Wednesday, August 01, 2018

Peregrinación Romero: apuntes para El Camino


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:
 


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#BeatoRomero #Beatificación

Esta semana—en vísperas de la canonización de Mons. Romero—el jueves 2, viernes 3 y sábado 4 de agosto, se llevará a cabo la peregrinación sobre “el Camino de Romero” que este año lleva por nombre “Caminando con San Romero para construir la paz”.  Como un aporte a la espiritualidad de este acontecimiento, quisiera ofrecer algunas reflexiones basadas en la Coronilla del Beato Romero, que también es un camino.  La Coronilla es un camino, porque a través de ella nos trasladamos, de donde estamos, hacia otro lugar.  Es un recorrido espiritual.  Es un acercamiento a través de cual buscamos aproximarnos en la santidad y situarnos en la compañía de nuestro santo.  En fin, la Coronilla y la peregrinación a Ciudad Barrios que se hace anualmente, tienen mucho que decirse, y aquí quisiera comenzar esa conversación tras las dos vías, los dos caminos ...
SU CAMINO DE VIDA
1era Maravilla Eucarística: El P. Óscar Romero ofrece su primera misa solemne en Ciudad Barrios después de regresar de Roma donde fue ordenado sacerdote y realizar su viaje de regreso, durante el cual estuvo internado en un campo de detención en Cuba. (Ciudad Barrios, El Salvador, 11 de enero de 1944).
Reflexión: En la Coronilla, comenzamos la trayectoria en Ciudad Barrios.  La peregrinación traza la ruta al revés—termina en Ciudad Barrios.  Pero no importa en qué dirección nos dirigimos, lo que vamos a reconocer es que en la vida de Romero, existen estos dos polos: el oriente y la capital, el campo y la gran ciudad, Ciudad Barrios que lo ve nacer, y San Salvador donde entrega su vida por Cristo.
Los dos lugares se vuelven emblemáticos en la vida de Romero.  El oriente simboliza la humildad de su origen.  En “Piezas Para Un Retrato”, hay un relato en que Romero habla de donde viene.  Es que uno tiene raíces”, explica. “Yo nací en una familia muy pobre.  Yo he aguantado hambre, sé que es trabajar desde cipote.  Cuando me voy al seminario y le entro a mis estudios, y me mandan a terminarlos aquí en Roma, paso años y años metido entre libros y me voy olvidando de mis orígenes”.  Romero habla de su conversión como un retorno a la sencillez de esos orígenes: “Cambié, sí, pero también es que volví de regreso”.
Por otro lado, San Salvador representa el lugar de su gran entrega.  En una entrevista a Gloria Silvia Orellana en el 2010, su hermano Don Gaspar Romero, recuerda que al ser nombrado arzobispo, el futuro mártir entendió que “Es un alto honor, pero, también, un alto sacrificio”.  San Salvador es su Jerusalén: “Caminar hacia Jerusalén significa para Cristo y para todos sus seguidores los cristianos, ir buscando la voluntad de Dios, camino que él mismo lo anuncia, no lo desconoce: de sufrimiento, de calvario, de humillaciones, de cruz; pero que después termina en una meta de triunfo, de victoria, de resurrección” (Homilía del 9 de marzo de 1980).
Y este es el recorrido que Romero hace repetidamente en su vida.  De San Miguel, va a San Salvador de seminarista.  Luego, regresa a San Miguel hecho sacerdote.  De allí lo mandan a San Salvador a ser secretario de los obispos y luego obispo, pero en San Salvador encuentra conflictos y problemas.  Después es enviado de nuevo a oriente a ser Obispo de Santiago de María, donde según Don Gaspar, vive los días más felices de su carrera eclesial porque le gusta la vida entre la gente sencilla, pero también es donde “se topa con la miseria”.  Y de allí es enviado finalmente a San Salvador.  Estos son los dos polos de la ruta Romero: la humildad y el sacrificio, la metrópolis y el campo.
SU “CONVERSIÓN”
2nda Maravilla Eucarística: Tras el asesinato del P. Rutilio Grande, Monseñor Romero llamó al pueblo a una ‘Misa Única’ frente a Catedral, donde predicó ante una multitud de más de 100.000 (San Salvador, 20 de marzo de 1977).
Reflexión: Otra manera de meditar la vida de Mons. Romero, quizá la más acostumbrada, es en torno a su conversión después del asesinato del P. Grande.  Él iba por un camino seguro y de comodidad: el camino de los ascensos, de los éxitos; hasta se dice que iba camino a ser cardenal.  Pero por su propia voluntad él elige un desvío que cambia del todo su destino.  Es una tremenda lección de vida, porque nos dicen que estando ya viejo es casi imposible cambiar de esquemas con tanta radicalidad.  Se ha vuelto uno de los grandes misterios de Romero comprender cómo se da ese cambio, y qué es lo que lo lleva a dar ese giro monumental.
La conversión de Romero sigue el modelo de la conversión de San Pablo, una conversión que ocurre textualmente en el camino, durante un proceso de peregrinar.  El giro radical de Saulo/Pablo le da una credibilidad especial a su testimonio, nos explica el mismo Mons. Romero: “San Pablo es un testigo maravilloso de la resurrección porque si había un hombre que no hubiera querido creer en Jesús ni en la resurrección, era el perseguidor Saulo. Creía que los cristianos estaban engañando a sus compañeros judíos y por eso los perseguía. Y a este Pablo, convencido de que Cristo no vive, se le aparece Cristo viviente; y [se vuelve] capaz de dar su vida por esa gran verdad”.  (Hom. 17 feb. 1980.)
Pero el detalle consiste en no analizar esta conversión solo como un hecho histórico, algo que vemos por el espejo retrovisor.  Mons. Romero nos enseña que en el camino de la vida, la conversión ve para adelante, no para atrás.  En su última homilía, Romero expone una visión intima de la espiritualidad de la conversión de San Pablo, en la que supone que “San Pablo dice: ‘no es que ya haya conseguido el premio sino que corro hacia adelante, olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante; corro hacia la meta para ganar el premio al que Dios desde arriba, llama en Cristo Jesús’.” (Hom. 23 mar. 1980.)
La ruta de vida de Romero nos interpela a ver nuestro futuro desde la óptica de la conversión.

SU ACOMPAÑAMIENTO AL PUEBLO
3era Maravilla Eucarística: Monseñor Romero regresa a Aguilares para retomar la iglesia del P. Grande después de estar sitiada por el ejército: "Hoy, me toca venir a recoger esta Iglesia y este convento profanado, un Sagrario destruido y sobre todo un pueblo humillado, sacrificado" (Aguilares, 19 de junio de 1977).
Reflexión: En su cuarta carta pastoral, Mons. Romero proclama que “Sin apartarse de su propia identidad, al contrario, siendo ella misma, la Iglesia ofrece al país el servicio de acompañarlo y orientarlo en sus anhelos de ser un pueblo libre y liberador. Para esto, ella debe realizar el mandato de Jesús: ser luz, fermento de la sociedad, encarnándose, cada vez más, en la propia historia del pueblo, en sus angustias y esperanzas”. (Misión de la iglesia en medio de la crisis del país, 61.)
En la misma carta, Romero habla de un proceso que implica estar en marcha, caminar con el pueblo y así acompañarlo en su recorrido: “recordemos que la Iglesia es histórica, que está en camino”, advierte.  La Iglesia es peregrina”, y por ende “en su forma de presentar el mensaje único del Evangelio, va evolucionando de conformidad al momento histórico que vive”.  (Op. Cit., 86.)  Pues, “nuestro pueblo salvadoreño, junto con todo el pueblo latinoamericano va caminando entre angustias y esperanzas, entre frustraciones y expectativas”.  (Ibid., 85.)
No es solamente un lenguaje florido, sino que se refiere a un paso necesario que se debe tomar para orientar la Iglesia adecuadamente para proveer el servicio que la humanidad de hoy requiere.  Es lo mismo que predica el Papa Francisco, cuando insiste que el primer paso de la evangelización es “levántate y marcha”.  Advierte el Papa: “La Iglesia para ser siempre fiel al Señor debe estar de pie y en camino: ‘levántate y marcha’. Una Iglesia que no se levanta, que no está en camino, se enferma”.
El acompañamiento es parte del ministerio episcopal de Romero, pero todos podemos acompañar.  En lo personal, yo he descubierto cómo, en mi ejercicio de abogado, también cabe un sentido de acompañamiento.  Mi bufete representó a familias migrantes separadas por las políticas de Donald Trump.  Por supuesto, mi papel principal era de salvaguardar los derechos legales de mis clientes.  Pero, me he dado cuenta cuanto valor tuvo para ellos que yo los visitara en los centros de detención, visitara a sus familiares detenidos, platicara con ellos, les ayudara con asuntos cotidianos no legales, como conseguir tarjetas telefónicas para que pudieran llamar a sus familiares.  Todo esto no necesariamente les resuelve su problema legal, pero hace algo de igual importancia: les regresa la dignidad robada por políticas inhumanas.
Eso es el acompañamiento: la solidaridad que restaura la condición de hijos de Dios, de hermanos, a las víctimas de cualquier injusticia.
SU PASO A LOS ALTARES

4rta Maravilla Eucarística: Monseñor Romero celebraba habitualmente una Hora Santa de Adoración Eucarística en la capilla del hospital para cancerosos donde él vivió y convocó a los fieles a participar. "Junto a los enfermos, podemos al mismo tiempo que hacer un acto de fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía y ejercitar nuestra oración por las grandes necesidades de la Patria, de la Iglesia, de las familias, al mismo tiempo hacer un acto de caridad—que nos manda el Catecismo entre las obras de misericordia—visitar a los enfermos".
Reflexión: Contemplando el Santísimo Sacramento del altar podemos pensar sobre el camino de Monseñor en su ascenso a los altares, que también se trata de un movimiento, un desarrollo que se ha dado a lo largo de los años y que ha superado obstáculos que en su momento parecían desalentadores.  El postulador de la causa, Mons. Vincenzo Paglia, cuenta que en ciertos momentos, él pensó que tenía cerrado el camino.  El camino a la canonización de Romero es el camino obstaculizo, el callejón sin salida que finalmente se puede vencer si tenemos fe y creemos en la justicia del Señor y de su Reino.
El 23 de marzo del 2012, justo un año antes de la elección del Papa Francisco, el periódico Vatican Insider declaróÓscar Arnulfo Romero: la causa perdida”.  El rotativo consideraba (con veracidad) que “los teólogos y los historiadores de la Congregación nunca han iniciado a trabajar en el material recogido durante la fase diocesana” y por ende, “la fase romana del proceso de beatificación se encuentra todavía en una vía muerta”.  La conclusión era inevitable: que “el proceso de beatificación del arzobispo salvadoreño parece haber llegado a un callejón sin salida”.  Ese año se dio el tristísimo suceso de que el Papa estuvo en América Latina el 24 de marzo sin mención alguna del significado de dicha fecha para el continente.
Sin embargo, el próximo año entró el Papa Francisco y aconsejó que “el pueblo salvadoreño debe de tener fe en que la canonización de Monseñor Romero avanza al ritmo adecuado”.  Y así ha sido: nueve meses después de la declaratoria de “causa perdida”,  el Papa Benedicto desblocó el proceso, hecho ratificado cuatro meses después por Francisco; y, a menos de tres años de dicha declaración de fracaso, el 3 de febrero del 2015, Mons. Romero fue reconocido como un mártir, y ese mismo año fue beatificado.
Esta trayectoria es una alegoría para cualquier prueba de la fe.  El camino de las trabas siempre implica obstáculos, corazones cerrados, gente que se nos enfrenta con la pretensión de impedirnos el paso, pero trabajando con amor, firmeza y fe, todo se puede superar.  El intento de bloquear y aislar a Romero comenzó ya en su vida, pero él jamás se quebrantó en su fe y supo decir con serenidad, “si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño”.
NUESTRO SEGUIMIENTO DETRÁS DE SUS PASOS

5nta Maravilla Eucarística: Monseñor Romero es asesinado "mientras celebraba el Sacrificio del perdón y reconciliación" (San Salvador, 24 de marzo de 1980; Juan Pablo II, Palabras en la Catedral de San Salvador, 6 de marzo de 1983). "Por tanto, una muerte verdaderamente ‘creíble’, de testimonio de la fe." (Benedicto XVI, Entrevista a los Periodistas, 9 de mayo del 2007.)
Reflexión: Finalmente, el martirio de Mons. Romero nos hace preguntar si nosotros estaríamos dispuestos a seguir en sus pasos, a seguir su ejemplo, a acompañarlo y acuerparlo no solo a él sino también a todos los pastores de la Iglesia profética y perseguida de todos los tiempos y del mundo actual.  En su último retiro espiritual a un par de semanas antes de su muerte, Romero puso su confianza en nosotros, meditando que en su ausencia, “otros proseguirán con más sabiduría y santidad los trabajos de la Iglesia y de la Patria”.
El obispo norteamericano Ricardo Ramírez nos da la imagen de una Misa comenzada por Romero pero que a nosotros nos toca terminar.  En un artículo titulado “La Eucaristía Inconclusa: El legado espiritual de Monseñor Romero”, publicado en el Canadian Catholic Review en enero de 1991, el obispo Ramírez concluye,
Muchos ven la “Eucaristía Inconclusa” de Romero como un símbolo de lo que queda por hacer en El Salvador, en la América Central y Sudamérica, y en todo lugar que la gente sufre por su liberación. 
¿Quién va a terminar la Eucaristía? La Eucaristía es la recreación del drama de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Lo que Romero hacía cuando fue asesinado es vivir el Misterio Pascual.  Lo hacía a través de un rito que había realizado toda su vida: ofrecerse a sí mismo con Cristo como ofertorio de paz, para que la tierra se reconciliara con su creador, y los pecados quedaran perdonados.
Ahora nosotros debemos alzarnos a caminar en procesión, y dar continuación a esa Misa. Podemos hacerlo a través de la caridad, o la promoción de la justicia social, o haciendo obras de misericordia, o acercándonos a Romero, leyendo sus homilías, su diario, o tomando parte de una peregrinación como la caminata a Ciudad Barrios que parte en estos días.
Una gran manera de caminar con Romero es yendo a la Cripta a meditar la Coronilla con otros devotos de él (todos los domingos a las tres treinta de la tarde).  Después de la caminata a Ciudad Barrios sería una buena forma de reflexionar sobre la peregrinación.

Wednesday, July 25, 2018

The Romero Effect


JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017

The Nicaraguan bishops lead a popular movement.

#BlessedRomero #Beatification
While the Universal Church awaits the date of the canonization of Archbishop Oscar Romero, who was once accused of meddling in politics, several churches of the Americas have taken up a proactive role in the politics of their respective nations, from the abortion policy in Argentina to the immigration policies of Donald Trump in the USA. The trend appears at a time not only when Romero’s star is on the rise, but also under a PopeFranciswho requests greater commitment from his pastors.  Not only are the churchmen highlighted below following in Romero’s footsteps; all of them acknowledge being inspired by him in their struggles, without regard to whether their action is seen to favor the Left (USA, El Salv.) or the Right (Nic., Arg.).
Nicaragua
Perhaps there is no better example of the Romeroesque Church than the episcopal conference of Nicaragua, led by Cardinal Leopoldo Brenes, Archbishop of Managua and the audacious auxiliary, Bishop Silvio Baez, who is often compared with Romero, and whose admirers have pledged to defend and protect him. The entire conference has taken the lead in Nicaraguan society to remove from power the strongman Daniel Ortega, the former Sandinista leader who originally came to power to end the dictatorship of Anastasio Somoza in the 70s and is now accused of plotting to impose his own family dynasty.
The power to summon of the Nicaraguan Church was made clear when its demonstrations filled the streets of Managua with an outpouring of humanity that made one think of the “People Power” of Corazon Aquino against Ferdinand Marcos in the Philippines of the 1980s. As already mentioned, the auxiliary bishop is a Romeroesque figure and in fact an open admirer of the martyr from the neighboring country (El Salvador borders Nicaragua). On several occasions, the Nicaraguan bishops have alluded to Romero in their statements, and the specter of Romero is never far from their pronouncements and actions.
Mgr. Silvio Baez cites Romero as a point of reference for the Central American Church in contemporary times. He told Religión Digital: “I would be scared of a Church that did not have prophets, but woe on those whom the Lord calls to be prophets in the Church, because the prophets are unwelcome and uncomfortable, even within the Church,” and he pointed to the fact that Romero was persecuted and misunderstood during his time as proof of it.
El Salvador
In the land of Blessed Romero it would be expected that the episcopate would take up his example. But it has not always been so. In fact, when Pope Francis alluded to the fact that Romero’s martyrdom was prolonged “even by his brothers in the priesthood and in the episcopate,” many took it as a rebuke against the Salvadoran bishops (although, not me). However, Romero’s successor, Archbishop José Luis Escobar Alas, has become a true activist, going as far as to lodge pieces of legislation favored by the Church: this year, against the privatization of water and last year, against metallic mining, even leading a march to the legislative assembly for that purpose.
The exhortations of the archbishop attracted the severe criticism of conservative circles, as the former president of the National Association of Private Enterprise (ANEP), Jorge Daboub, lashed out against Escobar Alas on Twitter. “I had not seen such lack of information, selective blindness and undue ideological influence in the Catholic Church since civil war times,” said the staunch defender of commercial interests. The allusion to the positions of the Church during “civil war times” is an obvious reference to Archbishop Romero without wanting to mention his namewhich should be a great tribute to the current archbishop.
Argentina
In the homeland of Pope Francis, the “village priests” have taken up the heroic effort to stop the legalization of abortion. One of them, perhaps the closest to the then Archbishop Mario Bergoglio, Fr. José María “Pepe” di Paola, has quoted Romero in an appearance before the congress.
In Latin America, Archbishop Romero’s famous cry of 'Thou Shalt Not Kill' still rings out,” Di Paola recalled in his speech, “as he urged the military not to repress its own people.” But Di Paola pointed out that it was not limited to that circumstance, but that “he directed it also against 'that immense sea of ​​ignominy that kills in the womb of the mother' (Romero’s words)”. Fr. di Paola continued: “With the same fervor, in a homily on March 18, 1979, a year before he was killed, Romero added: ' If we feel the repression, because it kills our youth and people who are already grown, it’s the same to take a life in the womb of a woman. That child is a future adult, who, with abortion, is murdered '.”
According to Di Paola, the International Monetary Fund and its preconditions for poor countries to receive financing “has snuffed out the life of Archbishop Romero and of many children in our America. Especially the deepest part of America, the silenced part.”
United States
In the great nation of the north, the bishops have raised their voices against the immigration policies of Donald J. Trump, and among the chorus of protests several Romeroesque voices stand out. Perhaps the most outstanding of these is the Archbishop of Los Angeles Jose H. Gomez, whose profile recalls Romero’s background. Coming from Opus Dei, Gomez does not fit the mold of an activist. According to the commentator Thomas J. Reese, S.J., interviewed by the LA Times, Gomez is a “classic pastor”, with a low profile, “he’s a warm person, he’s personable, he wants to be with his people.”
However, Gomez has expanded his defense of immigrants, making a pilgrimage to the US-Mexico border, and celebrating masses in his cathedral dedicated to immigrant families. “In the Church,” Gomez said in his pro-migrant homily at the end of June, “we are God’s people, his family. And he gives us the duty to take care of one another. He calls us to speak out against injustice, to make things right when they are wrong.”
According to the LA Times, Gomez “plays an indispensable role” in the Church on the issue of immigration, and “it would be a big mistake to underestimate Gomez’s influence.” It would also be a mistake to ignore the devotion that Gomez has for Blessed Romero, to whom he has dedicated several masses in the Cathedral of Los Angeles. In a Eucharist for Romero’s Centennial in 2017, Gomez declared that Romero inspired him to work for migrants: “In Blessed Oscar’s name,” said the prelate, “let’s keep pressing for immigration reform—to keep our families together, to give rights to our workers, and to open the way to make new citizens for this great land of ours.”
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The spirit of the slogan that was once seen in graffiti around El SalvadorRomero Livesnow seems to be increasingly taking hold in his Church.


El Efecto Romero


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:

Los obispos nicaragüenses lideran movimiento popular.

#BeatoRomero #Beatificación
Mientras la Iglesia Universal espera la fecha de la canonización de Mons. Óscar A. Romero, el obispo mártir que fue un día acusado de inmiscuir en la política, varias iglesias americanas han retomado un papel propositivo en la política de sus respectivas naciones, desde Argentina y la política del aborto hasta Estados Unidos y la política migratoria de Donald Trump.  La tendencia ha surgido no solo en una coyuntura reivindicativa de Romero, sino también de un papa—Francisco—que exige mayor compromiso de sus pastores.  Los clérigos destacados en lo que sigue, no solo van tras los pasos de Romero; sino que todos reconocen ser inspirados por él en sus luchas, y no les importa inclinarse por izquierdas (El Salv., EEUU) o por derechas (Nica., Arg.) en sus actuaciones.
Nicaragua
Quizá no hay mejor ejemplo de la Iglesia romeriana que la conferencia episcopal de Nicaragua, liderada por el Cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua y el auxiliar audaz, Mons. Silvio Báez, frecuentemente comparado con Romero, y cuyos admiradores han juramentado su defensa y protección.  La conferencia entera ha tomado el liderazgo en la sociedad nicaragüense para negociar la separación del poder del hombre fuerte Daniel Ortega, exlíder sandinista que llegó al poder inicialmente para remover la dictadura de Anastasio Somoza en los años 70 y ahora es acusado de querer imponer su propia dinastía familiar.
El poder de convocatoria de la Iglesia Nica se hizo entender cuando sus manifestaciones inundaron las calles de Managua con un despliegue de pueblo que hizo pensar en el “People Power” de Corazón Aquino en contra de Ferdinand Marcos en las Filipinas de los años 80.  Como ya mencionado, el obispo auxiliar es una figura romeriana y de hecho un admirador abierto del obispo mártir del país vecino (El Salvador borda con Nicaragua).  En varias ocasiones, los obispos Nicas han aludido a Romero en sus declaraciones y la sombra de Romero nunca está lejos de sus pronunciamientos y actuaciones.
Mons. Silvio Báez cita a Romero como un punto de referencia para la Iglesia centroamericana para los tiempos contemporáneos.  Le dijo a Religión Digital: “Yo le tengo miedo a una Iglesia que no tiene profetas, pero pobre de quienes el Señor llama a ser profetas dentro de la Iglesia, porque los profetas son inoportunos, son incómodos, también dentro de la iglesia", recordando que, en su momento, Romero fue perseguido e incomprendido.
El Salvador
En la tierra del Beato Romero habría de esperarse que el episcopado recoja su ejemplo.  Pero no siempre ha sido así.  De hecho, cuando el Papa Francisco aludió a que el martirio de Romero fue prolongado “incluso por hermanos suyos en el sacerdocio y en el episcopado”, muchos lo tomaron como una reprimenda en contra los obispos salvadoreños (aunque yo, no). Sin embargo, el sucesor de Romero, Mons. José Luis Escobar Alas se ha convertido en un verdadero activista, yendo hasta inscribir piezas de legislación favorecidas por la Iglesia, en contra de la privatización del agua este año y en contra la admisión de la minería metálica el año pasado, liderando una marcha hasta la asamblea legislativa para ese propósito.
Las exhortaciones del arzobispo atrajeron las severas críticas del conservadurismo, cuando el ex presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Jorge Daboub, arremetió contra Escobar Alas en Twitter.  Jamás había visto tanta falta de información, ceguera selectiva e influencia ideológica equivocada en la iglesia católica desde la época de la guerra”, manifestó el férreo defensor de los intereses comerciales. Mencionar las posiciones de la Iglesia en “la época de la guerra”, es una obvia alusión a Mons. Romero sin querer mencionar su nombre—que debe ser un gran homenaje para el actual arzobispo.
Argentina
En la tierra del Papa Francisco, los “curas villeros” han retomado el esfuerzo heroico de querer detener la legalización del aborto.  Uno de ellos, quizá el más cercano al entonces Arzobispo Mario Bergoglio, el P. José María “Pepe” di Paola, ha citado a Romero en una comparecencia ante el congreso.
En América Latina resuena el famoso grito de «No Matarás» de monseñor Romero”—recordó di Paola en su discurso—“cuando exhortaba a los militares a no reprimir a su propio pueblo.”  Pero di Paola señaló que no se limitaba a esa circunstancia, sino que “lo dirigía también contra 'ese inmenso mar de ignominia que mata en las entrañas de la madre' (palabras de Romero)”.  Continuó di Paola: “Con el mismo fervor, en una homilía del 18 de marzo de 1979, un año antes de ser asesinado, Romero agregaba: 'Si sentimos la represión porque nos matan a jóvenes y gente que ya es grande, lo mismo es quitar la vida en las entrañas de la mujer. También el niño en las entrañas es un hombre que con el aborto es asesinado'.”
Según di Paola, el Fondo Monetario Internacional y sus precondiciones para que los países pobres reciban financiamiento, “terminaron con la vida de monseñor Romero y de muchos niños en nuestra América. Especialmente nuestra América más profunda, la silenciada”.
Estados Unidos
En la gran nación del norte, los obispos han levantado sus voces en contra de las políticas migratorias de Donald J. Trump, y entre el coro de protestas que han elevado destacan varias voces romerianas.  Quizá el más sobresaliente de estos es el Arzobispo de Los Ángeles, Mons. Jose H. Gómez, cuyo perfil recuerda los antecedentes de Romero.  Ligado al Opus Dei, Gómez no se ajusta al molde de un activista.  Según el comentarista Thomas J. Reese, S.J., entrevistado por el LA Times, Gómez es un “pastor clásico”, de bajo perfil, “una persona cálida, agradable, quiere acompañar a su gente”.
Sin embargo, Gómez ha expandido su defensa de los migrantes, haciendo una peregrinación a la frontera México-EEUU, y celebrando misas en su catedral dedicadas a las familias migrantes.  En la Iglesia”, dijo Gómez en su homilía pro-migrantes a finales de junio, “somos el pueblo de Dios, su familia. Él nos da el deber de cuidarnos unos a otros. Él nos llama a hablar en contra de la injusticia, a corregir las cosas bien cuando están equivocadas”.
Según el LA Times, Gómez “juega un papel indispensable” en la Iglesia respecto al tema migratorio, y “sería un gran error subestimar la influencia de Gómez”.  Tambien sería un error pasar por alto la devoción que Gómez tiene por el Beato Romero, a quien ha dedicado varios misas en la Catedral de Los Ángeles.  En una Eucaristía por el Centenario de Romero en 2017, Gómez declaró que Romero lo inspiraba a trabajar por los migrantes: “En nombre del Beato Óscar”, dijo el prelado, “sigamos trabajando con empeño por la reforma migratoria, para mantener a nuestras familias unidas, para lograr derechos para nuestros trabajadores y para despejarles el camino para llegar a convertirse en nuevos ciudadanos de esta gran tierra en la que vivimos”.
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La consigna que antes se miraba en pintas por El Salvador—“Romero Vive”—ahora parece encarnarse más y más en su Iglesia.


Tuesday, July 17, 2018

Canonization trivia


JUBILEE YEAR for the CENTENNIAL of BLESSED ROMERO, 2016 — 2017
#BlessedRomero #Beatification
This note will address some trivia relating to the canonization of Archbishop Romero in October of this year. This is not to detract from the solemnity of this great ecclesial event, but to take in all at once certain secondaryand, maybe, even in and of themselves, superficialfacts, that nevertheless help us to understand the significance of the occasion. I have organized my thoughts into seven factoids, and three things to watch during the ceremony.
Seven pieces of trivia
1. Pope Paul VI and Archbishop Romero will be the first two saints to be both beatified and canonized by Pope Francis. The two stages have been completed under the same pontificate; in fact, Montini and Romero—the master and the disciplehave walked together in the last stretch of their processes, receiving the approvals from the medical experts, theologians, cardinals and bishops, pope, consistory and now canonization, side by side in each successive stage.  They are arguably two pillars of this pontificate.
2. This will be the first time that a pope (Paul VI) will be canonized alongside a saint who is not also a pope (Romero and the others). In previous cases in which the popes have been canonized, they have been canonized alone, or alongside another pope, as in the canonization of John Paul II with John XXIII in 2014, and the beatification of John XXIII along with Pius IX in the year 2000.  In fact, the canonization will represents a cross section of the entire Church, because a pope, an archbishop, two priests, two nuns and a lay young man will be raised to the altars.
3. Archbishop Romero will be the first post-conciliar martyr to be canonized by the Church.  This factor cannot be overlooked when discussing the significance of “Saint Romero.” Other martyrs of the post-conciliar period have been beatified (for example, Blessed Jerzy Popiełuszko), but Romero is the first to achieve the universal cultus.
4. Archbishop Romero will be the first bishop canonized in a synod of bishops. Setting aside the canonization of popesbecause we recognize that popes are bishopsthis will be the first time that a person whose highest rank achieved was that of bishop has been canonized during a synod. Perhaps that is why Archbishop Romero has received equal billing with Paul VI in the press: because they are both bishops.
5. Archbishop Romero will be the first saint born in any Central American country; the twelfth born in Latin America. There have been saints that are attributed to the two regions, but born in other places.
6. Archbishop Romero will be the first alumnus of the Pio-Latino College (for Latin American seminarians in Rome) to be proclaimed a saint. We will have to see if this wins him the patronage of his alma mater.
7. Finally, Montini, Romero and the other October saints are part of the first canonization of Cardinal Giovanni Angelo Becciu as prefect of the Congregation for the Causes of Saints. This signals a changing of the guard with respect to this ecclesial process.
Three queries
Now, three aspects of the ceremony that have not been settled, which arouse my curiosity and which I would identify as things to watch as the story plays out:
I. Will the Pope Emeritus attend?—Due to his fragility and advanced age, Benedict XVI has greatly reduced his participation in such Church ceremonies. However, it bears asking if the canonization of one of his predecessors, Pope Paul VI, will draw him to St. Peter’s Square this time. The Pontiff Emeritus participated in the double-canonization of John Paul II and John XXIII—and in the beatification of Paul VI. In addition, Benedict was made archbishop and cardinal by Pope Montini, whom he praised in his encyclical letter «Caritas In Veritate,» in which he asserted that “Paul VI clearly understood that the social question had become worldwide and he grasped the interconnection between the impetus towards the unification of humanity and the Christian ideal of a single family of peoples in solidarity and fraternity” (CIV, 13).
II. Will Pope Francis speak Spanish?The homiletic style for canonizations varies a lot in the Francis pontificate: sometimes he does not even mention the canonized saints, sometimes he mentions them in passing at the end, and sometimes he has dedicated a good part of his homily to the figures being raised to the altars. In previous canonizations carried out in Rome, the Pope has spoken his homily in Italian; but in the first one he officiated in May 2013, in which he elevated to the altars the Mexican Saint Maria Guadalupe Garcia Zavala and the Colombian Saint Maria de Jesus Montoya Upegui, he said part of the homily in Spanish. This time, it is expected that up to 5,000 Salvadorans will attend a canonization with a lot of Latin American interest, so it will be interesting to see if the Pope speaks to this audience in Spanish.
III. Will Pope Francis wear the Romero miter?Leaving the most amusing question for last, I wonder if the Pope will wear the Romero style miter sent to him by the Salvadoran Church after the beatification. In fact, the Pope almost never breaks his custom of wearing only miters with the simple linear design that has come to characterize him since his days as an auxiliary bishop. In Kenya in 2015, he wore a miter with a tribal design. The Romeroesque miter has the same pattern as the miter Francis usually wears, and it also bears Romero’s motto, which is Jesuit in origin: “To Hear and Feel With The Church.” Francis has never worn it, and if he is ever going to wear it, this should be the most fitting occasion.

Curiosidades sobre la canonización


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:


#BeatoRomero #Beatificación

Esta nota aborda algunas de las curiosidades de la canonización de Mons. Romero en octubre de este año.  No para restarle solemnidad al gran evento eclesial sino considerar de una sola vez algunos de los aspectos secundarios y datos quizá en sí superficiales, pero que ayudan de alguna manera a dimensionar el acontecimiento.  He organizado mis pensamientos en siete hechos, y tres interrogativas sobre la ceremonia.
Siete datos curiosos

1. El Papa Pablo VI y Mons. Romero serán los primeros dos santos en ser tanto beatificados como también canonizados por el Papa Francisco.  Cumplieron las dos etapas en el mismo pontificado; de hecho, Montini y Romero—maestro y discípulo—han caminado juntos en la ultima etapa de sus respectivos procesos, siendo aprobados por los médicos, teólogos, cardenales y obispos, papa, consistorio y ahora canonización juntos en cada sucesiva etapa.  Se puede argumentar que son dos pilares de este pontificado.
2. Esta será la primera vez que un papa (Pablo VI) será canonizado al lado de otro santo que no es papa (Romero y los otros).  En casos anteriores en que papas han sido canonizados, han sido canonizados solos, o a la par de otros papas, como en la canonización de Juan Pablo II junto a Juan XXIII en el 2014, o la beatificación de Juan XXIII a la par de Pio IX en el año 2000.  De hecho, la canonización representa una sección transversal de toda la Iglesia: serán santos un papa, un arzobispo, dos sacerdotes, dos monjas y un joven laico.
3. Mons. Romero será el primer mártir posconciliar en ser canonizado en la Iglesia. Cuando se hable de la importancia de “San Romero”, este factor debe figurar en la conversación.  Otros mártires de la época después del concilio han sido beatificados (por ejemplo, el Beato Jerzy Popiełuszko), pero Romero es el primero en alcanzar el culto universal.

4. Mons. Romero será el primer obispo canonizado en un sínodo de obispos.  Hagamos a un lado las canonizaciones de papas, reconociendo que los papas son obispos, esta será la primera vez que será canonizada durante el sínodo una persona cuyo más alto rango ha sido el de obispo. Quizá por eso Mons. Romero ha igualado a Pablo VI en la atención recibida: ambos son obispos.
5. Mons. Romero será el primer santo nacido en cualquier país centroamericano; el duodécimo nacido en América Latina.  Ha habidos santos que se atribuyen a las dos regiones, pero nacidos en otros lugares.
6. Mons. Romero será el primer ex-alumno del colegio Pio-Latinoamericano (para seminaristas latinoamericanos en Roma) en ser proclamado santo.  Vamos a ver si esto le gana el patronato de su alma mater.
7. Finalmente, Montini, Romero y los otros santos de octubre serán parte de la primera canonización del Cardenal Giovanni Angelo Becciu como prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.  Significa un relevo de guardia en este proceso eclesial.

Tres inquietudes

Ahora, tres aspectos de la ceremonia que no han sido definidos que me despiertan la curiosidad y quisiera identificar como preguntas abiertas para la historia:
I. ¿Asistirá el Papa Emérito?—Benedicto XVI ha reducido considerablemente su participación en las ceremonias de la Iglesia, debido a su fragilidad y avanzada edad.  Sin embargo, llama la atención preguntar si la canonización de uno de sus antecesores, el Papa Pablo VI, lo atraerá a la Plaza de San Pedro.  El Papa Emérito participó en la doble-canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII—y la beatificación de Pablo VI.  Además, Benedicto fue hecho arzobispo y cardenal por el Papa Montini, a quien elogió en su carta encíclica «Caritas In Veritate», en cual declaró que “Pablo VI entendió claramente que la cuestión social se había hecho mundial y captó la relación recíproca entre el impulso hacia la unificación de la humanidad y el ideal cristiano de una única familia de los pueblos, solidaria en la común hermandad” (CIV, 13).
II. ¿Hablará en español el Papa Francisco?—El formato homilético para las canonizaciones varía bastante en el pontificado de Francisco: algunas veces ni siquiera menciona a los santos canonizados, otras veces los menciona ligeramente al final, y en algunas ocasiones ha dedicado una buen parte de su homilía a las figuras ascendidas al altar.  En canonizaciones anteriores llevadas a cabo en Roma, el Papa pronuncia su homilía en italiano; pero en la primera que ofició en mayo del 2013, en que elevó a los altares a la mexicana Santa Madre María Guadalupe García Zavala y a la colombiana Santa Madre María Laura de Jesús Montoya Upegui, dijo parte de la homilía en español.  Esta vez, se espera que hasta 5.000 salvadoreños participen en una canonización con mucho interés latinoamericano y será interesante ver si el Papa se dirige a esta escucha en castellano.
III. ¿Se pondrá el Papa Francisco la mitra de Romero?—Dejando el tema más gracioso para el final, me pregunto si el Papa usará la mitra al estilo de Romero que le envió la Iglesia Salvadoreña después de la beatificación.  De hecho, el Papa casi nunca rompe su costumbre de usar solo las mitras con el diseño sencillo linear que lo ha caracterizado desde sus días de obispo auxiliar.  En Kenia en el 2015, se puso una mitra de diseño tribal.  La mitra romeriana tiene el mismo esquema de la mitra que Francisco suele usar, y además lleva el lema de Romero, que es de origen jesuita: “Sentir Con La Iglesia”.  Nunca la usado, y si algún día la usaría, esta sería la ocasión más propicia.