Monday, May 05, 2014

San Romero en dos movimientos







Los obispos de El Salvador en la Catedral de San Salvador.




[Como ha sido publicado en Tierras de América.]


Cuatro obispos en el Vaticano con un doble propósito: los altares en 2017 y la presencia del Papa en El Salvador para la canonización
La canonización de los dos Papas (Juan XXIII y Juan Pablo II) puede ser el preludio para la de Óscar. El proceso de llevar a los altares a Romero, asesinado en 1980 e impulsado por la fama del martirio que fue creciendo en los años posteriores, está en manos de cuatro obispos de El Salvador que se encuentran juntos en el Vaticano para obtener el reconocimiento –en 2017, dentro de tres años- de la santidad de Romero. El plan es audaz por dos razones: por una parte, porque Romero todavía no fue beatificado, y por la otra porque los prelados se proponen pedirle al Papa Francisco que viaje personalmente a su país para celebrar el magno evento. Los cuatro prelados que se encuentran en Roma –y serán recibidos por Francisco el 9 de mayo- son el arzobispo de San Salvador José Luis Escobar Alas, el obispo de Chalatenango José Elías Rauda Gutiérrez (quien presidió la misa oficial por la celebración dell XXXIV aniversario de la muerte de Romero), Monseñor Elías Samuel Bolaños Avelar, obispo de Zacatecoluca (a él correspondió la celebración en 2013) y Monseñor Luis Morao Adreazza (de origen italiano), también obispo de Chalatenango, en cuyo territorio se encuentra la Universidad Monseñor Romero.
No hay que olvidar que en 2017 se cumplen 100 años del nacimiento de Romero, el 15 de agosto de 1917, y la Iglesia de El Salvador comenzará la cuenta regresiva con la celebración de tres años temáticos. El primero, entre agosto de 2014 y el mismo mes de 2015, bajo el lema “Romero hombre de Dios”. De 2015 a 2016 estará dedicado a “Romero hombre de la Iglesia” y finalmente de 2016 a 2017 el tema será “Romero servidor de los pobres”. No se excluye tampoco que el triduo pueda iniciarse con algunas palabras del Papa reinante.
Los prelados que visitan a Francisco llegaron al Vaticano “armados” con una carta firmada por todos los obispos de El Salvador, donde expresan el apoyo unánime a la canonización de Romero en ocasión del centenario de su nacimiento. Sin duda lo que constituye una novedad es el hecho de que los cuatro prelados se encuentran en Roma contemporáneamente, para hablarle al Papa de Romero, fuera del calendario de visitas “ad limina” previsto por la Conferencia episcopal de El Salvador.
El Papa Francisco sabe muy bien que la causa de canonización de Romero es la más importante para la América Latina contemporánea, y se dice que a pesar de que se ha mantenido en silencio al respecto está muy involucrado en el logro de un feliz resultado. “Exagerando un poco, se podría decir que el Papa está más involucrado que nosotros”, afirmó el obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, en una entrevista para la radio salvadoreña La Chevere. “Es maravilloso que él no dude para nada de quién es Romero y que esté dando órdenes en el Vaticano de que todos colaboren para que el proceso tome velocidad”.
Las órdenes de Francisco incluyen directivas a todos los dicasterios del Vaticano para que envíen todo el material que tienen sobre Romero a la Congregación para la Causa de los Santos, que recientemente se hizo cargo del archivo completo referido a su canonización. “La documentación que hacía falta ya está en manos de la Congregación de los santos”, confirma Jesús Delgado, ex secretario de Romero al diario salvadoreño ContraPunto. “Recientemente el Papa dio la orden de que todo lo que tenga que ver con Monseñor Romero en cualquier Congregación, pase a la Congregación de los santos”. Los documentos “pueden ser de índole sencundaria o terciaria, pero era necesario dar este paso. Podría darse el caso de que alguna Congregación todavía tuviera documentos, como la Congregación de los Obispos”, dice el mismo Delgado.
Resulta evidente la voluntad de Francisco de que se concluya cuanto antes el positio o documento definitivo sobre Romero y que toda la documentación pertinente esté lista para ser revisada por las comisiones de teólogos y cardenales que deben aprobar el decreto que certifica la condición de mártir de Romero. Es el paso que podría allanar definitivamente el camino para su beatificación en marzo del año que viene, cuando se cumplen 35 años de su asesinato. Delgado considera que esa meta es factible.
Si la beatificación de Romero se logra concretar en 2015, Rosa Chávez no duda de que el obispo mártir pueda ser canonizado en 2017, año del centenario. “Yo calculo que antes del ’17 tendremos a Romero en los altares”, comenta Rosa Chávez, “Dentro de tres años como máximo”. Podría ser la canonización más rápida desde los tiempos de Francisco de Asís. Aunque el caso de Romero está en curso desde 1994, el positio todavía no fue presentado a la Congregación para la Causa de los Santos. Hasta Juan Pablo II, cuya canonización se ha distinguido por la velocidad, tardó seis años (2008-2014) desde la presentación del positio hasta la conclusión del proceso.
Sin embargo, la velocidad del proceso no es el aspecto más ambicioso del plan trienal para Romero. La carta que los obispos entregarán a Francisco, en efecto, podría contener una invitación al Papa para que visite El Salvador en 2017. Esta invitación no tiene confirmación oficial, pero tampoco ha sido desmentida. Rosa Chávez se limitó a decir que “Hay más cosas en la carta que no se pueden revelar por el momento”.


Los habitantes del pequeño país centroamericano tienen buenas razones para alentar esperanzas. ¿Quién no recuerda la promesa informal que el mismo Francisco hizo de volver a América Latina en 2017? El año pasado en el Santuario de Aparecida, Brasil, dijo que volvería en 2017 para el 300 aniversario de la aparición de la Virgen. Feliz casualidad, el cumpleaños de Romero cae precisamente en la Fiesta de la Asunción.

Post a Comment