Wednesday, May 10, 2006

NOTICIAS

Dos desenlaces en las últimas semanas pudieran impactar el progreso de la causa de canonización de Monseñor Romero. El primero es el nombramiento del Cardenal William Joseph Levada, prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe a la Congregación de las Causas de los Santos, donde la causa de Mons. Romero espera ser autorizada. La segunda novedad ha sido la declaración del Papa Benedicto XVI ante la sesión plenaria de la Congregación de Santos pidiendo la adherencia estricta a los requisitos para canonizar los santos.

Entre un cardenal y un papa, el papa siempre gana, y por eso empezamos nuestro análisis con la carta de Benedicto a Mons. José Saraiva Martins, el prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, quien fue el que efectivamente frenó el acelero de la causa de Romero el año pasado cuando Saraiva le dijo a 30 GIORNIO "no me resultan esas predicciones optimistas de Mons. Vincenzo Paglia, el postulador de la causa." El papa Benedicto en su carta a la sesión plenaria instó a los cardenales a ser estrictos en exijir que se cumplan con los requisitos tradicionales de la santidad. Dijo el papa que debe haber una verdadera y comprobada "fama de santo" aún antes que se inicie una causa. Esto no lo afecta a Mons. Romero por que su proceso diocesano ya ha sido aprobado por el Vaticano años atrás. El papa dijo que los milagros deben ser físicos y no solamente morales, que posiblemente afecte a la causa de Romero, aunque hay consideraciones más urgentes aún.

Lo más interesante que dijo el papa en su carta fue con respecto al martirio, que es la base en que se promueve a Mons. Romero para la santidad. El papa dijo cosas muy positivas, y algunas que puedan ocasionar alguna pauta en la Congregación. Del lado plus, el papa hizo un comentario muy interesante, destacando que “han cambiado los contextos culturales del martirio y las estrategias ‘ex parte persecutoris’,” o sea los métodos de persecución por parte de los asesinos de nuestros tiempos. Dijo el papa que el persecutor de hoy “trata de manifestar de modo menos explícito su aversión a la fe cristiana o a un comportamiento relacionado con las virtudes cristianas," y "simula diferentes razones, por ejemplo, de naturaleza política o social.” Es un punto clave para los seguidores de Mons. Romero, que siempre hemos dicho que detrás del pretexto de que Monseñor fue asesinado por motivos políticos está escondida la víl y sobre-pésima verdad: que no les gustó su prédica cristiana y su contundente denuncia evangélica, y por eso lo mandaron a matar. En este sentido, el papa dejó muy claro que “el motivo que impulsa al martirio sigue siendo el mismo y tiene en Cristo su fuente y modelo.”

Pero, Su Santidad no se quedó allí, sino que paso a decir que, no obstante, “también es necesario que aflore directa o indirectamente, aunque siempre de modo moralmente cierto, el ‘odium fidei’ del perseguidor.” ODIUM FIDEI significa “odio de la fe,” y el papa nos dice que se tiene que comprobar como punto positivio que el autor del asesinato fue motivado por razones anti-religiosas. O sea que hay un minimum de prueba que tiene que surgir, y esto es lo que más ha costado con el caso Romero, ya que ni siquiera se sabe con certeza quien fue el que haló el gatillo. Es difícil comprobar la motivacion “de modo moralmente cierto” si ni se sabe quién fue el que lo mató. Algunos días antes, el Cardenal Saraiva, el recipiente de la carta, hizo un comentario que el asunto de que si Romero “fue matado por motivos religiosos o políticos es un proceso delicado” para la Iglesia. Lo que sí dijo el papa en esta conjución que suena positivo es que se puede probar “directa o indirectamente,” o sea de manera circunstancial.

El otro acontecimiento de importancia es el nombramiento del cardenal norteamericano William Joseph Levada al dicasterio de la Congregación de Santos. Estará ahora entre los cuatro cardenales que valoran los casos pendientes en la Congregación. Otros funcionarios destacados de la Congregación incluyen el arzobispo Edward Nowak (poláco), y Mons. Michele Di Ruberto. La Congregación cuenta con un equipo de 23 personas y tiene 34 miembros -Cardenales, Arzobispos y Obispos-, 1 Promotor de la fe (Prelado Teólogo), 5 Relatores y 83 Consultores. Con respecto a la Causa de Mons. Romero, el postulador es el obispo italiano Mons. Vincenzo Paglia, un prelado de alto perfíl. El vice postulador es Mons. Mariano Imperatto, el párraco de Nápoles. El relator de la causa es el sacerdote francés Daniel Olf.

Hasta el momento, no se sabe que efecto tendrá la entrada del nuevamente nombrado cardenal Levada a la situación. Un punto muy alentador sería el hecho de que Levada haiga sido elevado al colegio cardinalicio precisamente el 24 de marzo de este año, en el aniversario del martirio de Mons. Romero. El mismo papa Benedicto destacó (sin mencionar a Mons. Romero) el significado martirial de la fecha ya que ese día se conmemoran los Misioneros Mártires (fecha escogida por ser el aniversario de Mons. Romero). Despues de eso, se sabe que Levada fue el ayudante de Benedicto cuando fuese Cardenal Joseph Ratzinger en la Congregación de la Doctrina de la Fe que ahora encabeza. Esa misma Congregación dio luz verde a la causa de Romero el año pasado, mediante un reporte que Levada seguramente conoce. Finalmente, Levada procede de la diócesis de San Francisco, California, una comunidad con muchos salvadoreños que seguramente aprecia la importancia de Mons. Romero entre el catolicismo latinoamericano. Fue en el norte de California donde un tribunal estadounidense sentenció el único juicio en el caso Romero llamandole un golpe contra la humanidad. Desde todas esas perspectivas, el nombramiento de Levada a la Congregación es un paso positivo, sin embargo hay que reconocer que no existe ninguna declaración de Levada con respecto a Romero y por eso todas estas pista solo nos llevan a conjecturar.
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