Wednesday, August 23, 2017

El centenario Romero de los obispos


AÑO JUBILAR por el CENTENARIO del BEATO ROMERO, 2016 — 2017:

Obispos salvadoreños con el Card. Ezzati.
#BeatoRomero #Beatificación
Durante el aniversario en 1982 del asesinato de Mons. Óscar A. Romero surgió una consigna que resonaría en muchas actividades ligadas al obispo mártir: “Queremos obispos como monseñor Romero”.  Se convirtió en el veto popular contra un episcopado que las masas percibían como demasiado alejado al estilo que ahora promueve el papa Francisco: los “pastores con olor a oveja”—o como terminaba diciendo la consigna, “junto al pueblo pobre”.  Bastante tiempo ha transcurrido desde aquella época, y ahora muchos obispos parecen querer recoger el estilo del ex-Arzobispo de San Salvador.  Examinamos el elogio que doce de ellos hicieron al obispo mártir durante la reciente conmemoración del centenario de su nacimiento.
En primer lugar, el Obispo de Roma, el Papa Francisco, emitió una carta para el centenario del natalicio de Mons. Romero, en que reza: “Ya se cumplen cien años del nacimiento del beato Óscar Arnulfo Romero, obispo y mártir, ilustre pastor y testigo del Evangelio, decidido defensor de la Iglesia y de la dignidad del hombre. Hijo de la amada tierra de El Salvador, habló a la gente de nuestro tiempo de la obra salvífica de nuestro Señor Jesucristo y de su amor hacia todos, especialmente hacia los pobres y descartados. Tanto en su vida sacerdotal como en el comienzo de su ministerio episcopal experimentó un singular camino espiritual, que lo llevó a propagar la justicia, la reconciliación y paz”.
El Cardenal Ricardo Ezzati, Arzobispo de Santiago de Chile y representante personal del papa en las conmemoraciones, agregó: “me atrevo a decir que el Beato Mons. Romero es un mártir de la Esperanza. Lo es para los más pobres del Continente, lo es para nuestra querida Iglesia, lo es para los que luchan por la justicia, la reconciliación y la paz que, con cariño renovado, ya lo llama ‘San Romero de América’.”
Por su parte, el Cardenal Christoph Schönborn, Arzobispo Viena, dijo que Mons. Romero “pertenece a aquellos grandes personajes que, sin poder y sin armas, han cambiado el mundo solamente a través de su testimonio”.
El Arzobispo de Bolonia, Italia, Mons. Matteo Zuppi, escribió en una carta que el centenario de Romero “es una oportunidad importante para agradecer a Dios por su testimonio y elegir, según su ejemplo, un renovado y apasionado compromiso con la paz ... Su amada memoria nos anima y nos confirma en el compromiso con la Paz de Cristo”.
El Arzobispo Giovanni Ricchiuti, presidente de la Pax Christi de Italia, destacó que Romero fue un “valiente testimonio del Evangelio por la Justicia y la Paz ... El legado espiritual y la actualidad del testimonio de Monseñor Romero impulsan el compromiso de la comunidad mundial para construir la paz basada en la justicia y los derechos de los pueblos”.
Otros han tratado de disertar la inspiración del mártir.  En una misa por el centenario de Romero y por la Fiesta de la Asunción de la Virgen, el Arzobispo de San Antonio, Texas, Gustavo García-Siller comentó que “al celebrar también el 100 ° cumpleaños del Beato Óscar Romero, el desaparecido Arzobispo de San Salvador, celebramos la vida de alguien que siguió el ejemplo de María”.
El Arzobispo de Los Ángeles, California, José Gómez, hizo énfasis sobre la necesidad de abogar por el bien común del pueblo como lo hizo Romero: “En nombre del Beato Óscar, sigamos trabajando para construir una mejor ciudad de Los Ángeles, un mejor país y un mundo mejor ... Sigamos trabajando con empeño por la reforma migratoria, para mantener a nuestras familias unidas, para lograr derechos para nuestros trabajadores y para despejarles el camino para llegar a convertirse en nuevos ciudadanos de esta gran tierra en la que vivimos”.
El que fue su amigo, el Cardenal Gregorio Rosa Chávez, de San Salvador, quiso recordar a otros mártires de El Salvador: “Nos resulta fácil aplicar este calificativo cuando hablamos de monseñor Romero, de los sacerdotes asesinados y de las cuatro mujeres estadounidenses —tres religiosas y una misionera seglar— a quienes se arrebató la vida en diciembre de 1980. Sin embargo tenemos una deuda que debemos comenzar a pagar cuanto antes: estamos obligados por gratitud a Dios y por amor a la verdad, a rescatar la memoria de cientos de mártires anónimos, la mayoría de los cuales son humildes campesinos y humildes campesinas”.
El Arzobispo Vincenzo Paglia, postulador de la causa de canonización de Mons. Romero, se detuvo para profundizar sobre su humanidad.  Romero no fue un Supermán”, dijo.  Él temía morir, y se lo confesó a sus amigos en reiteradas ocasiones.  Pero él amó a Jesús y a su rebaño más de lo que amó a su propia vida.  Esto es lo que significa ser mártir.  El amor de Jesús y por los pobres es más grande que el amor de sí mismo.  Esto es el poder del mensaje de Romero”.
El Arzobispo de Panamá Mons. José Domingo Ulloa expresó un sentimiento parecido: “Ante la gigante figura de Óscar Arnulfo Romero, no podemos olvidarnos lo que él fue: un ser humano que amaba a los suyos, o sea, a todos. Por vocación fue sacerdote, ministro de Cristo y siervo de los que le fueron confiados, especialmente de los campesinos y de los necesitados. Eso es lo que por encima de todo, es lo único que quiso ser. Ahora esperamos con gozo el día de la canonización de monseñor Romero, quien es motivo de inspiración para el compromiso cristiano”.
El Obispo de Dallas, Texas, Edward Burns, explicó su decisión de hacer una Misa en homenaje a Romero. “Cuando fui a El Salvador y me enteré que su aniversario iba a ser hoy, supe que teníamos que hacer algo, especialmente por la comunidad latina que vive aquí en Dallas”, comentó Burns, quien asumió su cargo en febrero. “Óscar Romero fue un gran hombre de fe y un gran pastor fiel de nuestra comunidad latina”, proclamó el obispo en su homilía.
El Arzobispo de San Juan de Cuyo, Argentina, Jorge Lozano, explicó la admiración por Romero que sienten muchos fieles, incluso el arzobispo: “así son los santos, factores de unidad y comunión aun ante el odio de los enemigos”, y expresó: “Dan ganas de imitar su entrega y claridad. Acaricio y beso su tumba, su memoria y su vida”.
Otros obispos no emitieron pronunciamientos pero sí hablaron a través de sus gestos.  El Obispo de Astorga, España, José Antonio Menéndez, inauguró un vitral con la figura del Beato Romero en una iglesia, mientras que el Obispo Joseph Toal de Escocia, develó un lienzo del Beato Romero para marcar su adopción como el santo patrono del Fondo de Ayuda Internacional Católico Escocés (SCIAF, por sus siglas en inglés).


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