Friday, December 08, 2017

New pastor for San Miguel (El Salvador)


JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017



#BlessedRomero #Beatification

Pope Francis has appointed Mgr. Fabio Reynaldo Colindres Abarca, 56 years old, as the new bishop of the eastern Salvadoran department of San Miguel, birthplace of Blessed Oscar Romero. Since 2000 he had served as Vicar General for the Armed Forces and in 2008 he became the Military Bishop of El Salvador. But Bishop Colindres has become a household name in the country mostly because of his role as mediator of a gang truce in 2012.

The appointment of Mgr. Colindres as residential bishop of San Miguel follows a series of similar appointments by Francis, which I liken to the moves in a chess game: each one leaves us with something to think about, since it is only part of a sequence, leaving the suspense of the next move. The last time Francis created a bishop in El Salvador was in January 2006, when he elevated Mgr. William Iraheta to Bishop of Santiago de Maria. The appointments since have been internal moves, which leave vacancies in their wake. For example, in February 2006, Francis transferred the then Bishop of San Miguel, Morán Aquino, to the Diocese of Santa Ana—leaving San Miguel vacant. Now he has appointed the Military Bishop as Bishop of San Miguel, but now the Military Ordinariate is vacant.

What is clear is that Francis has promoted a hierarchy with moderate to progressive tendencies. In his most outstanding promotion, he appointed the auxiliary bishop of San Salvador, Gregorio Rosa Chavez, to the College of Cardinals, a move that has proved both successful and popular. Rosa Chavez is a progressive. Mons. Iraheta, the only new bishop that Francis has created in El Salvador, follows a similar line. The prelates that Francis has transferred internally—including this newest appointment—tend to be moderate to slightly progressive, but not of the caliber of a liberal lion like Rosa Chavez. And they are definitely not conservative—the last of those have retired in recent years.

But, can this appointment be categorized as a pastor in the Bergoglian mold? While the connection may be difficult to recognize at first glance, I would say that the Bergoglian logic emerges around the pontiff's desire to see pastors who dare to try ambitious projects. In a famous phrase from his exhortation «EVANGELII GAUDIUM», Francis declares, "I prefer a Church which is bruised, hurting and dirty because it has been out on the streets, rather than a Church which is unhealthy from being confined and from clinging to its own security ... More than by fear of going astray, my hope is that we will be moved by the fear of remaining shut up,” writes Francis," within habits which make us feel safe, while at our door people are starving and Jesus does not tire of saying to us: «Give them something to eat» (Mk 6:37).”

It is in this sense that Mons. Colindres fits into the pope's scheme. The gang pact negotiated by Colindres has been very controversial and unpopular. It worked for a year and then collapsed amid accusations that ran from it was a bad idea to it was illegal or the product of corruption. For better or for worse, Colindres became deeply immersed in this process and seems to know more about the structures of the gangs than those of the military of which he was ordinary. He constantly visited prisons and celebrated Masses and preached the gospel of conversion to gang members. When Francis received the then Salvadoran president Mauricio Funes in the Vatican in 2013, the gang truce figured as an example of the collaboration between the state and the Church for the good of society. When the Pope received a group of Salvadorans in the Vatican in 2015, he told them that El Salvador needed an evangelization “that will help it to foster the promotion and development of a nation that seeks true justice, genuine peace and the reconciliation of hearts.”

Finally, Colindres may fit in the papal mold precisely because he had the courage to try to do something that went wrong. It is true that after the collapse of the truce, the fortunes of the bishop changed. When the truce was going well, the Apostolic Nuncio accompanied Colindres in the prison visits. When it failed, the Church stepped back and declared that Colindres had acted on his own. Several of the other mediators were investigated or imprisoned. Colindres was not invited to other working groups, such as the new government’s round table to discuss security issues.

Pope Francis said a few days ago (and had said before) that some believe that being humble is being polite or closing your eyes in prayer. Instead, said the Pontiff. “There is a sign, a unique signal: accepting humiliation. Humility without humiliation is not humility.”

And we know that Francis likes humility, and he also likes to rehabilitate the name of a person who has fallen when the Pope thinks they did not deserve to fail.


Nuevo pastor a San Miguel (El Salvador)


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:




#BeatoRomero #Beatificación

El Papa Francisco ha nombrado a Mons. Fabio Reynaldo Colindres Abarca, de 56 anos de edad, como el nuevo obispo del departamento salvadoreño oriental de San Miguel, tierra natal del Beato Óscar Romero.  Desde el año 2000 había fungido como Vicario General para la Fuerza Armada y en el 2008 se convirtió en el Obispo Castrense de El Salvador.  Pero Mons. Colindres se ha convertido en un nombre familiar en el país más que todo por su participación como mediador de una tregua entre las pandillas en el 2012.

El nombramiento de Mons. Colindres como obispo residencial de San Miguel sigue una serie de nombramientos parecidos por parte de Francisco, que yo comparo con las movidas en un juego de ajedrez: cada una deja que pensar ya que es solamente una parte de la secuencia, que deja el suspenso de la próxima movida.  La última vez que Francisco creó un obispo en El Salvador fue en enero del 2006, cuando elevó a Mons. William Iraheta a Obispo de Santiago de María.  Sus próximos nombramientos han sido movidas internas, que dejan vacíos.  Por ejemplo, en febrero del 2006, transfirió al entonces Obispo de San Miguel, Morán Aquino, a la Diócesis de Santa Ana—dejando a San Miguel vacante.  Ahora ha nombrado al Obispo Castrense como Obispo de San Miguel, pero queda el vacío en el obispado castrense.

Lo que sí queda claro es que Francisco ha promovido una jerarquía de tendencias moderadas a progresistas.  En su ascenso más destacado, nombró al obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez al colegio cardenalicio, una movida que ha resultado tanto exitosa como popular.  Rosa Chávez es un progresista.  Mons. Iraheta, el único obispo que Francisco ha creado en El Salvador, sigue la misma línea.  Los prelados que Francisco ha desplazado internamente—incluyendo este más nuevo nombramiento—tienden a ser moderados o talvez ligeramente progresistas, pero del calibre de un león como Rosa Chávez.  Y definitivamente no son conservadores—los últimos de estos se han ido retirando en los últimos años.

Pero, ¿se puede categorizar este nombramiento como un pastor del molde bergogliano?  Si bien la conexión puede ser difícil de reconocer a primera vista, yo diría que la lógica bergogliana se desprende en torno al afán del pontífice de ver pastores que se atreven a intentar proyectos ambiciosos.  En una frase famosa de su exhortación «EVANGELIIGAUDIUM», Francisco declara, “prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades … Más que el temor a equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos”, escribe Francisco, “en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos repite sin cansarse: «¡Dadles vosotros de comer!» (Mc 6,37)”.

Es en este sentido en que Mons. Colindres abarca en el esquema del papa.  El pacto entre pandillas negociado por Colindres ha sido muy controvertido y nada popular. Funcionó por eso de un año y luego colapsó entre acusaciones que corrían entre que fue mala idea hasta que fue ilegal o producto de corrupción.  Para bien o para mal, Colindres se empapó profundamente en ese proceso y parece que conoce más a las estructuras pandilleriles que al ejercito del cual era ordinario.  De hecho, Colindres visitaba constantemente las cárceles y celebraba misas y predicaba el evangelio de la conversión a los mareros.  Cuando Francisco recibió al entonces presidente salvadoreño Mauricio Funes en el Vaticano en el 2013, el pacto figuró como un ejemplo de la colaboración entre el estado y la Iglesia para el bien de la sociedad.  Cuando el Papa recibió a un grupo de salvadoreños en el Vaticano en el 2015, les dijo que El Salvador necesitaba una evangelización “que le ayude a favorecer la promoción y el desarrollo de una nación en busca de la verdadera justicia, la auténtica paz y la reconciliación de los corazones”.

Finalmente, puede ser que Colindres quepa en el molde del papa precisamente porque tuvo el valor de intentar hacer algo que le salió mal.  Es cierto que después del colapso de la tregua, cambiaron las fortunas del obispo.  Cuando la tregua iba bien, el Nuncio Apostólico acompañaba a Colindres en las visitas a las cárceles.  Cuando falló, la Iglesia se desligó y se declaró que Colindres había por su propia cuenta.  Varios de los otros mediadores fueron investigados o encarcelados.  Colindres no fue invitado a otras mesas de trabajo, como la del nuevo gobierno para tratar temas de seguridad.

El Papa Francisco dijo hace unos días (y lo había dicho antes) que “algunos creen que ser humilde es ser educado, cortés, cerrar los ojos en la oración.  No, ser humilde no es eso”, dijo el Pontífice.  Hay un signo, una señal única: aceptar las humillaciones. La humildad sin humillaciones no es humildad”. 

Y sabemos que a Francisco le gusta la humildad, y también le gusta rehabilitar el nombre de una persona que ha caído cuando el papa piensa que no merecían fallar.


Tuesday, December 05, 2017

Touching the flesh of Christ


JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017
 

#BlessedRomero #Beatification
Blessed Oscar Romero comforting a victim of repression becomes the last photo in our series on Romero in images for the Romero Jubilee Year declared by the Church for the centenary of the Salvadoran martyr. The image is derived from a screen capture from a report by Swiss television, of Archbishop Romero talking with a man named Ignacio Cruz, who had been shot and wounded from a helicopter after a peasant demonstration was disbanded. The scene took place on September 9, 1979 in the village of Las Araditas near Aguilares, according to facts provided by Fr. Octavio Cruz to Super Martyrio.
In the image, Romero listens to the peasant’s account of his victimization at the hands of the Salvadoran military, while he was being treated at the Aguilares parish clinic. The man shows his bandaged injuries on his chest, back and leg, as seen in the video. In his homily that day, Romero had described Aguilares as “a community where martyrdom is making its selections painfully, but gloriously.” Nine days earlier, a catechist, Jesús Jiménez, had been murdered, and Romero went to the place to honor him as someone “who gave himself even knowing that he was in danger.”
In a Central American University (UCA) video, the villager Juan Garcia recalled the visit: Archbishop Romero “gave a broad homily under a conacaste tree, in which he said—because many people called him a pastor—Archbishop Romero told us ‘look, I am not yet a pastor, the pastor is all of you because you are the ones who are guiding me’.”
The image of Archbishop Romero with “Nacho” (Ignacio) made me think of the logo for the World Day of the Poor, which the Church celebrated for the first time on November 19 according to the wishes of Pope Francis. In the symbol for the new commemoration, a person in an elevated position extends his hand to another person in a lower position, ‘inviting the poor to enter and not remain at the door’. The image is consistent with the message that the Pontiff issued for the date, according to which, “we are called to draw near to the poor, to encounter them, to meet their gaze, to embrace them and to let them feel the warmth of love that breaks through their solitude.”
The solicitousness of Archbishop Romero for the poor was not limited to making cold and impersonal declarations and exhortations, but he went out to encounter the poor, and he knew how to approach their situation and their station in life, by borrowing again the words of Pope Francis, ‘touching the flesh of Christ’. “Poverty for us Christians,” says the Pope, “is not a sociological, philosophical or cultural category, no. It is theological. I might say this is the first category, because our God, the Son of God, abased himself, he made himself poor to walk along the road with us.”  And thus, “a poor Church for the poor begins by reaching out to the flesh of Christ. If we reach out to the flesh of Christ, we begin to understand something, to understand what this poverty, the Lord’s poverty, actually is; and this is far from easy.”
That was the example of Archbishop Romero that this image captures so powerfully. Romero reached out to the flesh of Christ: The Church, he says, “believes that in each person is the Creator’s image and that everyone who tramples it offends God. It takes as spittle in its face, as lashes on its back, as the cross in its passion, all that human beings suffer, even though they be unbelievers. They suffer as God’s images. There is no dichotomy between man and God’s image. Whoever tortures a human being, whoever abuses a human being, whoever outrages a human being, abuses God’s image, and the church takes as its own, that cross, that martyrdom.”  (December 31, 1977 Homily.)
Surely “Nacho” had never attracted the attention of any archbishop, until on September 9, 1977 Blessed Oscar Romero arrived in Las Araditas and stopped to listen to his story, leaving us a vivid example of how to reach out to the flesh of Christ in the poor.

Tocar la carne de Cristo


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:
 

#BeatoRomero #Beatificación
El Beato Óscar Romero consolando a una víctima de represión se convierte en la última foto en nuestra serie sobre Romero en imágenes para el Año Jubilar Romero declarado por la Iglesia por el centenario del mártir salvadoreño.  El cuadro proviene de una captura de imagen de un reportaje realizado por la televisión suiza, cuando Mons. Romero platicaba con Ignacio Cruz, quien había sido herido de bala desde un helicóptero después que una manifestación de campesinos fue disuelta.  La escena tuvo lugar el 9 de septiembre de 1979 en el cantón Las Araditas cerca de Aguilares, según ha constatado el P. Octavio Cruz a Súper Martyrio.
En la imagen, Romero escucha la versión del campesino sobre su victimización a manos del ejército salvadoreño, mientras este era atendido en la clínica de la Parroquia de Aguilares.  El hombre muestra sus lesiones vendadas, en su pecho, espalda y pierna, según se aprecia en el video.  En su homilía de ese día, Romero había descrito Aguilares como “una comunidad donde el martirio está haciendo sus selecciones dolorosas, pero gloriosas.”  Nueve días antes, se había asesinado un catequista, Jesús Jiménez, y Romero fue al lugar a homenajearlo como alguien “quien se entregó aun sabiendo que corría el peligro que le llegó”.
En un video de la UCA, el lugareño Juan Garcia recordó la visita: Mons. Romero “dio una amplia homilía debajo de un palo de conacaste donde dijo—porque mucha gente lo llamaba pastor—nos dice Monseñor Romero ‘miren yo no soy todavía pastor, el pastor son ustedes porque ustedes son los que me están guiando’.
La imagen de Mons. Romero con don “Nacho” me hizo pensar en el símbolo de la Jornada Mundial de los Pobres que obedeciendo el deseo del Papa Francisco la Iglesia celebró por primera vez el pasado 19 de noviembre.  En el símbolo de la nueva conmemoración, una persona en un puesto elevado le extiende la mano a otra persona en un puesto inferior, ‘invitando al pobre a entrar y no quedarse en la puerta’.  La imagen también concuerda con el mensaje que el Pontífice emitió para la fecha, según cual, “estamos llamados a tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor que rompe el círculo de soledad”.
La solitud por los pobres de Mons. Romero no se limitaba a hacer declaraciones y exhortaciones frías e impersonales, sino que salía al encuentro los pobres, y sabía acercarse a su situación y su estación en la vida, paraprestando otra vez, las palabras del Papa Francisco‘tocar la carne de Cristo’. “La pobreza, para nosotros cristianos”, dice el Papa, “no es una categoría sociológica o filosófica y cultural: no; es una categoría teologal. Diría, tal vez la primera categoría, porque aquel Dios, el Hijo de Dios, se abajó, se hizo pobre para caminar con nosotros”. Y por ende, “una Iglesia pobre para los pobres empieza con ir hacia la carne de Cristo. Si vamos hacia la carne de Cristo, comenzamos a entender algo, a entender qué es esta pobreza, la pobreza del Señor. Y esto no es fácil”.
Eso fue el ejemplo de Mons. Romero que esta imagen capta con tanto poder.  Romero se acercó a la carne de Cristo: La Iglesia—dice—“siente que en cada hombre hay una imagen de su Creador y que todo aquel que la atropella ofende a Dios.  Ella siente que han sido también escupidas en su cara, latigadas en sus espaldas, cruz en su pasión, todo lo que han sufrido los hombres aunque no tengan fe, pero han sufrido como imágenes de Dios. No hay dicotomía entre la imagen de Dios y el hombre. El que tortura un hombre, el que ha ofendido a un hombre, atropellado a un hombre, ha ofendido la imagen de Dios, y la Iglesia siente que es suya esa cruz, ese martirio”.  (Homilía del 31 de diciembre de 1977.)
Seguramente don “Nacho” nunca había atraído la atención de ningún arzobispo, hasta que un 9 de septiembre de 1977 el Beato Óscar Romero llegó a Las Araditas y se detuvo a escuchar su historia, dejándonos un ejemplo viviente de cómo acercarnos a la carne de Cristo en los pobres.

Toccare la carne di Cristo


ANNO GIUBILARE per il CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017
 

#BeatoRomero #Beatificazione
Il Beato Oscar Romero consolando una vittima della repressione diventa l’ultima foto nella nostra serie sulle immagini di Romero per l’anno giubilare dichiarato dalla Chiesa per il centenario della nascita del martire salvadoregno. L’immagine proviene da uno snapshot di una relazione dalla televisione svizzera, quando Mons. Romero ha parlato con Ignacio Cruz, che era stato sparato da un elicottero dopo la dispersione di una manifestazione di contadini. La scena si è svolta il 9 settembre 1979 nel cantone di Las Araditas vicino a Aguilares, come ha confermato don Octavio Cruz a Super Martyrio.
Nella foto, Romero ascolta la versione del contadino sulla sua vittimizzazione per mano dell’esercito salvadoregno, mentre lui è stato trattato presso la clinica nella parrocchia di Aguilares. L’uomo mostra le sue lesioni fasciate sul petto, sulla schiena e sulla gamba, come si vede nel video. Nella sua omelia, quel giorno, Romero aveva descritto Aguilares come “una comunità in cui il martirio sta facendo le sue scelte dolorose, ma gloriose”. Nove giorni prima aveva stato ucciso un catechista, Jesus Jimenez e Romero è andato nel luogo di onorarlo come qualcuno “chi ha dato se stesso pur sapendo di essere in pericolo”.
In un video della UCA (Università centroamericana), l’abitante della regione Juan Garcia ha ricordato la visita: Mons. Romero “ha dato una vasta omelia sotto un albero di conacaste in cui ha detto, perché molte persone lo chiamarono pastore—ci dice monsignor Romero—‘Guarda io non sono ancora pastore; il pastore siete tutti voi perché siete voi che mi guidano”.
L’immagine di Mons. Romero con “Nacho” (Ignacio) mi ha fatto pensare sul simbolo della Giornata Mondiale dei Poveri celebrata per la prima volta secondo il desiderio di Papa Francesco il 19 novembre scorso. Nel simbolo della nuova commemorazione, una persona in una posizione elevata estende la mano a un’altra persona in una posizione più bassa, ‘invitando i poveri ad entrare e non rimanere alla porta’. L’immagine concorda anche con il messaggio che il Pontefice ha rilasciato per l’occasione, secondo cui “siamo chiamati a tendere la mano ai poveri, a incontrarli, guardarli negli occhi, abbracciarli, per far sentire loro il calore dell’amore che spezza il cerchio della solitudine”.
La sollecitudine per i poveri di Mons. Romero non consisteva solo nel fare dichiarazioni ed esortazioni freddi e impersonale, ma di incontrare i poveri, e lui sapeva avvicinarsi alle loro situazione e la loro posizione nella vita, perprendendo nuovamente in prestito le parole di Papa Francesco‘toccare la carne di Cristo’. “La povertà, per noi cristiani”, ha detto il Papa, “non è una categoria sociologica o filosofica o culturale: no, è una categoria teologale. Direi, forse la prima categoria, perché quel Dio, il Figlio di Dio, si è abbassato, si è fatto povero per camminare con noi sulla strada”. E quindi, “una Chiesa povera per i poveri incomincia con l’andare verso la carne di Cristo. Se noi andiamo verso la carne di Cristo, incominciamo a capire qualcosa, a capire che cosa sia questa povertà, la povertà del Signore. E questo non è facile”.
Questo è stato l’esempio di Mons. Romero che questa immagine coglie così potentemente. Romero si avvicinò alla carne di Cristo: la Chiesadissecrede che in ogni persona sia l'immagine del Creatore e quindi chiunque calpesta quell'immagine offende Dio. La Chiesa prende come uno sputo nella sua faccia, come frustate sulla schiena, come la croce nella sua passione, tutto ciò che gli esseri umani soffrono, anche se sono miscredenti. Soffrono come immagini di Dio. Non c’è nessuna dicotomia tra uomini e donne e l’immagine di Dio. Chi tortura un essere umano, chi abusa di un essere umano, chi oltraggia un essere umano, abusa dell’immagine di Dio e la Chiesa prende come propria quella croce, quel martirio”. (Omelia del 31 dicembre 1977).
Sicuramente “Nacho” non aveva mai attirato l’attenzione di qualsiasi arcivescovo, fino a quando un 9 set 1977 il Beato Oscar Romero è arrivato a Las Araditas e si fermò ad ascoltare la sua storia, lasciandoci un esempio vivente di come andare verso la carne di Cristo nei poveri.

Thursday, November 30, 2017

Francis invokes Romero to Central American bishops


JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017


#BlessedRomero #Beatification
Pope Francis sent a brief message to the 60 Central American bishops gathered for the 75th anniversary of the founding of the Episcopal Secretariat of Central America (SEDAC), urging them to “follow the example of Blessed Oscar Romero, to commit yourselves more and more to ‘Feel and Cause to Feel with the Church,’ so that the love of Jesus and the commitment to solidarity with the poorest and most excluded grows among the faithful of your lands.”
“To Feel With The Church” was the episcopal motto of Archbishop Romero, the martyred archbishop of San Salvador, and the phrase derives from the Spiritual Exercises of Saint Ignatius of Loyola, founder of the Jesuits, the order of priests to which the pope belongs. SEDAC includes the episcopal conferences of Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua and Panama. Poverty, violence and social injustice prevail in the isthmus and Romero has become an international symbol of the Church committed to the oppressed.
The Pope's message is the latest sign that Francis wants to see bishops in the region who “commit” to the struggle for equality and social justice and who care for the poor. Another sign in the same direction was the elevation of the auxiliary bishop of San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, a collaborator of Romero, to the College of Cardinals earlier this year. In fact, it was Rosa Chavez who read the pope's message to the other bishops. In some circles, there has been the impression that the bishops have not identified sufficiently with popular causes. “We want bishops like Monsignor Romero” became a popular veto against an episcopate which the masses perceived as too remote and not “on the side of the poor.”
For their part, the bishops pledged their adherence to the example of Romero. “We have lived days of grace in this blessed land that gave us our brother bishop Msgr. Oscar Arnulfo Romero, a man of God who always strove to ‘appear clean in the presence of the Lord’ and who received the priceless grace of surrendering his life at the altar,” the bishops declared in their final message for the Nov. 27-30 meeting, which also commemorated the centenary of the birth of Romero. “His testimony has moved us, his word has enlightened us and we entrust to his intercession our episcopal ministry and the life of our peoples; to have prayed before his tomb and to have visited the town to which he was born has marked us deeply.”

The isthmus will be decisively in the sights of the pope with the approach of the 2019 World Youth Day, which will take place in Panama and will be marked by a papal visit to the region. Another look at the region could also be occasioned by Romero's expected canonization. In fact, an announcement about the process could come at any time and Francis’ invocation of his name brings to mind the General Audience in January 2015 in which Francis invoked Romero a day before a panel of theologians approved the recognition of his martyrdom, opening the way to his beatification.  



Francisco invoca a Romero a los obispos centroamericanos


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:


#BeatoRomero #Beatificación
El Papa Francisco envió un breve mensaje a los 60 obispos centroamericanos reunidos por el 75° aniversario de la fundación del Secretariado Episcopal de América Central (SEDAC) exhortándolos “a que, siguiendo el ejemplo del Beato Óscar Romero, se empeñen cada día más en ‘Sentir y Hacer Sentir Con La Iglesia’, de modo que crezca entre los fieles de esas tierras el amor a Jesús y el compromiso solidario con los más pobres y excluidos”.
“Sentir Con La Iglesia” fue el lema episcopal de Mons. Romero, el arzobispo mártir de El Salvador, y la frase deriva de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuitas, la orden de sacerdotes a cuál el papa pertenece.  El SEDAC comprende las conferencias episcopales de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.  La pobreza, violencia e injusticia social prevalecen en el istmo y Romero se ha convertido en un símbolo internacional de la Iglesia comprometida con los oprimidos.
El mensaje del Papa es la última señal de que Francisco quiere ver obispos en la región que “se empeñen” en la lucha por la igualdad y la justicia social y que se preocupen por los pobres.  Otro signo en el mismo sentido ha sido la elevación al colegio cardenalicio del obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, un colaborador de Romero este mismo año.  De hecho, fue Rosa Chávez quien dio lectura al mensaje del papa a los otros obispos. En algunos círculos, ha existido la impresión de que los obispos no se han identificado lo suficiente con las causas populares.  Queremos obispos como monseñor Romero” se convirtió en un veto popular contra un episcopado que las masas percibían como demasiado alejado y no “junto al pueblo pobre”. 
Por su parte, los obispos juramentaron su adhesión al ejemplo de Romero. “Hemos vivido días de gracia en esta tierra bendita que nos dio a nuestro hermano obispo Monseñor Óscar Arnulfo Romero, hombre de Dios que siempre luchó por ‘presentarse limpio en la presencia del Señor’ y que recibió el don inestimable de ofrecer su vida en el altar”, han declarado en su mensaje final para la reunion del 27-30 nov., que también conmemoró el centenario del nacimiento de Romero.Su testimonio nos ha conmovido, su palabra nos ha iluminado y confiamos a su intercesión nuestro ministerio episcopal y la vida de nuestros pueblos; haber orado ante su tumba y haber visitado el pueblo que le vio nacer nos ha marcado profundamente”.
El istmo estará decisivamente en las miras del papa de manera que se acerque la Jornada Mundial de la Juventud del 2019, que tendrá lugar en Panamá y será marcada por una visita papal a la región.  Otro vistazo a la región podría ser también a causa de la próxima canonización de Romero.  De hecho, un anuncio sobre el proceso podría llegar en cualquier momento y la invocación de Francisco de su nombre hace pensar en la Audiencia General en enero del 2015 cuando Francisco invocó a Romero un día antes de que un panel de teólogos aprobara el reconocimiento de su martirio, abriendo el paso a su beatificación.


Francesco invoca Romero ai vescovi centroamericani


ANNO GIUBILARE per il CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017


#BeatoRomero #Beatificazione
Papa Francesco ha inviato un breve messaggio ai 60 vescovi centroamericani riuniti per il 75 ° anniversario della fondazione della Segreteria episcopale dell’America centrale (SEDAC), esortandoli “a seguire l’esempio del Beato Oscar Romero, a impegnarsi sempre più a ‘Sentire e fa sentire con la Chiesa’, così che l’amore di Gesù e l’impegno per la solidarietà con i più poveri e i più esclusi cresca tra i fedeli delle vostre terre”.
“Sentire con la Chiesa” era il motto episcopale di Mons. Romero, l’arcivescovo martire di San Salvador, e la frase deriva dagli Esercizi Spirituali di Sant’Ignazio di Loyola, fondatore dei Gesuiti, l’ordine dei sacerdoti a cui appartiene il papa . Il SEDAC include le conferenze episcopali di Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua e Panama. Povertà, violenza e ingiustizia sociale prevalgono nell’istmo e Romero è diventato un simbolo internazionale della Chiesa impegnata per gli oppressi.
Il messaggio del Papa è l’ultimo segno che Francesco vuole vedere vescovi nella regione che “si impegnano” nella lotta per l’uguaglianza e la giustizia sociale e che si prendono cura dei poveri. Un altro segno nello stesso senso ha stato l’elevazione quest’anno del vescovo ausiliare di San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, un collaboratore di Romero al Collegio cardinalizio. In effetti, fu Rosa Chavez che ha letto il messaggio del papa agli altri vescovi. In alcuni ambienti, si ha l’impressione che i vescovi non abbiano identificato sufficientemente con le cause popolari. “Vogliamo vescovi come mons. Romero” è diventato un veto popolare contro un episcopato che le masse percepivano come troppo remoto e non “dalla parte dei poveri”.
Da loro parte, i vescovi hanno giurato la loro adesione all’esempio di Romero. “Abbiamo vissuto giorni di grazia in questa terra benedetta che ci ha dato il nostro vescovo fratello, mons. Oscar Arnulfo Romero, un uomo di Dio che ha sempre cercato di ‘apparire pulito alla presenza del Signore’ e che ha ricevuto l’inestimabile grazia di dare la sua vita all’altare”, hanno dichiarato i vescovi nel loro messaggio finale per la riunione di nov. 27-30, che ha anche commemorato il centenario della nascita di Romero. “La sua testimonianza ci ha commosso, la sua parola ci ha illuminato e affidiamo alla sua intercessione il nostro ministero episcopale e la vita dei nostri popoli; aver pregato davanti alla sua tomba e aver visitato la città in cui è nato ci ha segnato profondamente”.
L’istmo sarà decisamente nel mirino del papa con l’approccio della Giornata Mondiale della Gioventù 2019, che si svolgerà a Panama e sarà contrassegnata da una visita papale nella regione. Un altro sguardo alla regione potrebbe anche essere causato dalla prevista canonizzazione di Romero. Infatti, un annuncio sul processo potrebbe arrivare in qualsiasi momento e l’invocazione del suo nome da parte di Francesco ricorda l’Udienza generale nel gennaio 2015 in cui Francesco invocato Romero un giorno prima che un congresso di teologi approvasse il riconoscimento del suo martirio, aprendo la via alla sua beatificazione.


Monday, October 16, 2017

Un vandalismo que agranda a Mons. Romero


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:

Foto cortesía Tania Escobar.

#BeatoRomero #Beatificación
Curioso cómo lo que sería desprestigio para una figura histórica cualquiera, para un gran mártir puede resultar hasta creciendo su perfil de santidad.  Esto pareciera ser el caso después de que un nuevo y favorecido mural del Beato Óscar Romero en un costado de la Catedral de San Salvador donde yacen los restos mortales del mártir salvadoreño resultara vandalizado.
En cierto sentido, el ataque a la representación artística sirve para confirmar la lectura del Papa Francisco al martirio de Mons. Romero como uno que “no fue puntual en el momento de su muerte”, sino que es “también posterior” ese martirio, ya que aun después de muerto, a través de varios ataques Mons. Romero es “un hombre que sigue siendo mártir”.
Otro aspecto bajo el cual el ataque agranda a Romero es que los ataques continuos a Romero ponen en evidencia su potencia: Romero sigue vivo, y por eso lo quieren seguir matando.  Este último ataque se suma a un largo desfile de atentados simbólicos de volver a matar a Romero aunque ya esté muerto.  El primero hubiera sido el disparo de balas sobre su féretro durante su entierro.  Otro, muy particular, sería el disparo a su retrato en la UCA durante la masacre de los jesuitas en 1989, un verdadero re-asesinato simbólico, de Romero.  Su estatua en la Plaza de las Américas ha sido constantemente atacada, como también lo han sido otros monumentos, como uno en Santa Tecla en el 2016, y otro en San Jorge en el 2015.
Finalmente, un hecho muy revelador en este ataque más reciente es la naturaleza del vandalismo.  Fotos del daño a la imagen ponen en evidencia que le quisieron tachar los ojos y su boca.  Históricamente los ataques simbólicos ponen en su blanco las partes vulnerables de la fisionomía como los ojos, la boca y los genitales.  En sociedades antiguas, incluyendo Egipto y Roma, sacarle los ojos a una estatua pretendía impedirles seguir comunicándose con este mundo.  Los nativos de la Isla de la Pascua le destruían los ojos a las estatuas de los antepasados de sus enemigos, pretendiendo robarles la energía vital que podría protegerlos en la actualidad.  En la destrucción de símbolos religiosos en la Catedral de Canterbury en 1644, los bandidos le tacharon los ojos a los santos, pensando evitar que pudieran ver y por ende interceder a favor de sus devotos.
Esto encaja con lo que hacía Mons. Romero en vida.  Para que vean cuál es mi oficio y cómo lo estoy cumpliendo”, dijo el 20 de agosto de 1978.  Estudio la palabra de Dios que se va a leer el domingo, miro a mi alrededor, a mi pueblo, lo ilumino con esta palabra y saco una síntesis para podérsela transmitir ... Y por eso, naturalmente, que los ídolos de la tierra sienten un estorbo en esta palabra y les interesaría mucho que la destituyeran, que la callaran, que la mataran”.  Esto es obviamente el problema: Romero sigue siendo mártir (que significa testigo), y muchos quisieran impedir su permanencia profética, y así eligen extender su martirio.
El verdadero problema de los vándalos es que Romero ya es inmortal.  Suceda lo que Dios quiera, pero su palabra”—decía Romero en el ’78 —“no está amarrada”.  El 24 de febrero de 1980—un mes antes de su asesinato—pronunció la sentencia definitiva en este sentido: “que quede constancia de que la voz de la justicia nadie la puede matar ya”.
La desfiguración de la imagen de Mons. Romero es parte de su destino martirial y quizá ni se debería reparar la imagen, sino que venerarla y entronizarla como una reliquia de ese martirio continuo del reino de Dios.  Romero vive, y es por eso que tienen que seguir matándolo.
La imagen en su apogeo.  Foto EDH.
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