Thursday, May 23, 2013

PAPA RECIBE A FUNES


El Papa Francisco recibió al presidente salvadoreño, Mauricio Funes, en una audiencia privada en la que platicaron la causa de canonización de Mons. Oscar A. Romero.  [Video.] Según un comunicado de la presidencia, el Papa le dijo a Funes que “hay que tener fe”, en la posible canonizacion de Romero, pues considera que el proceso avanzará rápidamente y que “después de monseñor Romero podrían venir otras canonizaciones”.  El comunicado agrega que, “Él mismo (el Papa) mencionó el caso del padre Rutilio Grande”. El Presidente señaló que él fue estudiante del padre Grande, asesinado tres años antes de Romero, quien se inspiró en su ejemplo.

El presidente salvadoreño regaló al Papa un relicario que contiene una pieza de ropa que mons. Romero llevaba cuando fue asesinado. En el centro de la prenda, está claramente visible, una mancha de sangre. La custodia del relicario tiene forma de cruz, con los brazos que representan figuras humanas estilizadas, lo que representa la participación del pueblo de Dios en la muerte de su obispo. Funes señaló al Papa que Romero siempre estaba rodeado del pueblo y especialmente de los niños.  Es el trabajo de las Hermanas del Hospital de la Divina Providencia, en la capilla donde Romero fue asesinado.  El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede dijo que el Santo Padre ha estado conmovido por el regalo que le dio el presidente Funes. “Este ha sido un hermoso y muy significativo regalo”, dijo el P. Federico Lombardi.

Funes solicitó la audiencia con el pontífice después que el Arzobispo Vincenzo Paglia, el clérigo encargado de la canonización de Romero, anunció un mes atrás que la causa había sido “desbloqueada.   Queremos empujar el proceso de beatificación”, dijo Funes en una entrevista. También dijo que quería agradecer al Papa Francisco por señalar que la causa debe seguir adelante. Tomó la decisión del Pontífice como “una señal esperanzadora de que se va caminando bien”.

Si podemos ayudar en algo a empujar la causa ... lo vamos a hacer”, dijo Funes el mes pasado. Agregó que, “Mi percepción es que se puede hacer, de tal manera que luego de esa audiencia yo puedo traerle a la nación noticias agradables”.

El embajador de El Salvador ante la Santa Sede, Manuel López, le dijo al Associated Press ayer que cuando conoció a Francisco, el Papa le dijo: ‘‘Espero que bajo este pontificado podamos beatificar [a Romero]’’.  El portavoz del Vaticano, el P. Lombardi, confirmó que Francisco está muy a favor de la causa de santidad del arzobispo asesinado.

El Padre Lombardi dijo a los reporteros después de la reunión del presidente con el Papa que la “causa sigue adelante en la Congregación para las Causas de los Santos, de acuerdo con normas de la Iglesia”, y que corresponde exclusivamente a la congregación “informarnos” sobre el estado del proceso.

Ocho años atrás, el Papa Benedicto XVI recibió al entonces presidente de El Salvador Elías Antonio Saca, en junio de 2005 y los dos se habrían comentado el estado de la causa de canonización de Romero. Saca fue monaguillo de Mons. Romero. En julio de 2007, el gobierno de Saca solicitó públicamente al Vaticano canonizar a Romero, en un esfuerzo de resolver reclamos sobre la falta de una investigación oficial por parte del estado salvadoreño.

El Sr. Funes fue elegido para suceder al Sr. Saca siendo candidato del izquierdista FMLN, los ex guerrilleros que se enfrentaron a las fuerzas de derecha y a una dictadura militar que gobernó El Salvador durante la década de los 80. Cuando el Sr. Funes asumió el cargo, se comprometió a hacer Romero el referente moral de su gobierno y ha declarado a Romero como el “guía espiritual de El Salvador”.  En el 30° aniversario de la muerte de Romero, Funes reconoció la participación estatal en el asesinato y pidió perdón por ello.

Análisis



Mauricio Funes ha logrado un gesto que es digno del mismo Papa Francisco. El Papa ha dejado su marca como un líder que no se basa en una oratoria magistral sino en gestos y palabras sencillos, pero de inmediata universalidad. Funes ha viajado por dos días para llegar a Roma a una reunión privada con el Papa, que duró apenas 12 minutos. Lo que Funes pudo haber dicho al Papa para "empujar" a la beatificación de Romero, ha sido muy breve. Según todos los relatos, también hablaron sobre los esfuerzos actuales del gobierno salvadoreño para pacificar esa sociedad dominada por pandillas y sobre otros asuntos de interés moral para la Iglesia, como son la defensa de la vida y la protección del matrimonio. Pero lo que el mundo va a recoger, sobre todo, el mundo católico, desde esta reunión es esa imagen del hermoso relicario con la sangre de Romero. Esa imagen, del Papa y el relicario, podría redefinir a Romero para el mundo católico, porque no es la imaginería de la revolución. Al contrario, es la imaginería de la santidad.

Cronología


 



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