Thursday, June 14, 2018

A Northern pilgrim’s guide


JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017
 
206Tours.com photo.
#BlessedRomero #Beatification
Exactly four months to the canonization of Blessed Oscar A. Romero, bishop and martyr, alongside 5 other blesseds, in Rome, on October 14, 2018, this is the second of several notes that I post about going to Rome for the canonizations—or to be part of the event though some other type of participation.
In the first installment, I wrote about the general possibilities for participating in the canonization: going to Rome to witness the ceremony in person or participating from El Salvador, for the many Salvadorans who cannot make the trip. Now I want to touch on two aspects that were implied in the foregoing but not explicitly addressed: (1) participation by the Salvadoran diaspora in the pilgrimage to Rome; and (2) the possibility of making a pilgrimage to the land of the saint, as an alternative, especially for Americans not of Salvadoran descent.
The diaspora on the pilgrim’s route
At the beginning of this week, Archbishop Vincenzo Paglia, the postulator of the Romero canonization cause, recorded a video inviting Salvadorans to attend the canonization October 14ceremony in Rome, during which Romero will become the first Salvadoran to be raised to the altars as “Saint Romero of the World.” Unfortunately, the vast majority of Salvadorans have no way to heed this call, however much they would like to, for want of financial means. However, many Salvadorans residing in the United States have sufficient income to pay for the trip, and they should be taken into account in efforts to attract a Salvadoran presence to the ceremony.
According to a study on the Salvadoran diaspora, the population of migrants from El Salvador and their families in the United States numbers 2.1 million, and its labor force participation tops the general population (75% for Salvadorans in the United States vs. 64% for the American general population). Doubtless, it is a population with many challenges, including many without legal documents in many cases, but it represents an important group to take into account the characteristics of the white house’s occupants—in stark contrast to the brutal characterizations by the current occupant of the White House, who would paint them as criminals and the progenies of a “s---hole country.”
In reality, a community that started as a band of war refugees has realized important achievements: 14% of them have salaries that place them in the top 25% of US household incomes (more than $90,000 per year); 4% with salaries in the top 10% (more than $120,000). With impressive concentrations in Los Angeles, New York and Washington, among other cities, it would be possible to conduct targeted campaigns, to urge them to take part in the historic process and challenge negative stereotypes regarding the people of Saint Romero.
The emphasis could be a return to, and reassertion of, their identity, from their exodus.
A pilgrimage to the cradle of the Saint
On another note, we must also recognize that many Americans admire Archbishop Romero and, even though they may want to go to the canonization, perhaps a trip to Rome is out of reach. For them, we can propose the idea of ​​making a pilgrimage to El Salvador, which has been a Romero pilgrimage destination years running.
One option is to go to El Salvador and live the canonization with the Salvadoran people. But, the idea of ​​witnessing the precise moment of the canonization in El Salvador may not be very attractive, since it will be 2 am in El Salvador when it happens and, perhaps, if we are going to watch the ceremony on a television screen (as the Salvadorans will do in the same square where Romero was beatified), we might prefer to do so from the comfort of our own home.
That is why there is another alternative, which is to go in August, not for the canonization, but for the pilgrimage to Ciudad Barrios, where Romero was born in 1917, for the second pilgrimage walk “to the cradle of the saint”. Scheduled for August, beginning on August 2 and ending on August 4, this event will initiate preparatory activities for the canonization among Salvadorans. It is already being projected as the Salvadoran version of “the Way of Compostella” (the great pilgrimage route in Spain). Apart from seeing the small town where Romero was born, it also offers the possibility of seeing the east of the country, including panoramas dominated by two volcanoes (San Vicente and San Miguel), and places associated with other Salvadoran martyrs.
The emphasis would be to accompany the Salvadoran people, visiting the sacred sites of Romero’s country.
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Para peregrinos del Norte


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:


Foto 206Tours.com.
#BeatoRomero #Beatificación
Exactamente cuatro meses de la canonización del Beato Oscar Arnulfo Romero, obispo y mártir, junto con 5 beatos más, en Roma, el 14 de octubre 2018, esta es la segunda de varias notas que pienso subir sobre viajar a Roma para las canonizaciones—o de ser parte del evento por otro tipo de participación.
En mi primera entrega, escribí sobre dos posibilidades generales para participar en la canonización: ir a Roma a presenciar la ceremonia en persona o participar desde El Salvador, para los numerosos salvadoreños que no pueden hacer el viaje.  Ahora quisiera reconocer dos aspectos implicados en lo anteriormente expuesto pero no definidos explícitamente: (1) la participación por parte de la diáspora salvadoreña en la peregrinación a Roma; y (2) la posibilidad de peregrinar a la tierra del santo, como una opción alternativa, especialmente para los estadounidenses no salvadoreños.
La diáspora en la ruta del peregrino
Al principio de esta semana, Mons. Vincenzo Paglia, el postulador de la causa de canonización de Mons. Romero, grabó un video invitando a los salvadoreños a acudir a la ceremonia de canonización en Roma el 14 de octubre, en cual Romero se convertirá en el primer salvadoreño en ser reconocido como santo, “San Romero del Mundo”.  Desgraciadamente, las grandes mayorías salvadoreñas no tienen posibilidades de acatar ese llamado, por mucho que desearían hacerlo, por falta de recursos económicos.  Sin embargo, muchos de los salvadoreños que residen en Estados Unidos sí tienen ingresos suficientes para costear el viaje, y se les debería tomar en cuenta en los esfuerzos para atraer una presencia salvadoreña a la ceremonia.
Según un estudio sobre la diáspora salvadoreña, la población de migrantes originarios de El Salvador y sus familias en Estados Unidos es de 2.1 millones, entre quienes la participación en la fuerza laboral supera la de la población general (75% de salvadoreños en EE.UU vs. 64% de la población estadunidense en general).  Sin duda, es una populación con muchos limitantes, incluyendo falta de documentos en muchos casos, pero representa un grupo importante de tomar en cuenta—lejos de las brutales caracterizaciones del ocupante de la Casa Blanca, que los quiere pintar como criminales y originarios de un “agujero de m---”.
En realidad, una comunidad que empezó como un bando de refugiados de guerra ha alcanzado logros importantes: 14% de ellos cuentan con salarios que los coloca en el top 25% de ingresos familiares de EE.UU (o sea más de $90,000 anuales); 4% con salarios en el top 10% (o sea más de $120,000).  Con concentraciones imponentes en Los Ángeles, Nueva York y Washington, entre otras ciudades, sería posible hacer campañas dirigidas, para exhortarles a tomar parte del histórico proceso y desafiar los estereotipos negativos sobre la gente de San Romero.
El énfasis podría ser un retorno a, y reafirmación de, su identidad, desde el éxodo.
La peregrinación a la cuna del Santo
Por otro lado, también debemos reconocer que muchos norteamericanos son admiradores de Mons. Romero y, aunque quisieran ir a la canonización, quizá un viaje a Roma les resulte afuera de su alcance.  Para ellos, podemos proponer la idea de hacer un peregrinaje a El Salvador, lugar que ha sido destino de peregrinación romeriana por varios años.
Una posibilidad sería ir a El Salvador y vivir el momento a la par del pueblo salvadoreño.  Sin embargo, talvez la idea de presenciar el momento preciso de la canonización en El Salvador no sea muy atractivo, ya  que va a suceder cuando sean las 2 am en El Salvador y quizá, si vamos a ver la ceremonia en pantallas televisivas (como lo harán los salvadoreños en la misma plaza donde Romero fue beatificado), mejor preferiríamos hacerlo en la comodidad de nuestra propia casa.
Por eso existe otra alternativa, que es viajar en agosto, no para la canonización en Roma, sino para la peregrinación a Ciudad Barrios, donde nació Romero en 1917, para la segunda caminata en peregrinación “a la cuna del santo”.  Programado para mediados de agosto, empezando por eso del 2 de agosto y culminando el 4 de agosto, este evento iniciará las actividades preparativas para la canonización entre los salvadoreños.  Ya está siendo proyectado como la versión salvadoreña de la ruta de Compostela (la gran peregrinación de España).  Aparte de conocer el pueblito donde nació Romero, también ofrece la posibilidad de conocer el oriente del país, incluyendo los panoramas dominados por dos volcanes (San Vicente y San Miguel), y los lugares asociados con otros mártires salvadoreños.
El énfasis sería acompañar al pueblo salvadoreño, visitando los sitios sagrados del país de Romero.
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Wednesday, May 30, 2018

#AllRoadsLeadToRomero


JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017

Most recent cover of the San Salvador Archdiocesan weekly, Orientación.

#BlessedRomero #Beatification

This is the first of several blogposts that I plan to publish with regard to going to Rome for the canonization of Archbishop Romero—or taking part in the event in some other way. Therefore, this is only an overview of the issues, some of which will be discussed in more detail in future installments. (I have been asked to talk about prices, itineraries, etc., and I’m going to go into that a bit, but I also need to touch on various other topics.)

In general, there are two great possibilities for Romero’s devotees to be part of this historic event: (1) by going to Rome to witness the ceremony in person or (2) staying where you are (for example, El Salvador) and participating spiritually to the fullest extent possible. One of the points that I want to emphasize is that, when we analyze it thoroughly, we discover that there is no superior or inferior option; in fact, from different standpoints, both are extremely important and equally valid.

The two groups can take inspiration from the words of the saint who beckons them to participation. To those who can go to Rome, Romero says, “my sisters and brothers, it is wonderful to think about our Church as a missionary and pilgrim Church, for this implies that all of us, who are members of this Church, are also a pilgrim people.” (August 21, 1977 Homily.) Romero encourages them on their journey, saying that “we all have to go forward with the pilgrim’s staff in our hands.” Those who can go to Rome should go as pilgrims and missionaries, to give testimony in Rome of who Archbishop Romero is, and of his reality and Salvadoran historical context, and to soak up the spiritual significance of Romero’s canonization in Rome.

To those who cannot make the trip, Romero says: “not everyone is called to serve in those missionary vanguards”, for different economic, cultural or personal reasons. “We, however, as part of the rear guard, this army that conquers the world for God and for the faith, we also have to be missionaries.” Those who remain, who are in reality the vast majority of Salvadorans, have to go out to the streets to evangelize El Salvador with Romero’s message, to convert Salvadoran society with that message, and to sanctify the people so that they can again be Romero’s people in El Salvador. And in many ways this is the biggest and most important challenge in this process of sanctification.

Rome

In practical terms, those who go to Rome will participate in the canonization ceremony of Archbishop Romero and five other saints—the standout being Pope Paul VI. The canonization will take place during an open-air mass presided by Pope Francis, which will be held in St. Peter’s Square, in front of the Vatican Basilica on Sunday, October 14, probably beginning at 10 o’clock in the morning. However, the event will take up most of the first half of that day, since you have to arrive early to enter the Square, and the ceremony itself will last approximately two hours. Roman pilgrims will also have the possibility of attending a Thanksgiving Mass for Romero devotees the following day, Monday, October 15. Here is the calendar that we know so far:


SUNDAY
MONDAY
TUESDAY
Wednesday
THURSDAY
FRIDAY
Saturday
7
8
9
10
10 am - Papal General Audience –  St. Peter’s Square
11
12
SIGNIS event with Card. Rosa Chavez –
TBD
13
14
Mass for the Canonizations  St. Peter’s Square
15
Thxgv Mass –
TBD
16
17
10 am - Papal General Audience –  St. Peter’s Square
18
19
20


A pilgrimage offered by Radio Paz (El Salvador) arrives in Rome on Wednesday, October 10, and departs on Saturday, October 20, allowing travelers to participate in the Mass for the Canonizations on Sunday the 14th; the Thanksgiving Mass on Monday the 15th; and the Pope’s General Audience on Wednesday the 17th. The approximate price of the deal is $ 2,600, which compares favorably with packages offered for other canonizations in recent years. (The Romero Trust in London has secured a limited package for $700 for three days, not including air fare from the UK.)  A package tour for the canonization of Mother Teresa in 2016 cost $2,500 not including air, and a trip for the double canonization of John Paul II and John XXIII in 2014, for which there was great demand, cost up to $ 3,500 per person, including air. It is worth noting that the aforementioned pilgrimages included a tour of Assisi, land of Saint Francis, which can be done in one day out of Rome. (The referenced tours also included more central hotels than the accommodations offered by Radio Paz, tbh.)

In Rome, pilgrims can visit the sacred Vatican sites and museums, the seven traditional pilgrimage churches, tourist sites such as the Colosseum and the Pantheon, as well as sites associated with Romero. These include the Basilica of San Bartholomew on Tiber Island, where relics of 20th century martyrs, including Romero, are preserved; the “Giardino El Salvador” Park, where a Romero statue is planned; and the Basilica of the Immaculate Heart of Mary, where Romero celebrated his first mass in 1942, after being ordained a priest on the campus of the Pio Latino Pontifical College. This last site no longer exists, because the school moved to another location decades ago, and its old facilities were razed to clear the way for new buildings.

To enter the canonization ceremony, and to participate in a papal General Audience, it is necessary to obtain tickets. The General Audiences are Wednesdays at 10 in the morning. On Sundays the Pope also meets with the faithful to pray the “Angelus” at 12 noon (on Sunday the 14th, there will technically be such a prayer, but it is tucked in at the end of the Mass for the Canonizations, therefore, it is not necessary to separately obtain tickets for it). Tickets can be obtained free of charge from the Prefecture of the Papal Household. They can also be obtained from other Vatican offices, as well as from some travel agencies, always free of charge. The authority that issues them is as indicated, and they must be reserved in advance (it is advisable to contact the PPH before making the trip so as to not arrive and find that one has no means of entry).

El Salvador

Those who will remain in El Salvador can participate in a large gathering that will watch the event live through giant screens installed in the Divine Savior Square—the site where the beatification of Archbishop Romero took place in 2015. When the ceremony takes place in Rome, it will be 2 in the morning El Salvador and, therefore, attending the event will test both the devotion of the faithful and the security capacities of the Salvadoran authorities. In fact, the event can be an opportunity to reclaim a civic space the same way that the mayor of San Salvador created public confidence earlier this year by lighting up and re-opening Plaza Barrios in front of the Cathedral. It is easy to imagine a candlelight vigil that presents the image of the light of faith overcoming darkness, etc. Finally, Salvadorans will have their Thanksgiving Mass when the bishops return from Rome, which may be the Sunday after the canonization, ie, October 21st.

The 21st of the month is significant for Romero and his followers. Romero was a devotee of Mary the Queen of Peace, the patron saint of El Salvador and of his home town of San Miguel. The feast of the Virgin is on November 21, but Romero celebrated it monthly. Therefore, when Romero was created bishop in June 1970, he chose the 21st day for the ceremony. October 21 is World Mission Sunday and celebrating Romero’s canonization on that day would highlight the evangelizing function of his presentation as a saint. Presenting him in El Salvador as a saint on that day underscores the great significance of his holiness for the sanctification of his people.

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Sample Offerings:

#VamosTodos


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:

Última portada del semanario arquidiocesano Orientación.

#BeatoRomero #Beatificación

Esta es la primera de varias notas que pienso subir sobre viajar a Roma para la canonización de Mons. Romero—o de ser parte del evento por otro tipo de participación.  Por ende, esto es solamente una visión general de los argumentos, algunos de los cuales serán discutidos con mayor detalle en futuras entregas.  (Se me ha solicitado que hable de precios, itinerarios, etc., y voy a entrar un poco en eso, pero necesito también tocar otras cosas.)

En general, existen dos grandes posibilidades para los devotos de Romero para ser parte de este evento histórico: (1) ir a Roma a presenciar la ceremonia en persona o (2) quedarse donde están (por ejemplo, El Salvador) y unirse espiritualmente a la máxima plenitud posible.  Y uno de los puntos que quiero destacar es que, al analizarlo a fondo, se descubre que no hay una opción superior y una inferior; de hecho, desde diferentes perspectivas, las dos resultan sumamente importantes por sus propias razones.

Los dos grupos pueden tomar inspiración de las palabras del santo que los llama a participar en este evento.  A los que pueden ir a Roma, Romero les dice, “es hermoso pensar, hermanos, en esta Iglesia misionera y peregrina, lo cual le da a todos los que la componemos un sentido de peregrinación”. (Homilía del 21 de agosto de 1977.)  Romero los esmera a hacer el viaje, insistiendo en que “todos tenemos que ir con el bastón del peregrino”.  Los que puedan ir a Roma deben ir como peregrinos y misioneros, a dar testimonio en Roma de quien es Mons. Romero y de su realidad y contexto histórico salvadoreño, y a empaparse en el significado espiritual de la canonización de Romero en Roma.

A los que no pueden hacer el viaje, Romero les dice: “no todos tenemos la dicha de ir a esas vanguardias misioneras”, por diferentes razones económicas, culturales o personales.  Pero nosotros desde la retaguardia, este ejército conquistador del mundo para Dios, para la fe, tenemos que ser también misioneros”.  Los que se quedan, que son en verdad la inmensa mayoría de los salvadoreños, tienen que salir a las calles a evangelizar El Salvador con el mensaje de Romero, a convertir la sociedad salvadoreña con ese mensaje, y santificar el pueblo para que vuelva a ser el pueblo de Romero en El Salvador.  Y en muchos sentidos este es el reto más grande y más importante en este proceso de santificación.

Roma

En términos prácticos, los que van a Roma participarán en la ceremonia de canonización de Mons. Romero y cinco otros santos—el más destacado de todos, el Papa Pablo VI.  La canonización toma lugar durante una Misa a cielo abierto presidida por el Papa Francisco, que se llevará a cabo en la Plaza de San Pedro, en frente de la basílica vaticana el domingo 14 de octubre, probablemente empezando a las 10 de la mañana.  Sin embargo, el evento ocupará la mayor parte de la primera mitad de ese día, ya que hay que llegar temprano para ingresar a la Plaza, y la ceremonia en sí durará un aproximado de dos horas.  Los peregrinos romanos también tendrán la posibilidad de asistir a una Misa de Acción de Gracias para los devotos de Romero el siguiente día, lunes 15 de octubre.  Aquí está el calendario que conocemos hasta el momento:


DOMINGO
LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
7
8
9
10
10 am – Audiencia General – Plaza S. Pedro
11
12
Recepción de SIGNIS con Card. Rosa Chávez (sin definir)
13
14
Misa por las Canonizaciones – Plaza S. Pedro
15
Misa de Acción de Gracias (sin definir)
16
17
10 am – Audiencia General – Plaza S. Pedro
18
19
20


Una peregrinación ofrecida por Radio Paz (El Salvador) llega a Roma el miércoles 10 de octubre, y sale de regreso el sábado 20, permitiendo a los viajeros participar tanto en la Misa de las Canonizaciones el domingo 14, la Misa de Acción de Gracias el lunes 15, y la Audiencia General del Papa el miércoles 17.  El precio aproximado de la oferta es de $2,600, que se compara favorablemente con paquetes ofrecidos para otras canonizaciones en años recientes.  (La Romero Trust en Londres ha conseguido un paquete limitado de $700 por tres días, sin tarifas aéreas desde el Reino Unido).  Un tour para la canonización de la Madre Teresa en el 2016 costaba $2,500 no incluyendo el vuelo, y un viaje para la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII en el 2014, por la cual hubo una gran demanda, costó hasta $3,500 por persona, incluyendo las tarifas aéreas.  Cabe mentar que los peregrinajes mencionados incluían un tour de Asís, tierra de San Francisco, que se puede realizar en un día desde Roma.  (Los tours mencionados también incluían hoteles más céntricos que los hospedajes ofrecidos por Radio Paz.)

En Roma, los peregrinos podrán visitar los sitios sagrados del Vaticano y sus museos, las siete iglesias de peregrinaje tradicional, sitios turísticos como el Coliseo y el Panteón de Agripa, como también sitios asociados con Romero.  Entre estos figuran la Basílica de San Bartolomé en la Isla Tiberina, donde se conservan reliquias de los mártires del Siglo XX, incluyendo a Romero; el Parque “Giardino El Salvador”, donde se piensa colocar una estatua de Romero; y la Basílica del Inmaculado Corazón de María, donde Romero celebró su primera misa en 1942, luego de ser ordenado sacerdote en el campus del Colegio Pio Latino.  Este último sitio ya no existe, porque el colegio se mudó a otro lugar décadas atrás, y sus antiguas instalaciones fueron arrasadas para edificar construcciones nuevas.

Para entrar en la ceremonia de canonización, y para participar en una Audiencia General del Papa, es necesario obtener boletos.  Las Audiencias Generales son los miércoles a las 10 de la mañana.  Los domingos el Papa también se reúne con los fieles para rezar el “Ángelus” a las 12 del mediodía (el domingo 14 técnicamente habrá un tal rezo, pero va incluido al final de la Misa de las Canonizaciones y por ende no es necesario obtener boletos aparte para ello).  Los boletos se pueden obtener gratuitamente de la Prefectura de la Casa Pontificia.  También se pueden obtener de otras oficinas vaticanas, como de algunas agencias de viaje, pero siempre sin costo alguno.  La autoridad que las emite es la indicada, y se deben reservar con anticipación (es aconsejable contactar a la PCP antes de hacer el viaje para no llegar y hallar que no tiene entrada).

El Salvador

Los que permanecerán en El Salvador podrán participar en una gran asamblea que verá el acto en vivo mediante pantallas gigantes instaladas en la Plaza del Divino Salvador del Mundo—el sitio donde tuvo lugar la beatificación de Mons. Romero en el 2015.  La ceremonia tendrá lugar en Roma cuando en El Salvador sean las 2 de la madrugada, y por ende la asistencia al evento pondrá a prueba tanto la devoción de los fieles como también las medidas de seguridad de las autoridades capitalinas.  De hecho, el evento puede ser una oportunidad para reclamar un espacio cívico de la misma manera que la alcaldía de San Salvador ha creado confianza ciudadana en torno a la Plaza Barrios enfrente de Catedral.  Es fácil imaginar una vigilia con velitas que presenta la imagen de la luz de la fe venciendo la oscuridad, etc.  Finalmente, los salvadoreños tendrán su Misa de Acción de Gracias cuando los obispos regresen de Roma, que puede ser el domingo después de la canonización, o sea el 21 de octubre.

El 21 del mes es significativo para Romero y sus seguidores.  Romero era devoto de Maria Reina de la Paz, la patrona de El Salvador y de su pueblo natal San Miguel.  La fiesta de la Virgen es el 21 de noviembre, pero Romero lo celebraba mensualmente.  Por eso, cuando Romero fue creado obispo en junio de 1970, escogió el día 21 para la ceremonia.  El 21 de octubre es el Domingo Mundial de las Misiones y celebrar la canonización de Romero en ese día destacaría la función evangelizadora de su presentación como santo.  Presentarlo en El Salvador como santo en ese día subraya el gran significado de su santidad para la santificación de su propio pueblo.

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Friday, May 25, 2018

Presentando el nuevo Nuncio


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:


Hombre de los papas: Mons. Gangemi con Juan Pablo, Benedicto y Francisco.
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#BeatoRomero #Beatificación
Menos de un mes después que Mons. León Kalenga dejara el país, el Papa Francisco ha nombrado un diplomático italiano para relevarlo como Nuncio Apostólico, representante del Papa en El Salvador.  Se trata de Mons. Santo Rocco Gangemi, de 56 años, con experiencia y disposición parecida a la que tuvo Kalenga cuando fue nombrado en el 2013.  En aquel entonces, el clérigo congolés también tenía 56 años de edad, y cinco de ser nuncio.  Mons. Gangemi tiene seis años de nuncio, habiendo fungido como representante del papa en las Islas Salomón, Papúa Nueva Guinea, Guinea, y Mali.  Pero también tiene experiencia trabajando en nunciaturas en países hispanohablantes antes de ser nuncio, en Chile y España.
¿Por qué lo escogió el Papa Francisco para El Salvador?  Mons. Gangemi fue llamado al Vaticano a hablar con el Papa el 22 de marzo, a pocos días que Mons. Kalenga fuera asignado a Argentina.  Al informarle de su nuevo cargo, Francisco ya sabía que Mons. Romero sería canonizado este año porque había aprobado el milagro que permite que sea declarado santo un par de semanas de anterioridad.  Por tanto, el Papa sabía que Mons. Gangemi tendría que relevar a Mons. Kalenga en la preparación del evento que el actual Arzobispo de San Salvador describe como “el acontecimiento más grande en la historia del país”.
Mons. Gangemi, a quien sus amigos le llaman “Don Santino”, está bien preparado para la asignación.  Ha sido descrito como un “obispo del hacer”, y él mismo se describe como un hombre “pragmático”.  Igual que el Papa a quien representa, es una persona del dialogo, de visión “franciscana” (en el sentido de San Francisco de Asís, como también del pontífice reinante) de dialogo puntual (dialogo interreligioso) y de afrontamiento a la actualidad.
Su experiencia también lo hace apto para servir en El Salvador.  Por supuesto, habla español (como también italiano y francés).  Guinea y Mali, explica el diplomático sobre los lugares donde ha trabajado, son “países en donde cada persona que uno encuentra, incluso aquellos que hoy les va bien, se ha forjado en la pobreza. Esto no es miseria”, insiste. “Todos son ricos en aquella sabiduría que no viene de los libros, sino que brota de un corazón sencillo”. Palabras que podrían aplicarse también en El Salvador.
También su ciudad natal, Mesina, en la isla de Sicilia al sur de Italia, lleva un parecido al país donde ahora ha de trabajar.  Ha sufrido terribles terremotos, y está luchando por conservar su identidad religiosa ante un secularismo galopante.  Participando en una ceremonia que buscaba conservar las procesiones tradicionales de su tierra natal, Gangemi exhortó a las nuevas generaciones a reclamar su herencia.  Será la señal de que Mesina renace verdaderamente”, dijo Gangemi, “de los escombros del terremoto y la guerra, pero también tiene que renacer de los escombros de lo que la aflige hoy”.
Palabras que podrá volver a pronunciar en El Salvador, especialmente para cumplir el mandato del Papa Francisco, de que la santidad de Mons. Romero no se relegue a una espiritualidad desencarnada, sino que, al contrario, se aplique para construir el reino de Dios en el país.