Friday, October 17, 2014

El Espaldarazo de Montini



 


La última vez que Mons. Óscar A. Romero se reunió con el nuevo Beato Pablo VI, las palabras del hastiado pontífice fueron un bálsamo para el sufriente mártir salvadoreño:

Comprendo su difícil trabajo. Es un trabajo que puede ser no comprendido ... Ya sé que no todos piensan como usted ... sin embargo, proceda con ánimo, con paciencia, con fuerza, con esperanza ...

Era el 21 de junio de 1978 y el Papa Pablo estaría muerto dentro de dos meses: el 6 de agosto de 1978, la Fiesta de la Transfiguración, la celebración nacional de El Salvador, como Mons. Romero gustaba recordarlo.  Estrechándome las manos con un cariño y una fortaleza de quien se siente sostén de todos los Pastores y de toda la Iglesia Universal”, fue como Romero recordó la acogida del papa. La consolación del papa, dijo Romero en su Diario, “me dejó la satisfacción de una confirmación en mi fe, en mi servicio, en mi alegría de trabajar y de sufrir con Cristo, por la Iglesia y por nuestro pueblo”.


La foto de Montini en el cuartito de Romero.

Dos años después, Romero también estaría muerto, pero ¿podrían haber sido distintas las cosas?  Mons. Orlando Cabrera, obispo de Santiago de Maria, donde Romero fue obispo, seimagina que si Pablo hubiera sobrevivido, habría elevado Romero al Colegio de Cardenales, talvez forzando así un resultado diferente ...
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