Monday, November 14, 2011

VICEDECANO DEL COLEGIO DE CARDENALES
PIDE BEATIFICACIÓN DE MONS. ROMERO


El vicedecano del Colegio de Cardenales, el purpurado francés Roger Etchegaray, se ha pronunciado a favor de la beatificación de Mons. Romero, según reporta LA STAMPA de Italia. “Verdaderamente espero que Romero pronto sea beatificado por la Iglesia Católica”, el prelado dijo durante una visita a la iglesia de San Bartolomeo en Roma, donde se guarda un memorial a los mártires del siglo XX. El cardenal Etchegaray es un clérigo de alto rango en el Vaticano, que sufrió fuertes lesiones durante un ataque al Papa Benedicto XVI por una mujer trastornada durante la misa de Navidad en la Basílica de San Pedro (FOTO). Anteriormente, Etchegaray había sido el enviado del Beato Juan Pablo II para frenar la guerra en contra de Iraq, y ha sostenido altos nombramientos en la curia romana.

La memoria de Romero siempre está aquí”, dijo Etchegaray, en referencia a una reliquia del mártir salvadoreño que se conserva en la iglesia, localizada en una isla del río Tíber. “Lo llegué a conocer bastante bien”, dijo el cardenal que también ha sido presidente de dos consejos pontífices (que asesoran al papa)—el Pontificio Consejo Justicia y Paz y el «Cor Unum». “Yo era Arzobispo de Marsella cuando él dejo a Roma para regresar a su patria y este fue su último y difícil viaje” (que incluyó la última entrevista con Juan Pablo II en febrero de 1980). Continuó el prelado, “También he ido al lugar donde fue asesinado a celebrar la misa. Verdaderamente espero que pronto sea beatificado por la Iglesia Católica”.

La esperanza expresada por el cardenal Etchegaray encaja con el comentario de monseñor Giampaolo Crepaldi en la presentación del Tercer Informe sobre la Doctrina Social de la Iglesia en el mundo, quien recordaba que el papa Benedicto ha deseado que hayan mártires que ayuden a promover la doctrina social de la Iglesia. Monseñor Crepaldi recordaba “cómo Benedicto XVI, en Inglaterra y en Portugal, insistió mucho en pedir formas de testimonio extremopodríamos decirtambién en el campo de la Doctrina social”.

En otra ocasión, el cardenal Etchegaray ha comentado que, “De por sí Romero no sentía ninguna vocación a la política, pero consideró que era su deber hablar alto y fuerte a favor de la paz, de la justicia, de la reconciliación. No se comprometió con ningún partido político, aunque buscaba afanosamente soluciones políticas cuando el país se precipitaba hacia la guerra civil, procurando siempre atenerse en todo al magisterio de la Iglesia”.

Antecedentes:

Doce cardenales simpatizantes
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