts. 
  • Secondly, that finding must be ratified by a 6-person commission of theologians. 
  • Third, the finding must also be approved by the fourteen Cardinals and the bishops of the Congregation.
  • Fourth and finally, following all those approvals, the Congregation draws up a decree recognizing the miracle which is presented to Pope Francis for final approval.
Manuel Roberto Lopez Barrera, Ambassador of El Salvador to the Holy See, confirmed in an interview given at the headquarters of Vatican Radio on March 22, 2017 that for “the recognition of the miracle, there are four stages including a medical commission, a commission of theologians, cardinals and bishops and then the Pope, who will decide on the day of the canonization.”  As of Tuesday, April 25, 2017, there are no reports that any of these four approvals have occurred yet.


The Salvadoran bishops went to Rome for their “Ad Limina” visits with Pope Francis and the Roman Curia.  After the first, nearly three-hour meeting with the Pope on March 20, the Military Ordinary, Bishop Fabio Colindres said that the investigation of the miracle by the Vatican authorities “seems to be following a very good process, it is on track, [but] not yet concluded, expecting it to be in the best way.” The bishop said that “naturally, there are no dates for canonization nor a date for a possible visit of the Pope to El Salvador.” According to Bishop Colindres, the Pope smiled “with great affection and said ‘we will see, the time will come, I can not give hard dates now’.”  Similarly, the auxiliary bishop of San Salvador, Msgr. Gregorio Rosa Chavez, revealed that Francis told the prelates that “we must respect the rhythms of the Holy See” and that the cause for the canonization must follow its course without acceleration.

On Wednesday, March 22, 2015, the Salvadoran bishops visited the Congregation for the Causes of Saints, and met with its Prefect, Cardinal Angelo Amato.  According to reports, the prefect assured them that the cause “is not in the freezer. According to the military bishop Fabio Colindres, the Congregation for the Causes of Saints “is inviting us to make Romero more and better known, and that he is and has been a great saint.”
Left to right: Msgr. Jose Gregorio Rosa Chavez, Auxiliary Bishop of San Salvador; Msgr. Miguel Angel Moran Aquino, Bishop of Santa Ana; Msgr. Elias Samuel Bolanos Avelar, S.D.B., Bishop of Zacatecoluca; Msgr. Jose Luis Escobar Alas, Archbishop of San Salvador; Angelo Cardinal Amato, S.D.B., Prefecto of the Congregation for the Causes of Saints; Msgr. Fabio Reynaldo Colindres Abarca, Bishop of El Salvador, Military; Msgr. Luis Morao Andreazza, O.F.M., Bishop Emeritus of Chalatenango; Msgr. Jose Elias Rauda Gutierrez, O.F.M., Bishop of San Vicente; Msgr. Oswaldo Estefano Escobar Aguilar, O.C.D., Bishop of Chalatenango; Msgr. William Ernesto Iraheta Rivera, Bishop of Santiago de Maria; and Msgr. Constantino Barrera Morales, Bishop of Sonsonate.

Notes:

Let me say that this “four-part decision” has some caveats. First, there are other parts. There will be a review of the validity of the San Salvador process; a «positio» or summation document of the miracle must be put together—we are simplifying all of that here. Those procedural steps can be quite significant.  For example, the validity review is a prerequisite to the other steps and must be obtained before the process can move forward.  In the canonization of Mother Teresa, obtaining the decree on the validity of the diocesan inquiry within three months allowed the Roman process to move forward at lightning speed; the rest of the process also lasted about three months.  (In the case of John Paul II, that same step took over one year.)

Most importantly: I do not want to imply that we are going to find out when each step is completed. We may not know until the four parts have been fulfilled. During the beatification, we did have notice of the individual moves, and I think that same level of information can be expected in this process.

If we learn of these approvals in real-time, they will probably come with a lapse of time in between each step: normally there will be four different dates. In the beatification we saw an exception, because the same day that the cardinals approved the martyrdom decree, they delivered it to the pope and he gave his approval on the same day as the cardinals (the theologians’ vote had been a month prior). That is unusual. There may be an “express” approval, but I would expect to see three or four approvals—unless they DO NOT tell us about the previous approvals and keep the news until everything is completed as indicated in the previous paragraph.


LO ÚLTIMO



AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017



#BeatoRomero #Beatificación
Actualizacion General:

Esto es lo último sobre el proceso de canonización de Monseñor Romero para el martes 25 de abril de 2017. Un enlace a esta nota se mantendrá arriba del blog y se actualizará periódicamente.
El martes 28 de febrero de 2017, la Arquidiócesis de San Salvador clausuró la fase diocesana de una investigación sobre un presunto milagro del beato Oscar Romero, beatificado en mayo de 2015. El Postulador de la Causa Mons. Vincenzo Paglia dijo a Catholic News Service el jueves 23 de marzo que funcionarios de la Congregación para las Causas de los Santos habían abierto la documentación sobre el supuesto milagro y que comenzarían a estudiarlo el 24 de marzo.

El milagro, si se confirma, permitiría canonizar a Romero, convirtiéndolo en el Primer santo salvadoreño.  Ahora el resultado debe ser confirmado por el Vaticano. Los expertos sostienen que el proceso de aprobación suele durar de seis a dieciocho meses y el Papa Francisco ha dicho recientemente a los obispos salvadoreños que desea dejar que el proceso siga su curso normal y no acelerarlo, dejando abierta la cuestión de si Romero puede ser canonizado durante este año centenario como muchos quisieran.
El proceso de aprobación del milagro tendrá lugar en Roma en la Congregación para las Causas de los Santos y vendrá en cuatro fases.
  • En primer lugar, el milagro debe ser aprobado por una comisión de expertos médicos que consiste de 7 personas.
  • En segundo lugar, el hallazgo debe ser ratificado por una comisión de teólogos compuesto de 6 personas.
  • Tercero, el hallazgo también debe ser aprobado por los catorce Cardenales y los obispos de la Congregación.
  • Cuarto y finalmente, tras todas esas aprobaciones, la Congregación elabora un decreto reconociendo el milagro que se presenta al Papa Francisco para su aprobación final.
Manuel Roberto López Barrera, Embajador de El Salvador ante la Santa Sede, confirmó en una entrevista en la sede de Radio Vaticano el 22 de marzo de 2017 que para “el reconocimiento del milagro, hay cuatro etapas que incluyen una comisión médica, una comisión de teólogos, cardenales y obispos y luego el Papa, que decidirá el día de la canonización”.  Para el martes 25 de abril de 2017, no hay reportes de que alguna de esas cuatro aprobaciones haya ocurrido todavía.



Los obispos fueron a Roma por sus visitas “Ad Limina” con el Papa Francisco y la Curia Romana.  Concluida la primera reunión de casi tres horas el lunes 20 de marzo, el Obispo Castrense Mons. Fabio Colindres dijo que la investigación del milagro por las autoridades vaticanas, “parece ir en un muy buen proceso, en un buen camino, todavía no concluido, esperando que sea de la mejor manera”.  El obispo dijo que “naturalmente no hay fechas para canonización ni tampoco fecha de una posible visita del Papa a El Salvador”.  Según Mons. Colindres, el pontífice sonrió “con mucho cariño y ha dicho ‘ya veremos, ya llegará el momento, no puedo dar fechas concretas’.”  De manera similar,  el obispo auxiliar de San Salvador, Mons. Gregorio Rosa Chávez, reveló que Francisco les dijo a los prelados que “hay que respetar los ritmos de la santa Sede”, y que la causa para la canonización debe seguir su ritmo y sin aceleraciones.

El miércoles 22 de marzo de 2015, los obispos salvadoreños visitaron la Congregación para las Causas de los Santos y se reunieron con su Prefecto, el Cardenal Angelo Amato.  Según informes, el prefecto les aseguró que la causa “no está en el congelador”. Según el obispo castrense Fabio Colindres, la Congregación para las Causas de los Santos “nos está invitando a que demos a conocer más y mejor a Romero, que es y ha sido un gran santo”.
De izquierda a derecha: Mons. José Gregorio Rosa Chávez, Obispo Auxiliar de San Salvador; Mons. Miguel Ángel Morán Aquino, Obispo de Santa Ana; Mons. Elías Samuel Bolaños Avelar, S.D.B., Obispo de Zacatecoluca; Mons. José Luis Escobar Alas, Arzobispo de San Salvador; Angelo Cardenal Amato, S.D.B., Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos; Mons. Fabio Reynaldo Colindres Abarca,Obispo del Ordinariato Militar de El Salvador; Mons. Luis Morao Andreazza, O.F.M., Obispo Emerito de Chalatenango; Mons. José Elías Rauda Gutiérrez, O.F.M., Obispo de San Vicente; Mons. Oswaldo Estéfano Escobar Aguilar, O.C.D., Obispo de Chalatenango; Mons. William Ernesto Iraheta Rivera, Obispo de Santiago de María; y Mons. Constantino Barrera Morales, Obispo de Sonsonate.

Apuntes:

Déjenme decir que esta “decisión en cuatro partes” tiene algunos reparos.  Primero, hay otras partes.  Debe haber una revisión de la validez del proceso de San Salvador; se debe elaborar un «positio» o documento sumatorio del milagro—todo eso lo estamos simplificando aquí.  Los elementos procesales pueden resultar bastante significativos. Por ejemplo, la revisión de la validez es un requisito previo para los otros pasos y debe obtenerse antes de que el proceso pueda avanzar. En la canonización de la Madre Teresa, el haber obtenido el decreto sobre la validez de la investigación diocesana dentro de tres meses permitió que el proceso romano avanzara a velocidad relámpago; El resto del proceso también duró aproximadamente tres meses.  (En el caso de Juan Pablo II, ese mismo paso se dilató más de un año.)

Esto es lo más importante: no quiero insinuar que vamos a ir conociendo cada paso.  Puede ser que no sepamos hasta que se hayan rellenado las cuatro partes.  Pero durante la beatificación, sí tuvimos aviso de los varios pasos y yo pienso que pueda repetirse ese mismo nivel de información en este proceso.

Si sabemos de estas aprobaciones en tiempo real, estas probablemente vendrán con un lapso de tiempo por en medio: normalmente son cuatro fechas distintas. En la beatificación vimos una excepción, porque el mismo día que los cardenales aprobaron el decreto del martirio, se lo llevaron al papa y el dio su aprobación el mismo día que los cardenales (el voto de los teólogos había sido un mes antes). Eso es inusual. Es posible que haya una aprobación “express”, pero yo esperaría ver tres o cuatro aprobaciones—a menos que NO nos digan de las aprobaciones previas y se guarden la noticia hasta que todo esté completado como indicaba en el párrafo anterior
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L’ULTIMO



ANNO GIUBILARE per il CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017



#BeatoRomero #Beatificazione
Aggiornamento Generale:

Queste sono le ultime informazioni sul processo di canonizzazione di Monsignor Romero per Martedì 25 Aprile 2017. Un link a questo post verrà mantenuto nella parte superiore del blog e sarà aggiornato regolarmente.
Su Martedì 28 febbraio 2017, l’Arcidiocesi di San Salvador ha chiuso la fase diocesana di un’inchiesta su un presunto miracolo dal Beato Oscar Romero, che è stato beatificato maggio 2015.  Il Postulatore della Causa, Mons. Vincenzo Paglia ha detto Catholic News Service il Giovedi, 23 marzo, che i funzionari della Congregazione per le Cause dei Santi avevano aperto la documentazione relativa al presunto miracolo e avrebbero cominciato a studiarlo il 24 marzo.

Il miracolo, se confermato, permetterebbe Romero ad essere canonizzato, diventando il primo santo salvadoregno.  Ora il risultato deve essere confermato dal Vaticano. Gli esperti sostengono che il processo di approvazione richiede normalmente sei a diciotto mesi, e Papa Francesco ha recentemente detto ai Vescovi salvadoregni che vuole che il processo faccia il suo corso normale e non accelerarlo, lasciando aperta la questione se Romero può essere canonizzato nel corso di questo anno del centenario come molti vorrebbero.
Il processo di approvazione si svolge a Roma presso la Congregazione per le Cause dei Santi e verrà in quattro fasi.
  • In primo luogo, il miracolo deve essere approvato da una commissione di esperti medici composta di 7-persone.
  • In secondo luogo, tale constatazione deve essere ratificata da una commissione di teologi composta di 6 persone.
  • In terzo luogo, la constatazione deve essere approvata dai quattordici Cardinali e Vescovi della Congregazione.
  • Quarto ed ultimo, a seguito di tutte le omologazioni, la Congregazione redige un decreto che riconosce il miracolo che viene presentato a Papa Francesco per l’approvazione finale.
Manuel Roberto Lopez Barrera, ambasciatore di El Salvador presso la Santa Sede, ha confermato in una intervista il 22 marzo 2017 nella sede di Radio Vaticana che “del miracolo vi sono quattro tappe tra cui una commissione medica, una commissione di teologi, i cardinali e vescovi e poi il Papa, che deciderà il giorno della canonizzazione”.  Su Martedì 25 Aprile 2017 non ci sono rapporti che qualcuno di questi quattro approvazioni sono ancora verificate.


I vescovi salvadoregni hanno stato a Roma per le loro visite “Ad Limina” con Papa Francesco e la Curia Romana. Dopo il primo incontro, di quasi tre ore, 20 Marzo con il Papa, il Vescovo Militare, Mon. Fabio Colindres, ha detto che l’indagine del miracolo da parte delle autorità vaticane “sembra seguire per un buon processo, è sulla buona strada, non ancora concluso, sperando che sarà nel modo migliore”. Il vescovo ha detto che naturalmente, non ci sono date per la canonizzazione, né una data per una possibile visita del Papa in El Salvador”. Secondo il vescovo Colindres, il Papa ha sorriso “con grande affetto e ha detto ‘vedremo, verrà il tempo, non posso dare date specifiche’.”  Allo stesso modo, il vescovo ausiliare di San Salvador, mons. Gregorio Rosa Chavez, ha rivelato che Francesco ha detto ai presuli che “dobbiamo rispettare i ritmi della Santa Sede” e che la causa per la canonizzazione deve seguire il suo corso senza accelerazione.

Su Mercoledì 22 Marzo 2015, i vescovi salvadoregni hanno visitato la Congregazione per le Cause dei Santi, e si è incontrato con il suo prefetto, il cardinale Angelo Amato.  Secondo i rapporti, il prefetto ha assicurato che la causa “non è nel congelatore. Secondo il vescovo militare Fabio Colindres, la Congregazione per le Cause dei Santi “ci invita a fare Romero più e meglio conosciuto, e che lui è ed è stato un grande santo”.
Da sinistra a destra: Mons Jose Gregorio Rosa Chavez, Vescovo Ausiliare di San Salvador; Mons Miguel Angel Moran Aquino, Vescovo di Santa Ana; Mons Elias Samuel Bolanos Avelar, S.D.B., Vescovo di Zacatecoluca; Mons Jose Luis Escobar Alas, Arcivescovo di San Salvador; Angelo Cardinale Amato, S.D.B., Prefecto della Congregazione per le Cause dei Santi; Mons Fabio Reynaldo Colindres Abarca, Vescovo del Ordinariato Militare di El Salvador; Mons Luis Morao Andreazza, O.F.M., Vescovo Emerito di Chalatenango; Mons Jose Elias Rauda Gutierrez, O.F.M., Vescovo di San Vicente; Mons Oswaldo Estefano Escobar Aguilar, O.C.D., Bishop of Chalatenango; Mons William Ernesto Iraheta Rivera, Vescovo di Santiago de Maria; e Mons Constantino Barrera Morales, Vescovo di Sonsonate.

Annotazione:

Lasciatemi dire che questa “decisione in quattro parti” ha alcuni avvertimenti. Innanzitutto, ci sono altre parti. Ci sarà una revisione della validità del processo di San Salvador; un «positio» o documento di sommatoria del miracolo deve essere messo insieme, stiamo semplificando tutto questo qui.  Le fasi procedurali possono essere abbastanza significativi. Ad esempio, la revisione della validità è un prerequisito per le altre fasi e deve essere ottenuta prima che il processo possa andare avanti. Nella canonizzazione della Madre Teresa, aver ottenuto il decreto sulla validità dell'inchiesta diocesana entro tre mesi ha permesso il processo romano proseguire alla velocità fulmine; il resto del processo anche durato circa tre mesi.  (Nel caso di Giovanni Paolo II, lo stesso passo ha preso più di un anno.)

Ancora più importante: non voglio insinuare che scopriremo quando ogni fase è stata completata. Forse non sapremo fino a che le quattro parti sono state soddisfatte. Durante la beatificazione, abbiamo avuto informazione dei singoli movimenti, e penso che lo stesso livello di notizie ci si può aspettare in questo processo.

Se veniamo a conoscenza di queste approvazioni in tempo reale, probabilmente verranno con un intervallo di tempo tra ogni passo: normalmente ci saranno quattro date diverse. Nella beatificazione abbiamo visto un’eccezione, perché lo stesso giorno in cui i cardinali hanno approvato il decreto del martirio, hanno consegnato al Papa e lui ha dato la sua approvazione lo stesso giorno, come i cardinali (il voto dei teologi era stato un mese prima). Questo è insolito. Ci può essere una approvazione “express”, ma mi aspetto di vedere tre o quattro approvazioni—a meno che non ci dicono circa le autorizzazioni precedenti e mantengono la notizia fino a quando tutto è completato come indicato nel paragrafo precedente
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Monday, April 03, 2017

«SIC SPONDEO, SIC VOVEO...»


JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017
 

 
“Por tu Sagrado Corazón yo prometo darme todo por tu gloria y por las almas. Quiero morir así, en medio del trabajo; fatigado del camino, rendido, cansado... me acordaré de tus fatigas y hasta ellas serán precio de redención, desde hoy te las ofrezco. Señor Jesús, por tu Corazón y por las almas: ‘promitto’ [prometo]”. (Apuntes del 4 de abril de 1942.)


#BlessedRomero #Beatification

Seventy five years ago, Oscar Romero was ordained a priest.  During the beatification in 2015, Cardinal Angelo Amato recalled that when Romero had been a seminarian, he had kept a journal, in which he wrote, “this year will make my great commitment to God. My God, help me! Prepare me. You are everything; I am nothing. And yet, your love wants me to be a lot. Courage! With your everything and my nothing, we will do a lot.”
Abajo está el acta que firmo Óscar Romero en anticipación de su ordenación sacerdotal en abril de 1942, hace 75 años.  En latín en letras mayúsculas dice: “Así lo declaro, lo prometo y lo juro. Que Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mis manos.”
La foto qui sotto presenta Oscar Romero, nella occasione della sua ordinazione sacerdotale, settantacinque anni fa, nell’aprile 1942.  Vediamo Romero 3 ° della seconda fila a partire da sinistra.  Anche in questa foto, si vede il P. José Macagno, S.J., allora padre Ministro del Collegio Pio Latino Americano, 5 ° della prima fila a partire da sinistra, e P. Dario Ferioli, S.J., alla destra di lui.  Non si vede: P. Emanuele Porta, S.J., che ha scattato la foto (inserto).
“By your Sacred Heart I promise to give myself entirely for your glory ... I want to die this way: in the middle of work, fatigued by the journey, tired and weary ... I will recall your toils and they will be the price of redemption ... ‘promitto’ [I promise].” (April 4, 1942 notes.)