Thursday, April 16, 2015

Romero beatification update #13


Fr. Luis Ayala, Msgr. Jesús Delgado and Fr. Simeón Reyes.  El Diario de Hoy photo.

Salvadoran Church officials provided an update on planning for the beatification of Archbishop Óscar A. Romero, during a press conference on Wednesday April 15, 2015 designed to introduce information services for attendees, which also provided new details about the planning for the event, which will take place in San Salvador next May 23rd.
Event planners provided the most precise estimate of the proportions of the event, predicting that at least 260,000 will attend, including five cardinals, 15 archbishops, 60 bishops and two thousand priests.  There are 2,600 volunteers already inscribed to help with the event. 

The five cardinals include Angelo Amato, Prefect of the Congregation for the Causes of Saints, who will preside.  Also attending so far are Óscar Rodríguez of Honduras, José Luis Lacunza of Panama, and two unnamed Americans, one of whom may be Roger Mahony who presided over the commemorations of the 20th anniversary of Romero’s death in San Salvador in the year 2000.
Also in attendance will be Archbishop Vincenzo Paglia, the President of the Pontifical Commission for the Family and postulator of Romero’s canonization cause.  The information about clergy attendance is based on actual RSPVs.  It was not clear how the officials had calculated the crowd estimates.  It is also expected that a number of heads of state will attend, but church officials explained that the Salvadoran government is handling that.
Organizers plan to issue credentials to 350 journalists.  As previously disclosed, I will travel to San Salvador and will blog my impressions of the events.
The beatification ceremony itself will begin at 10:00 a.m. (as previously reported here).  However, the Saturday beatification ceremony will be preceded by a youth vigil in front of the San Salvador Cathedral on Friday night, and a procession to the beatification site.  The Cathedral is about 2 miles (3.5 km) from where the beatification will take place.  A major thoroughfare connects the two sites. 

A huge portion of San Salvador some thirty blocks long east to west, and ten blocks north to south, will be closed off to through traffic from 3 a.m. on Saturday morning to allow pedestrians and arriving delegations to find their way around on foot.  Police and the military will secure the pedestrian zone.  

Forty giant screens will televise the event throughout the city, spaced about 400 meters (1300 feet) apart.  A priest will stand with altar servers near the screens to distribute communion at the appointed time.  Children, elderly and the sick who can not reach the outdoor locale where the beatification will take place will be housed in the Magico Gonzalez football stadium in the same area. It will be equipped with display screens and altars so that attendees can participate in the rites.
There will be no tickets or registration necessary for lay attendees.  However, clergy who plan to attend have to register with the Church.  The organizers announced a new website, BeatificacionRomero.org where clergy can register and everyone else can find information about the events.  At press time, the website is up in Spanish, but it will also be available in English and Italian.  The new website will complete the media package which includes plans to televise the beatification, and various social media accounts previously reported here.
The organizers also launched a slick “media campaign” around the event, together with a slogan, “Romero Mártir por Amor” (“Romero Martyr for Love”), a logo and related motifs including a promotional video.  There will be billboards and a jingle for additional messaging.

Another press conference is scheduled next week.  Super Martyrio will continue to monitor developments and provide a Friday update regarding the ongoing beatification plans.
Read my last update here.

Actualización beatificación Romero #13



P. Luis Ayala, Mons. Jesús Delgado y P. Simeón Reyes.  Foto El Diario de Hoy.

Funcionarios de la iglesia de El Salvador presentaron una actualización sobre la planificación para la beatificación de Monseñor Óscar A. Romero, durante una conferencia de prensa el miércoles 15 de abril del 2015 diseñada para presentar servicios de información para los asistentes, que también proporcionó nuevos detalles acerca de la planificación para el evento, que tendrá lugar en San Salvador el próximo 23 de mayo.
Los organizadores del evento han proporcionado la estimación más precisa sobre las proporciones del evento, con la predicción de que al menos 260 mil asistirán, entre ellos cinco cardenales, 15 arzobispos, 60 obispos y dos mil sacerdotes.  Hay 2.600 voluntarios que ya están inscritos para ayudar con el evento.

Los cinco cardenales incluyen Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, quien presidirá. También se han apuntado Óscar Rodríguez de Honduras, José Luis Lacunza de Panamá, y dos estadounidenses no identificados, uno de los cuales podría ser Roger Mahony, quien presidió la conmemoración del 20 ° aniversario de la muerte de Romero en San Salvador en el año 2000.
También asistirá el arzobispo Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Comisión para la Familia y postulador de la causa de canonización de Romero. La información acerca de la asistencia del clero se basa en invitaciones respondidas. No está claro cómo las autoridades han calculado las estimaciones de la multitud. También se espera que un número de jefes de Estado asistirán, pero los funcionarios de la iglesia, explicaron que será el gobierno salvadoreño quien maneje el tema.
Los organizadores planean emitir credenciales a 350 periodistas. Como ya he informado, voy a viajar a San Salvador y voy a bloguear mis impresiones de los acontecimientos.
La ceremonia de beatificación comenzará a las 10:00 am (como se informó anteriormente aquí). Sin embargo, la ceremonia de beatificación del sábado será precedida por una vigilia de jóvenes frente a la Catedral de San Salvador en la noche del viernes y una procesión al lugar de la beatificación. La catedral está a 3,5 km (2 millas) del sitio de beatificación.  Una gran vía conecta los dos lugares.

Una gran parte de San Salvador unos treinta cuadras de largo de este a oeste, y diez cuadras de norte a sur, estará cerrada al tráfico vehicular a partir del 3 de la mañana del sábado para permitir a peatones y delegaciones que ingresan caminar a pie por la ciudad.  Policía y militares asegurarán la zona peatonal.

Cuarenta pantallas gigantes televisarán el evento por toda la ciudad, separadas cada 400 metros (1.300 pies). Un sacerdote con monaguillos se mantendrá cerca de las pantallas para distribuir la comunión durante el momento señalado.  Niños, ancianos y enfermos que no puedan llegar al sitio al aire libre donde se hará la beatificación serán albergados en el estadio de futbol Mágico González de la misma zona. Este contará con pantallas y altares para que los asistentes también puedan participar en los ritos.
No habrá entradas o registros necesarios para los asistentes laicos. Sin embargo, el clero que planea asistir debe registrarse con la Iglesia. Los organizadores anunciaron una nueva página web, BeatificacionRomero.org donde el clero puede inscribirse y todos los demás pueden encontrar información sobre los eventos. Al cierre de esta edición, la página web está en español, pero también estará disponible en inglés e italiano. El nuevo sitio web completará el paquete para los medios que incluye planes para televisar la beatificación, y varias cuentas de redes sociales previamente divulgados aquí.
Los organizadores también lanzaron una hábil “campaña mediática” en torno al evento, hasta con un lema, “Romero Mártir por Amor”, un logotipo y motivos correspondientes, incluido un video promocional. Habrá vallas publicitarias y un jingle para la mensajería adicional.
Otra conferencia de prensa está programada la próxima semana. Súper Martyrio seguirá de cerca la evolución y proporcionará una actualización cada viernes respecto a los planes de beatificación en curso.
Leer mi última actualización aquí.

Aggiornamento beatificazione Romero #13



P. Luis Ayala, Mons. Jesús Delgado e P. Simeón Reyes.  Foto El Diario de Hoy.

Funzionari della chiesa salvadoregna hanno fornito un aggiornamento sulla pianificazione per la beatificazione di monsignor Oscar A. Romero, nel corso di una conferenza stampa mercoledì 15 aprile 2015, progettata per introdurre i servizi di informazione per i partecipanti, che anche fornito nuovi dettagli circa la pianificazione per l'evento, che si terrà a San Salvador il prossimo 23 maggio.
Gli organizzatori hanno fornito la stima più precisa delle proporzioni dell'evento, prevedendo che almeno 260.000 saranno presenti, tra cui cinque cardinali, 15 arcivescovi, 60 vescovi e duemila sacerdoti.  Ci sono 2.600 volontari già iscritti per aiutare con l’evento.

I cinque cardinali sono Angelo Amato, Prefetto della Congregazione per le Cause dei Santi, che presiederà. Finora in programma di partecipare sono Óscar Rodríguez dell'Honduras, José Luis Lacunza di Panama, e due americani senza nome, uno dei quali potrebbe essere Roger Mahony che ha presieduto le commemorazioni per il 20 ° anniversario della morte di Romero a San Salvador nel 2000.
Anche presente sarà l’arcivescovo Vincenzo Paglia, presidente della Pontificia Commissione per la Famiglia e postulatore della causa di canonizzazione Romero. Le informazioni sulla presenza del clero si basa su risposte reali a inviti. Non è chiaro come i funzionari avevano calcolato le stime di folla. Si prevede inoltre che un certo numero di capi di Stato saranno presenti, ma i funzionari della chiesa hanno spiegato che il governo salvadoregno sta gestendo questo aspetto.
Gli organizzatori prevedono di rilasciare credenziali a 350 giornalisti. Come già annunciato, mi recherò a San Salvador e pubblicherò mie impressioni degli eventi.
La cerimonia di beatificazione si inizierà alle 10:00 (come riportato in precedenza qui). Tuttavia, la cerimonia di beatificazione Sabato sarà preceduta da una veglia dei giovani di fronte alla Cattedrale di San Salvador nella notte di Venerdì e una processione verso il luogo dove si terrà la beatificazione. La Cattedrale è di circa 3,5 km (2 miglia) dal sito della beatificazione.  Un importante arteria collega i due siti.

Una parte enorme di San Salvador una trentina di blocchi lungo est a ovest, e dieci blocchi da nord a sud, sarà chiusa al traffico di transito dalle 03:00 il Sabato mattina per permettere ai pedoni e alle delegazioni che arrivano trovare la strada a piedi.  La polizia e l’esercito proteggeranno la zona pedonale.

Quaranta schermi giganti per teletrasmettere l'evento saranno situati in tutta la città, distanziati di circa 400 metri (1.300 piedi). Un sacerdote starà vicino le schermate per distribuire la comunione nel tempo stabilito.  Bambini, anziani e malati che non possono raggiungere il luogo all'aperto dove la beatificazione si svolgerà saranno ospitati nello stadio di calcio Magico Gonzalez nella stessa zona. Il stadio sarà dotato di schermi e altari in modo che i presenti possono partecipare ai riti.
Non ci saranno biglietti o registrazione necessarie per i partecipanti laici. Tuttavia, il clero che intendono partecipare devono registrarsi con la Chiesa. Gli organizzatori hanno annunciato un nuovo sito web, BeatificacionRomero.org, dove il clero possono registrarsi e tutti gli altri possono trovare informazioni sugli eventi. Al momento della stampa, il sito è in spagnolo, ma sarà disponibile anche in inglese e in italiano. Il nuovo sito completerà il pacchetto multimediale che include piani di teletrasmettere la beatificazione, e vari account di social media precedentemente riportati qui.
Gli organizzatori inoltre lanciato una brillante “campagna mediatica” attorno all’evento, con uno slogan, “Romero Mártir por Amor” (“Romero martire per amore”), un logo e disegni correlati, tra cui un video promozionale. Ci sarà cartelloni e un jingle per la messaggistica supplementare.
Un'altra conferenza stampa è in programma la prossima settimana. Super Martyrio continuerà a monitorare gli sviluppi e fornire un aggiornamento ogni venerdì quanto riguarda i piani di beatificazione in corso.
Leggi il mio ultimo aggiornamento qui.

Monday, April 13, 2015

The Council of Antigua




A document issued by an assembly of Central American bishops attended by Archbishop Óscar A. Romero held in Antigua Guatemala in 1970 could prove to be one of the doctrinal constitutions for Romero’s theology a decade later. In the initial analysis, the document seems to confirm that the “radicalization” of Archbishop Romero was, at least in part, a recourse to a pastoral line authorized by the Central American bishops 10 years earlier.

In June 1970 Romero participated in the 15th Assembly of the Council of Bishops of Central America (CEDAC) in Antigua Guatemala. Romero had participated previously as a priest, as he was the secretary of CEDAC, but this would be his first as bishop with plenary participation in the episcopal body. The inspiration for this meeting, Romero wrote, would be “the spirit of the Council of Medellín” in 1968. That is, the Central American bishops sought to apply the doctrine of Vatican II to the reality of Central America under the same guidelines that guided CELAM in Medellin, the episcopal conference which proclaimed “the preferential option for the poor” and was a milestone in the emergence of “liberation theology.”

While it is true that Romero was not an active author of the Antigua text, and he never cited it in his preaching, it is clear that it is a conceptual bridge between the Second Vatican Council, Medellin, and the eventual pastoral line that Romero adopted. In fact, Romero makes the text and ideas his own, transmitting them to his countrymen in a series of newspaper columns in 1970, but warning that the “hard” part of the message should not be confused with the “demagogic spirit in which other false prophets sow hatred and violence.” Romero, “Una voz de alerta,” La Prensa Gráfica, June 16, 1970.

The bishops’ message cited by Romero contains a clear denunciation of social injustice, evidenced by “hunger and misery, endemic disease and infant mortality, illiteracy and marginalization, deep income inequalities and tensions between social classes, outbreaks of violence and meager participation of the population in managing the common good.”  The Central American bishops, including Romero, are not shy about attributing responsibility for such conditions, reproaching “the growing manifestation of selfishness in the economically satisfied sectors” who “in their desire to maintain their privileges, take repressive measures and hinder promotion and development.”

Among the most important passages are those relating to repression used to impose unfair conditions, “hiding behind ideological characterizations of others, and justifying their actions on the preservation of order, even appealing to force and violence to maintain the present order which works out quite favorably for them.” This complaint does not remain in the air as a theoretical prospect, but is substantiated with details: “It is publicly known that many citizens have been subjected to physical and mental torture. With horror and sorrow we receive, almost daily, news of the discovery of hideously disfigured and mutilated corpses.” It is striking to compare these words with the specific denunciations made by Romero during his archbishopric, ten years later (as they are very similar).

In his newspaper column, Romero cites the clauses of the Antigua document lamenting the denial to “workers and especially the peasants of the freedom of association that the papal magisterium has been calling for since 1891” and also that “communications media ... do not fulfill their mission or lack objective information or selfishly deform that which they provide.” The bishops cite biblical phrases that disallow violence and the lack of solidarity, such as the words of Christ to Peter (Mt. 26:52) and God’s questioning of Cain (Gen. 4:10). To these, Romero adds the address of Blessed Paul VI closing the Council, in which he defends the ability of the Church to provide input to civilian governments on matters outside its traditional competence: “the situation of a Church which, amidst a world which has forgotten God and the true greatness of man, has the audacity to opine about the rights of God and man.”  Romero, “La voz de la Iglesia de Centroamérica,” La Prensa Gráfica, June 15, 1970.

The bishops’ document concludes with individualized calls to the various sectors of Central American society — to the state and government sectors, to the armed forces and security authorities, to employers and the forces of production, to educators, to youth, and to subversive groups — in a manner reminiscent of similar calls included in Romero’s penultimate Sunday homily of March 16, 1980. Romero relates this part of the document of the bishops in a column he titles “God wills it! “(La Prensa Gráfica, August 4, 1970.) That very phrase — “God wills it” — figures among the closing words of Romero’s March 16, 1980 homily, which concludes: “God wills it, we must be reconciled, and so let us be reconciled and make El Salvador a land of sisters and brothers, all children of one Father who waits for us with outstretched arms.” The correspondence between the two messages Romero taught ten years apart is uncanny.

Finally, it is hard to overstate the significance of the fact that this pastoral document was promulgated in the city of Antigua Guatemala, the old capital of the Federal Republic of Central America (1824-1839), which included El Salvador. More important than the political and historical importance of the city is the spiritual stature it attained, as the location of CEDAC and site of a retreat in which Romero participated in 1972 with Cardinal Eduardo Pironio, his great mentor and friend. Finally, the position that Antigua occupies as a traditional pilgrimage destination for Holy Week makes it a sort of Central American prototype of Jerusalem, justifying the application of the Antigua message to the “crucified people” of El Salvador.

Archbishop Romero, who described his Church as The Church of Easter in his first pastoral letter, would consider the City of the Way of the Cross a fitting model. “History must enable people who have lived the way of the cross,” Romero preached one month before his martyrdom, “to rise to freedom — to a freedom that can be enjoyed on this earth but that same freedom will not be definitive until we enjoy it in the fullness of the Kingdom of God.”

In his People, Archbishop Romero recognized the Via Crucis, for which Antigua served as Via Lucis.

El Concilio de Antigua


 

El documento emitido por una asamblea de obispos centroamericanos que Monseñor Óscar A. Romero asistió en Antigua Guatemala en 1970 pudiera ser considerado entre las constituciones doctrinales de la teología de Romero una década después.  En el análisis inicial, el documento parece confirmar que la “radicalización” de Mons. Romero fue, por lo menos en parte, un recurso a una línea pastoral autorizada por los obispos centroamericanos 10 años atrás.

En junio de 1970 Romero participó en la XV Asamblea del Consejo Episcopal de América Central (CEDAC) en Antigua Guatemala.  Romero ya había participado como sacerdote en años previos, en su calidad de secretario del CEDAC, pero esta sería su primera participación siendo obispo con plena facultad de miembro del cuerpo.  La inspiración de esta asamblea, escribió Romero, sería “el mismo espíritu del Concilio de Medellín” de 1968.  Es decir, los obispos centroamericanos buscaban aplicar la doctrina del Concilio Vaticano II a la realidad de América Central bajo los mismos lineamientos que guiaron a CELAM en Medellín, la conferencia episcopal que proclamó su “opción preferencial por los pobres” y fue un hito en el surgimiento de la “teología de la liberación”.

Si bien es cierto que Romero no fue un autor activo del texto, y nunca lo cita en su prédica, es evidente que este constituye el puente conceptual entre el Concilio, Medellín, y la eventual línea pastoral de Mons. Romero.  De hecho, Romero se adueña del texto y sus ideas, transmitiéndolo en su país en una serie de columnas periodísticas en 1970, aunque advierte que la parte “dura” del mensaje no debe confundirse con el “espíritu demagógico con que otros falsos profetas siembran el odio y la violencia”.  Romero, “Una voz de alerta,” La Prensa Gráfica, 16 de Junio de 1970.

El mensaje citado por Romero contiene una clara denuncia de la injusticia social, evidenciada por “el hambre y la miseria, las enfermedades de tipo masivo y la mortalidad infantil, el analfabetismo y la marginalidad, profundas desigualdades en los ingresos y tensiones entre las clases sociales, brotes de violencia y escasa participación del pueblo en la gestión del bien común”.  Los obispos centroamericanos, incluyendo Romero, no son tímidos a la hora de atribuir responsabilidad por dichas condiciones, reprochando “la creciente manifestación de egoísmo en los sectores económicamente satisfechos”, quienes “en su afán de mantener sus privilegios, toman medidas de represión y obstaculizan la promoción y el desarrollo”.

Entre los pasajes más importantes destacan los que se refieren a la represión usada para imponer condiciones injustas: “escudándose en calificativos ideológicos y justificándose en la conservación del orden, apelan incluso a la fuerza y la violencia para mantener el actual orden de cosas que les resulta del todo favorable”.  Esta denuncia no se queda en el aire como cosa teórica, sino que se fundamenta con detalles: “Es públicamente conocido que muchos ciudadanos han sido sometidos a torturas físicas y morales. Con horror y pesar recibimos, casi a diario, la noticia del hallazgo de cadáveres espantosamente desfigurados y mutilados”.  Es impactante comparar estas palabras con las denuncias concretas de Mons. Romero durante su arzobispado, diez años más tarde (son muy parecidas).

En sus notas periodísticas, Romero cita el documento de Antigua en sus incisos que lamentan que se nieguen “al obrero y sobre todo al campesino la libertad de asociación que el magisterio pontificio viene reclamando desde 1891”, como también que los “medios de comunicación social ... no cumplen con su misión o carecen de una información objetiva, o deforman interesadamente, la que proporcionan”.  Los obispos citan frases bíblicas que desautorizan la violencia y la falta de solidaridad, como las palabras de Cristo a Pedro (Mt. 26, 52) y la interpelación de Dios a Caín (Gen. 4,10).  A estas, Romero añade la alocución del Beato Pablo VI para clausurar el Concilio en que defiende la habilidad de la Iglesia para ofrecer aportes a los gobiernos civiles sobre asuntos tradicionalmente fuera de su competencia: “la situación de una Iglesia que, en medio de un mundo olvidado de Dios y de la verdadera grandeza del hombre, había tenido la audacia de proclamar los derechos de Dios y de los hombres”.  Romero, “La voz de la Iglesia de Centroamérica”, La Prensa Gráfica, 15 de Junio de 1970.

El documento finaliza con llamados individualizados a los varios sectores de la sociedad centroamericana — a los estados y los sectores gubernamentales, a las fuerzas armadas y autoridades de seguridad, a los empresarios y fuerzas de producción, a los educadores, a los jóvenes, y a los grupos de subversión — en una manera muy evocadora de llamados similares incluidos de en la penúltima homilía dominical de Romero del 16 de marzo de 1980.  Resalta que Romero relata esta parte del documento de los obispos en una columna que titula “¡Dios lo quiere!” (La Prensa Gráfica, 4 de Agosto  de 1970.)  La misma frase “Dios lo quiere” destaca en las últimas palabras de la futura homilía del 16 de marzo de 1980, que finaliza: “Dios lo quiere, reconciliémonos y así haremos de El Salvador una patria de hermanos, todos hijos de un Padre que nos está esperando a todos con los brazos abiertos”.  La correspondencia entre los dos mensajes de Romero impartidos diez años aparte es espeluznante.

Finalmente, no se puede olvidar el contexto de este documento pastoral que fue promulgado en la ciudad de Antigua Guatemala, la capital vieja de la República Federal de Centro América (1824-1839), que incluyó a El Salvador.  Más importante aún que el peso político-histórico de la ciudad debe ser la importancia espiritual que cobraba, como la cede del CEDAC y como el sitio de un retiro espiritual en que Romero participó en 1972 con el Cardenal Eduardo Pironio, su gran asesor y amigo.  Finalmente, la posición que la Antigua ocupa como tradicional destino de peregrinación para Semana Santa la hacen como un prototipo de Jerusalén centroamericano, que justificaría trasladar el mensaje de Antigua al “pueblo crucificado” de El Salvador.

Mons. Romero, quien calificó a su iglesia como La Iglesia de La Pascua en su primera carta pastoral, pensaría la Ciudad del Vía Crucis una verdadera ciudad modelo.  Hacia allá tienen que caminar todas las historias”, declaró un mes antes de su martirio, “a hacer hombres que después de vivir con su cruz a cuestas resuciten a la libertad que ya se debe de saborear también en esta tierra, pero que no se tendrá definitiva hasta que disfrutemos la plenitud del Reino de Dios”.

En su pueblo, Mons. Romero reconoció el Vía Crucis, para cual Antigua le sirvió de Vía Lucis.

Il consiglio di Antigua


Un documento rilasciato da un’assemblea di vescovi dell’America Centrale che ha avuto la partecipazione di Monsignor Oscar A. Romero in Antigua Guatemala nel 1970 può essere considerato tra le costituzioni della teologia dottrinale di Romero un decennio più tardi. In prima analisi, il documento sembra confermare che la “radicalizzazione” di Mons. Romero è stato, almeno in parte, il ricorso ad una linea pastorale, autorizzata dai vescovi dell’America centrale 10 anni fa.
Nel giugno del 1970 Romero ha partecipato alla XV Assemblea del Consiglio Episcopale dell’America Centrale (CEDAC) in Antigua Guatemala. Romero aveva partecipato negli anni precedenti, come sacerdote, in qualità di segretario del CEDAC, ma questo sarebbe la sua prima participazione como vescovo, con pieni diritti nel corpo episcopale. L’ispirazione per questa riunione, Romero ha scritto, sarebbe “lo spirito del Concilio di Medellín” nel 1968. Cioè, i vescovi centroamericani hanno cercato di applicare la dottrina del Vaticano II alla realtà del Centro America sotto le stesse linee guida che hanno guidato CELAM a Medellin, la Conferenza Episcopale che ha proclamato la “opzione preferenziale per i poveri”, ed è stato una pietra miliare nella nascita della “teologia della liberazione”.
Se è vero che Romero non era un autore attivo del testo, e non ne fa menzione nella sua predicazione, è chiaro che questo è un ponte concettuale tra il Consiglio, Medellin, ed l’eventuale linea pastorale di Mons. Romero. In realtà, Romero riprende il testo e le idee, trasmettendolo ai suoi connazionali, in una serie di colonne di giornale nel 1970, ma avverte che la parte “dura” del messaggio non deve essere confuso con lo “spirito demagogico in cui altri falsi profeti seminano l’odio e la violenza”. Romero, “Una voz de alerta,” La Prensa Gráfica, 16 Giugno 1970.
Il messaggio citato da Romero contiene una chiara denuncia di ingiustizie sociali, evidenziata nella “fame e la miseria, le malattie endemiche e la mortalità infantile, l’analfabetismo e l’emarginazione, disparità di reddito profonde e tensioni tra le classi sociali, scoppi di violenza e la bassa partecipazione delle persone nella gestione del bene comune”.  I vescovi dell’America centrale, tra cui Romero, non si vergognano a attribuire la responsabilità di tali condizioni, rimproverando “la crescente manifestazione di egoismo in settori economicamente soddisfatti” che “nel loro desiderio di mantenere i loro privilegi, adottano misure repressive ed ostacolano la promozione e lo sviluppo”.
Tra i passaggi più importanti sono quelle legate alla repressione utilizzata per imporre condizioni sleali: “si nascondo dietro caratterizzazioni ideologiche degli altri e giustificano le loro azioni sul mantenimento dell’ordine, anche facendo appello alla forza e alla violenza per mantenere l'attuale ordine che funziona abbastanza favorevole a se stessi”. Tale censura non rimane in aria come una cosa teorica, ma si basa in particolare: “È pubblicamente noto che molti cittadini sono stati sottoposti a torture fisiche e mentali. Con orrore e dolore noi riceviamo notizie quasi ogni giorno della scoperta di cadaveri orribilmente sfigurati e mutilati”. E ‘scioccante confrontare queste parole con l’accuse specifiche di Mons. Romero durante il suo arcivescovado, dieci anni dopo (sono molto simile).
Nei suoi rapporti, Romero cita le clausole del documento di Antigua lamentando la negazione ai “operai e soprattutto i contadini della libertà di associazione, che il magistero pontificio è stato chiedendo per dal 1891” e anche che “i mezzi di communicazione ... non compiano la loro missione o mancano di dati oggettivi o deformano egoisticamente, quelli che forniscono”. I vescovi citano frasi bibliche che criticano la violenza e la mancanza di solidarietà, come le parole di Cristo a Pietro (Mt. 26, 52) e l’interrogatorio di Dio a Caino (Genesi 4,10). A questi, Romero aggiunge il discorso del Beato Paolo VI per chiudere il Consiglio difendendo la capacità della Chiesa di fornire contributi ai governi civili sulle questioni tradizionalmente fuori della sua competenza: “la situazione di una Chiesa che, in mezzo a un mondo dimenticato di Dio e la vera grandezza dl uomo, ha avuto l’audacia di proclamare i diritti di Dio e degli uomini”. Romero, “La voz de la Iglesia de Centroamérica”, La Prensa Gráfica, 15 giugno 1970.
Il documento dei vescovi si conclude con chiamate individuali ai diversi settori della società centroamericana — ai settori Stato e di Governo, alle forze armate e le autorità di sicurezza, ai datori di lavoro e le forze di produzione, agli educatori, ai giovani e ai gruppi sovversivi — in modo molto suggestivo di chiamate similari della penultima omelia domenicale di Romero, del 16 marzo, 1980. Romero racconta questa parte del documento dei vescovi in ​​una colonna che egli titola “Dio lo vuole!” (La Prensa Gráfica, 4 agosto 1970) La stessa frase “Dio lo vuole” sta nelle ultime parole della futura omelia del 16 marzo del 1980, che si conclude: “Dio lo vuole, lasciamoci riconciliare e così facciamo El Salvador una terra di sorelle e fratelli, tutti figli di un Padre che ci aspetta a braccia aperte”. La corrispondenza tra i due messaggi di Romero insegnati dieci anni a parte è incredibile.
Infine, non si può dimenticare il contesto di questo documento pastorale promulgato nella città di Antigua Guatemala, l’antica capitale della Repubblica Federale del Centro America (1824-1839), che comprendeva El Salvador. Più importante che l’importanza politica e storica della città dovrebbe essere l’importanza spirituale raggiunta, come la sede di CEDAC e come sede di un ritiro in cui Romero ha partecipato nel 1972 con il cardinale Eduardo Pironio, suo grande mentore e amico. Infine, la posizione che Antigua occupa come meta tradizionale di pellegrinaggio per la la Settimana Santa la rende una sorta di prototipo centroamericana di Gerusalemme, che giustificherebbe passare il messaggio di Antigua al “popolo crocifisso” di El Salvador.
Mons. Romero, che ha descritto la sua chiesa come La Chiesa della Pasqua nella sua prima lettera pastorale, avrebbe considerato la città della Via Crucis un modello adatto. “Là devono percorrere tutte le storie”, ha detto un mese prima del suo martirio, “di coloro che hanno vissuto la via della croce per salire alla libertà — una libertà che può essere goduto su questa terra, ma non sarà definitiva fino a quando la godremo nella pienezza del Regno di Dio.”
Nel suo Popolo, Mons. Romero ha riconosciuto la Via Crucis, per il quale Antigua ha servito di Via Lucis.

Friday, April 10, 2015

Romero beatification update #12




Memo to journalists covering the beatification of Archbishop Óscar A. Romero in San Salvador on May 23rd: What will this beatification mean as a historic event or international news story?  Beyond the novelty of having one more name added to the honor roll of Catholic saints, the Romero beatification is portentous enough that San Salvador Archbishop José Luis Escobar once called itthe greatest thing that could happen to this country.”

John Allen Jr. of CRUX and the Boston Globe frames the issue when he writes this week that expectations will differ based on perspective.  Progressive Catholics will be looking for validation for the social justice “agenda” and its heroes but, for average Salvadorans, the question will be whether a “Blessed Romero” can bring about a more Christian and less violent society.  Church-watchers will also be looking for signs that the Salvadoran Church will have a more active voice in Salvadoran society, while others will look for hints of change in the Latin American Church, generally—Brazilian Bishop Pedro Casaldáliga once boldly proclaimed that “The history of the Church in Latin America is divided into two parts: before and after Archbishop Romero.”  Or perhaps the story will be whether Romero will be the patron saint of the Francis pontificate.

Whether a ‘Blessed Romero’ will be able to fulfill any of these tall orders will not be known by the end of Pentecost weekend, when the beatification takes place.  Here are five questions that will provide significant leads into whether or not these possibilities will be advanced by the first-ever beatification on Central American soil.

  1. Who shows up.  Salvadorans are perennially impressed by the devotion Romero attracts outside El Salvador.  The recent commemorations of Romero’s assassination in March included a powerful homily by the visiting Spanish-born cardinal from Panama, José Luis Lacunza Maestrojuán, who electrified the San Salvador Cathedral by declaring in his booming Castilian tone that Rome had spoken and there was now no doubt that Romero is a martyr who was killed in hatred of the faith.  There are some signs that the short notice, however, may prevent some from attending.  For example, Cardinal O’Malley of Boston, a member of the Pope’s council of cardinal advisers and avowed Romero admirer, won’t be able to make it due to unmovable preexisting commitments.
     
  2. How many show up.  The country is gearing up for a large scale event.  A recent peace march demonstrated that an internal mobilization of half a million people is conceivable, and a recent beach soccer tournament in the country showed that the airport can handle a large scale influx (16 teams flew in and 15,000 visitors entered the country).  Airport authorities are developing procedures to simultaneously process multiple transactions jointly.  A new Salvadoran airline, VECA, has announced charter flights especially for the occasion (e.g., from Venezuela).  Obviously, a blow-out event would better bode for a ground shift than a paltry showing.
     
  3. Who else participates.  Dioceses in Argentina, Venezuela and Chicago are among those plan to “join” the beatification in prayer through major planned events that will coincide with the San Salvador ceremony.  Meanwhile, there are signs that SIGNIS, the World Catholic Association for Communication, will move to have Romero declared co-patron of Catholic communicators (alongside the Archangels Michael, Gabriel and Raphael).  Rocco Palma has suggested that the USCCB should “move to add Romero's feast to the domestic calendar.”  Broad participation would similarly be more reflective of far-flung consequences than an event that is limited to one country or region.
     
  4. How the story plays in El Salvador.  The Salvadoran press has been historically aloof to Romero.  When 250,000 gathered to commemorate the 20th anniversary of Romero’s death in March 2000, the leading Salvadoran paper reported the crowd as consisting of “hundreds.”  The far-right newspaper reported that “tens” of participants had turned out.  Today, when i-Phone videos, Twitter and Facebook hold sway, a historic turnout would be impossible to deny.  Still, the rightwing could boycott the event, as they did the recent peace march, and the Salvadoran Assembly vote this week granting Romero recognition as a Most Meritorious Son of El Salvador.
     
  5. How the story plays in the Catholic world.  Will the Catholic commentariat be distracted from its obsession over sex issues in the upcoming Synod on the Family long enough to notice the Romero beatification?  One can be hopeful based on reaction to the preliminary approvals, which garnered coverage in major Catholic newspapers and web sites, with conservative Catholic voices joining the celebration, including the Prelate of Opus Dei, the Acton Institute’s Fr. Robert Sirico, Archbishop Charles J. Chaput, columnist Ross Douthat and blogger Fr. Dwight Longenecker.

It is not necessary for all of these factors to be satisfied.  Indeed, a decisive showing in one or two of these may be enough to give the event the impetus necessary to break through to historic proportions.  Similarly, the absence of a “knock out” in any particular category may not matter if several of these register a strong showing nonetheless.  That is where our analysis will be key to ensuring a correct understanding.

Super Martyrio will continue to monitor developments and provide a weekly Friday update regarding the ongoing beatification plans.  On a personal note, I can confirm that I will be in San Salvador for the beatification just six weeks away this Divine Mercy Weekend.

Read my last update here.

Actualización beatificación Romero #12




Memorándum para los periodistas que cubrirán la beatificación de Monseñor Óscar A. Romero en San Salvador el 23 de mayo: ¿qué significará esta beatificación como hecho histórico o noticia internacional? Más allá de la novedad de tener un nombre más en la lista de honor de los santos católicos, la beatificación Romero es lo suficiente portentosa que el Arzobispo de San Salvador José Luis Escobar, ha dicho que sería “lo más grande que le puede pasar a este país”.

John Allen Jr. de CRUX y el Boston Globe encaja el tema cuando escribe esta semana que las expectativas variarán según la perspectiva. Los católicos progresistas buscarán la validación de la “agenda” justicia social y sus héroes, pero, para los salvadoreños comunes, la pregunta será si un “Beato Romero” puede dar lugar a una sociedad más cristiana y menos violenta. Los observadores de la glesia también buscarán señales de si que la Iglesia salvadoreña tendrá una voz más alta en la sociedad salvadoreña, mientras que otros buscarán indicios de cambio en la Iglesia Latinoamericana: el obispo brasileño Pedro Casaldáliga ha audazmente proclamado que “La historia de la Iglesia en América Latina se divide en dos partes: antes y después de Mons. Romero”.  O tal vez la historia será si Romero puede ser el santo patrón del pontificado de Francisco.

Si el ‘Beato Romero’ será capaz de cumplir con cualquiera de estos altos órdenes no quedará establecido después del fin de semana de Pentecostés, cuando la beatificación se llevará a cabo. He aquí cinco preguntas que proporcionarán pistas importantes para determinar si o no estas posibilidades quedarán adelantadas por la primera beatificación en suelo centroamericano.

  1. ¿Quién llega?: Los salvadoreños quedan perennemente impresionados por la devoción que Romero atrae fuera de El Salvador. Las recientes conmemoraciones del asesinato de Romero en marzo incluyeron una poderosa homilía por el visitante cardenal de Panamá, José Luis Lacunza Maestrojuán (de origen español), que electrizó a la Catedral de San Salvador, declarando en voz tronante y acento castellano que Roma había hablado y ya no había duda que Romero es un mártir que fue asesinado por odio a la fe. Hay algunos indicios de que el poco tiempo permitido por el anuncio, sin embargo, puede prevenir algunos de asistir. Por ejemplo, el cardenal O’Malley de Boston, miembro del consejo de asesores cardenales del Papa y confeso admirador Romero, no será capaz de ir debido a compromisos preexistentes inamovibles.
     
  2. ¿Cuántos llegan?: El país se está preparando para un evento de grande escala. Una reciente marcha por la paz demostró que una movilización interna de medio millón de personas es concebible, y un reciente torneo de fútbol playa en el país mostró que el aeropuerto puede manejar incursiones de grande escala (16 equipos ingresaron simultáneamente y 15 mil personas visitaron). Las autoridades aeroportuarias están desarrollando procedimientos de trámites para grupos conjuntos. Una nueva aerolínea salvadoreña VECA, ha anunciado vuelos chárter especialmente para la ocasión (por ejemplo, de Venezuela). Obviamente, un evento de escala abrumadora sería mejor como buen presagio para un cambio de terreno que una muestra ínfima.
     
  3. ¿Quién más participa?: Las diócesis de Argentina, Venezuela y Chicago están entre aquellas que planean “unirse” a la beatificación en la oración a través de eventos que coincidirían con la ceremonia en San Salvador. Mientras tanto, hay indicios de que SIGNIS, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, gestionará que Romero sea declarado compatrono de los comunicadores católicos (al lado de los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael). Rocco Palma ha sugerido que la conferencia de obispos estadounidenses debe “moverse para añadir la fiesta de Romero al calendario nacional.” Una amplia participación sería similarmente más indicativa de consecuencias universales que un evento que se limita a un país o región.
     
  4. ¿Cómo se interpreta la noticia en El Salvador?: La prensa salvadoreña ha sido históricamente distante a Romero. Cuando 250 mil se reunieron para conmemorar el 20° aniversario de la muerte de Romero en marzo de 2000, el  principal periódico salvadoreño calificó a la multitud como consistente de “centenas”. El periódico de ultra derecha informó sobre “decenas” de participantes. Hoy en día, cuando prevalecen los videos de i-Phone, Twitter y Facebook, una participación histórica sería imposible de negar. Aún así, la derecha podría boicotear el evento, como lo hicieron con la reciente marcha por la paz, y la el voto en la Asamblea Salvadoreña esta semana para conceder el reconocimiento a Romero de Hijo Meritísimo de El Salvador.
     
  5. ¿Cómo se interpreta la noticia en el mundo católico?: ¿Van a distraerse los comentaristas católicos de su obsesión por los temas sexuales en el próximo Sínodo sobre la Familia lo suficiente para fijarse en la beatificación de Mons. Romero? Uno puede ser esperanzador basado en la reacción a las aprobaciones preliminares de la beatificación, que obtuvieron cobertura en los principales periódicos y sitios web católicos, con voces católicas conservadoras uniéndose a la celebración, incluyendo el Prelado del Opus Dei, el Padre Robert Sirico del Instituto Acton, el Arzobispo Charles J. Chaput, el columnista Ross Douthat y el bloguero P. Dwight Longenecker.

No es necesario que todos estos factores sean satisfechos. De hecho, un resultado decisivo en uno o dos de ellos puede ser suficiente para dar el impulso necesario para llevar a proporciones históricas. Del mismo modo, la ausencia de un “knock out” en cualquier categoría en particular puede no importar si varios de estos registran un buen resultado, no obstante. Ahí es donde nuestro análisis será clave para asegurar una buena comprensión del caso.

Súper Martyrio seguirá de cerca la evolución y proporcionará una actualización semanal cada viernes respecto a los planes de beatificación en curso. En una nota personal, puedo confirmar que estaré en San Salvador para la beatificación que ahora queda sólo seis semanas de este fin de semana de la Divina Misericordia.

Lea mi última actualización aquí.

Aggiornamento beatificazione Romero #12




Memo per i giornalisti che copriranno la beatificazione di monsignor Oscar A. Romero a San Salvador il 23 maggio: cosa significherà questa beatificazione come evento storico o notizia internazionale? Al di là della novità di avere un altro nome aggiunto alla lista d’onore dei santi cattolici, la beatificazione Romero è sufficiente portentosa che l’Arcivescovo San Salvador José Luis Escobar la ha chiamatola cosa più grande che potrebbe accadere in questo paese.”

John Allen Jr. di CRUX e del Boston Globe inquadra il tema quando scrive questa settimana che le aspettative sono diversi secondo la prospettiva. Cattolici progressisti saranno alla ricerca di convalide della “agenda” della giustizia sociale e dei suoi eroi, ma, per i salvadoregni, la questione sarà se un “beato Romero” può portare ad una società più cristiana e meno violenta. L’osservatori della chieasa saranno alla ricerca di segni che la Chiesa salvadoregna avrà una voce più attiva nella società salvadoregna, mentre altri cercheranno accenni di cambiamento nella Chiesa latinoamericana, generalmente: il vescovo brasiliano Pedro Casaldáliga ha audacemente proclamato che “La storia della Chiesa in America Latina è divisa in due parti: prima e dopo di Mons. Romero.” Per altri, la notizia sarà se Romero puo essere il patrono del pontificato Francesco.

Se un ‘Beati Romero’ sarà in grado di soddisfare qualsiasi di questi tanto alti ordini non saranno definito entro il fine settimana della Pentecoste, quando la beatificazione si svolge. Qui ci sono cinque domande che forniranno indicazioni su ​​se queste possibilità potranno risultare dalla prima beatificazione sul suolo centroamericano.

  1. Chi viene. I salvadoregni sono perennemente colpiti dalla devozione Romero attira fuori El Salvador. Le recenti commemorazioni del assassinio di Romero in marzo hanno incluso una potente omelia del cardinale da Panama (nato in Spagna), José Luis Lacunza Maestrojuan, che elettrizzato la Cattedrale di San Salvador, dichiarando in la sua forte voce tonante e il suo accento castigliano che Roma aveva parlato e ora non c’era dubbio che Romero è un martire che è stato ucciso in odio alla fede. Ci sono segnali che il breve preavviso, tuttavia, può impedire alcuni di partecipare. Ad esempio, il cardinale O’Malley di Boston, un membro del consiglio di consiglieri cardinali del Papa e dichiarato ammiratore di Romero, non sarà in grado di participare a causa di impegni preesistenti inamovibili.
     
  2. Quanti vengono. Il paese si sta preparando per un evento su larga scala. Una recente marcia della pace ha dimostrato che una mobilitazione interna di mezzo milione di persone è concepibile, e un torneo di beach soccer recente nel paese ha dimostrato che l’aeroporto è in grado di gestire un grande afflusso (16 squadre sono contemporaneamente arrivati e 15.000 sono entrati nel paese). Le autorità aeroportuali stanno sviluppando procedure di elaborare operazioni congiuntamente. Una nuova compagnia aerea salvadoregna, VECA, ha annunciato voli charter per l’occasione (per esempio, dal Venezuela). Ovviamente, un evento successone sarebbe meglio di buon auspicio che una mostra irrisoria.
     
  3. Chi altro partecipa. Diocesi in Argentina, Venezuela e Chicago sono tra coloro che hanno in programma “unirsi” alla beatificazione attraverso la preghiera che coinciderà con la cerimonia di San Salvador. Nel frattempo, ci sono segni che SIGNIS, l’Associazione Cattolica Mondiale per la Comunicazione, si muoverà per avere Romero dichiarato il compatrono dei comunicatori cattolici (accanto al Arcangeli Michele, Gabriele e Raffaele). Rocco Palma ha suggerito che la conferenza episcopale americana dovrebbe “muoversi per aggiungere la festa di Romero al calendario nazionale.” Ampia partecipazione sarebbe più riflessiva di conseguenze ad ampio raggio che un evento limitato ad un solo paese o regione.
     
  4. Come viene riportato in El Salvador. La stampa salvadoregna è stato storicamente fredda verso Romero. Quando 250.000 riuniti per commemorare il 20 ° anniversario della morte di Romero nel marzo 2000, il giornale salvadoregno leader riportato la folla come composta di “centinaia”. Il giornale di estrema destra ha riferito che “decine” di partecipanti erano presenti. Oggi, quando i video i-Phone, Twitter e Facebook dominano, una partecipazione storica sarebbe impossibile negare. Eppure, la destra potrebbe boicottare l’evento, come hanno fatto la recente marcia della pace, e il voto all’Assemblea Salvadoregna questa settimana per riconoscere Romero come Più Meritevole Figlio di El Salvador.
     
  5. Come viene riportato nel mondo cattolico. Sarà il commentariat cattolico distratto dalla sua ossessione su questioni sessuali nel prossimo Sinodo sulla Famiglia abbastanza a lungo da notare la beatificazione Romero? Si può essere fiducioso basato sulla reazione alle approvazioni preliminari della beatificazione, che hanno ottenuto la copertura nei principali giornali cattolici e siti web, con le voci dei cattolici conservatori uniti alla celebrazione, tra cui il Prelato dell’Opus Dei, p. Robert Sirico del Acton Institute, l’Arcivescovo Charles J. Chaput, l’editorialista Ross Douthat e il blogger p. Dwight Longenecker.

Non è necessario soddisfare tutti questi fattori. Infatti, un risultato determinante in uno o due di questi può essere sufficiente per dare all'evento la spinta necessaria per raggiungere proporzioni storiche. Allo stesso modo, l'assenza di un “knock out” in una determinata categoria non importa se molti di questi registrano proiezioni impressionanti comunque. È qui che la nostra analisi sarà fondamentale per garantire una buona interpretazione dei fatti.

Super Martyrio continuerà a monitorare gli sviluppi e fornire un aggiornamento settimanale ogni Venerdì quanto riguarda i piani di beatificazione in corso. Su una nota personale: posso confermare che sarò a San Salvador per la beatificazione appena sei settimane di distanza questo fine settimana della Divina Misericordia.

Leggi il mio ultimo aggiornamento qui.