Wednesday, June 22, 2016

Una imagen falsa del Beato Romero


 
BEATIFICACIÓN DE MONSEÑOR ROMERO, 23 DE MAYO DEL 2015
 

 
La escritora (derecha) observa el levantamiento de un afiche del beato

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En una columna de opinión en la revista nicaragüense Confidencial, la escritora María López Vigil propone como un “consejo” del Beato Mons. Romero contra la homofobia aceptar las partes de la Biblia que agradan y descartar las que no parecen.  Citando un supuesto pronunciamiento apócrifo del obispo mártir, López Vigil le atribuye estas palabras:

«Lean toda la Biblia, pues. Y si lo que leen les ayuda a vivir mejor, a caminar, si les da paz, se lo echan a la bolsa buena del pantalón. Y lo guardan. Pero si lo que leen no les sirve, si les aflige, si no están en acuerdo con eso que leen, échenlo a la bolsa rota del pantalón...y así mejor lo van botando por el camino».

La declaración atribuida, de procedencia dudosa, es sumamente anti-Romeriana y por eso no debería ser aceptada como una auténtica enseñanza del Beato y Mártir.

El sentimiento atribuido choca con múltiples enseñanzas del Beato, quien predicaba de que:

  • Hemos de creer una fe no a nuestro gusto sino según la voluntad del Señor, y hemos de vivir una moral no inventada por nosotros sino como Dios la quiere con sus Mandamientos” (Homilía del 19 de febrero de 1978).
  • No debe de jugar uno con el evangelio, no debe de interpretarlo o manipularlo uno, según sus conveniencias … Muchas veces es duro contra nuestros propios caprichos, contra nuestros deseos de placer, contra nuestros egoísmos; pero dichoso el que hace prevalecer no sus caprichos, sino el evangelio del Señor” (Hom. 10 feb. 1980).
  • Es conveniente leer el Viejo Testamento, leer sobre todo los profetas y escuchar en el acento de los profetas las reprensiones severas, los llamamientos al orden que los profetas hacían … Conviértanse, renuévense” (Hom. 29 ene. 1978).
  • Esta palabra que se ha leído, aunque fue escrita hace muchos siglos, es palabra de un Dios eterno hablándole hoy aquí a [los] salvadoreños” (Hom. 9 abr. 1978).
  •  La palabra que salva no es la palabra del hombre, sino la Palabra de Dios; y por eso tiene que tener el cuidado de mantenerse en sintonía perfecta con lo que Dios quiere, con lo que Dios pide” (Hom. 7 abr. 1977).

El Beato Romero explícitamente insiste en la vigencia de la moralidad sexual derivada de la Biblia y plasmada en el Magisterio de la Iglesia:

  • Aunque muchos digan: ‘¿Por qué la doctrina de la Iglesia se va a meter en la intimidad del matrimonio?’ Sí, tiene derecho, porque es guardiana de la Ley de Dios y de la naturaleza. Y en nombre de esa ley habla … desde su competencia evangélica, el reclamo de Dios a la humanidad” (Hom. 2 jul. 1978).
  • Cuando el Papa dice: esto es lícito, esto no es lícito, no estemos jugando con interpretar de otro modo sus palabras … no busquemos interpretaciones permisorias” (Hom. 27 ago. 1978).
  • El día en que un sacerdote, o una comunidad, o un catequista, un agente de pastoral prefiera los caprichos del pueblo a las inspiraciones del Magisterio de la Iglesia, ya no es Iglesia, ya está predicando algo muy terrenal, muy humano” (Hom. 6 ene. 1980).

De hecho, Mons. Romero contradice aquello que la Sra. López Vigil explícitamente aconseja hacer.  Escribe ella “cuando alguien lea un mensaje homofóbico, en el libro del Levítico o en las cartas de Pablo, tenga la libertad de [ignorarlo y descartarlo]”.  Pero Mons. Romero aconseja otra cosa sobre estas mismas escrituras:

  • Lean en el Levítico ... Cristo respeta las leyes eclesiásticas de su tiempo, como las debemos de respetar todos” (Hom. 9 oct. 1977).
  • Quiero salvar a todos, le dice Pablo a Timoteo. Él nos quiere santificar, es iniciativa suya.  Queridos hermanos, la religión no es invento de hombre, nadie se puede forjar un cristianismo a su gusto ... Es Dios el que nos manda predicar, es palabra de Evangelio la que tenemos que decir” (Hom. 19 feb. 1978).

Es notable que la Sra. López Vigil tiene antecedentes de atribuir a Mons. Romero palabras que contradicen sus posturas establecidas.  La escritora ha insistido sobre una versión del encuentro del Beato con el Papa San Juan Pablo II que difiere dramáticamente del relato que el mismo Romero cuenta en sus diarios y homilías.  Se detecta en la Sra. López Vigil una tendencia a usar la persona de Romero para promover ideas suyas, que tienden todas a aprovechar la figura del mártir para restar credibilidad a la Iglesia.  De hecho, la Sra. López Vigil provocó el enojo del mismo Romero en octubre de 1979, cuando este apoyó provisionalmente a la Junta Revolucionaria que tomó el poder en El Salvador y ella dio el respaldo a un movimiento cercano a la guerrilla que había criticado duramente a Romero.


Lo que se debe “echar al bolsillo roto” son las tergiversaciones antojadizas.

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