Tuesday, January 03, 2017

Predicción 2017: canonización Romero


 
AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017
 

 

#BeatoRomero #Beatificación

Antes de 2015, las cosas se habían coalescido tanto para la beatificación de Monseñor Romero, que no sólo podía pronosticar correctamente que iba a ocurrir ese año, sino también el momento en que vendría el anuncio. Solo dos años más tarde, las estrellas parecen estar de nuevo alineadas para probar mi mano de nuevo en la predicción sobre su canonización—el último paso en el proceso de santificación. Específicamente, predigo que la canonización de Mons. Romero será anunciada este año. Una segunda predicción, más calificada, es que la canonización de Romero se llevará a cabo este año. Puede ser así, pero está menos seguro de que se va a dar. Déjenme explicar.
[Ver también: 2016, el Año de Romero]
Primero, déjeme describir el paisaje. 2017 marca el centenario del nacimiento de Romero, por lo que la gente hablará de Romero y los llamados por su canonización serán parte natural de esa discusión. Más importante aún, un presunto milagro ha sido reportado y está siendo investigado por las autoridades de la iglesia, con la palabra preliminar que probablemente será aprobado. Eso ha desatado una gran especulación en San Salvador de que un anuncio de la canonización está inminente, y los seguidores de Romero hoy se oyen tan seguros como se oían a principios de 2015, cuando Romero fue beatificado.

Mons. Rafael Urrutia, vice-postulador de la causa, twitteó una foto de Romero en Nochevieja con el título “Que en el 2017 podamos celebrar su canonización”. El obispo auxiliar de San Salvador Mons. Gregorio Rosa Chávez dio un paso más allá, prediciendo el 2 de enero que la Iglesia salvadoreña recibiría una actualización definitiva sobre la causa de parte del mismo Papa Francisco cuando los obispos salvadoreños hagan su visita “ad limina” al Pontífice en marzo. La fecha de la visita será incluso el 24 de marzo, aniversario del martirio de Romero, que es también su fiesta litúrgica. Obviamente, la confianza expresada por los hombres mejor posicionados para saber el estado preciso de la causa es un indicador primario para el resto de nosotros.

Tres puntos críticos a lo largo del año serán: el 24 de marzo, por las razones expuestas por Monseñor Rosa; del 9 al 12 de mayo, cuando los obispos latinoamericanos celebren su asamblea general en San Salvador para honrar a Romero; y el 15 de agosto, el centenario del natalicio de Romero.

Sin duda, a la visita “ad limina” en marzo vale la pena prestarle su debida atención. La última visita “ad limina” de los obispos salvadoreños, con el Papa Benedicto XVI en febrero de 2008, generó titulares con relación a Romero cuando Benedicto dijo a los obispos que en El Salvador el evangelio había sido “predicado con fervor por pastores llenos de amor de Dios, como Mons. Óscar Arnulfo Romero”. Las referencias serán sin duda más enfáticas durante esta visita con un Papa ampliamente visto como un espíritu afín de Romero, en una fecha tan estrechamente asociada con Romero, en el aiño de su centenario.

Pero parece improbable que la investigación sobre el milagro se terminara para entonces, de tal manera que el Papa pudiera estar en condiciones de hacer un anuncio definitivo sobre la canonización a los obispos. Tomemos, por ejemplo, la aprobación del milagro de la Madre Teresa, para hacer una comparación. Madre Teresa recibió, nadie disputaría, el trato rápido, comenzando con la exención del habitual plazo de espera de cinco años después de su muerte, llegando al deseo de que su canonización se diera durante el Año Jubilar de la Misericordia. Aún así, en el caso de la Madre Teresa, se necesitaron seis meses desde la apertura de la investigación diocesana sobre el milagro para su canonización en junio de 2015 hasta la promulgación del decreto aprobando el milagro en diciembre de 2015. Una trayectoria similar parecería ser el mejor de los casos para Romero.

Por esa razón, parece improbable que un anuncio definitivo esté listo en marzo o incluso en mayo, cuando los obispos latinoamericanos desciendan a San Salvador para su reunión. Ha habido especulaciones de que Francisco podría hacer una visita apresuradamente anunciada a la reunión, para conmemorar el décimo aniversario de una reunión anterior en Aparecida, Brasil, presidida por el Papa, y canonizar a Romero en San Salvador. Pero eso es imposible teniendo en cuenta la anunciada agenda papal para el año, que presume que el Papa visitará a Portugal del 9 al 12 de mayo; esas fechas están casi esculpidas en piedra, porque corresponden a otro importante centenario, las apariciones marianas en Fátima. Por lo tanto, marzo o mayo, ambos parecen irrealistas.

Lo que nos deja con agosto de 2017. Esa fecha parece viable. Proporcionaría tiempo suficiente, bajo el modelo “vía rápida” de la Madre Teresa, para que se certifique el milagro, de modo que un anuncio podría hacerse en la fecha del centenario de Romero (15 de agosto). El Arzobispo Vincenzo Paglia, postulador de la causa, está programado para dar una charla sobre Romero en Londres el 12 de agosto—será interesante ver qué dice. Posteriormente, la canonización podría ocurrir al final del año—¿quizás en Roma en la misa papal de la Virgen de Guadalupe?—o en El Salvador el próximo año.

Conformemente, por estas razones, me parece que el escenario más probable es que vamos a escuchar grandes alabanzas para Romero en marzo y mayo, y quizás anuncios preparatorios, pero ninguna decisión final sobre su canonización hasta agosto. (Predicción # 1). Por supuesto, podría estar felizmente equivocado, y podemos escuchar un anuncio en marzo o mayo y, en ese caso, la ceremonia podría tener lugar en o alrededor del centenario. (Predicción # 2.) Y, el Papa también está libre de saltar el requisito de un milagro, aunque no creo que sea probable que lo haga, pero si lo hace entonces cambia del todo el juego y podemos ver que las cosas se muevan con aún mayor celeridad.

En cualquier caso, el 2017 se perfila como un gran año para el mártir salvadoreño y para su compañero, Rutilio Grande, quien murió tres años antes, y cuya beatificación probablemente será aprobada este año, posiblemente a la par de la causa Romero.

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