Wednesday, August 14, 2013

ROSARIUM: una reflexión

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Rosaleda, donde siete jesuitas y sus empleadas domésticas fueron asesinados en San Salvador en 1989.  Para ver más fotos, favor de consultar la versión de este post en inglés.
Esta reflexión se refiere a las Maravillas Eucarísticas de Mons. Romero, pero se presenta como un Rosario, porque nació en la fiesta de la Asunción de María (y fue asesinado en la víspera de la Fiesta de la Anunciación).  Mons. Romero siempre ha estado estrechamente ligado con la Eucaristía y estos cinco episodios—que se nos hacen cinco Misterios—nos muestran esos vínculos.
I. EL PADRE ROMERO CELEBRA SU PRIMERA MISA
Ciudad Barrios, El Salvador, 11 de enero de 1944: el P. Óscar Romero ofrece su primera misa solemne. La estampa reza: "Que este sacrificio que ofrecemos te agradezca, O Señor. Gobierna con protección constante, a tu siervo, el Romano Pontífice".
II. MONS. ROMERO CELEBRA LA ‘MISA ÚNICA’

San Salvador, 20 de marzo de 1977: Tras el asesinato del P. Rutilio Grande, Monseñor Romero llamó al pueblo a una Misa Única frente a Catedral, donde predicó ante una multitud de más de 100.000.
  • Reflexión: Romero quiere mostrar lo que la falta de un sacerdote significa para la comunidad. Toda la diócesis, se reúne en torno a su obispo, y Romero captura la imaginación espiritual de su rebaño. Romero nunca organizó una marcha de protesta, nunca participó en una huelga, nunca gritó consignas políticas, nunca agitó banderas políticas. Su voz era voz de iglesia. Que nosotros también seamos capaces de combinar nuestras acciones eclesiales y nuestras acciones ante el mundo en un único actuar, auténtico y coherente.
III. MONS. ROMERO RECUPERA LAS HOSTIAS PROFANADAS

Aguilares, 19 de junio de 1977: Monseñor Romero recupera la iglesia del P. Grande: "Hoy, me toca venir a recoger esta Iglesia y este convento profanado, un Sagrario destruido y sobre todo un pueblo humillado, sacrificado".
  • Reflexión: Mons. Romero no tolera los insultos a los sacramentos y al santuario de la Iglesia. Tampoco está dispuesto a aceptar los abusos contra el pueblo. Pero no deja de lado una cosa para hacer la otra. Hace las dos. Los soldados habían pisoteado el altar y las Hostias. Monseñor reconoce que es necesario tener un acto de desagravio tras este sacrilegio. Pero los soldados también habían perseguido a la iglesia y violado los derechos humanos de los fieles, y esto, también, requería una reivindicación. Y nosotros, ¿aceptamos insultos en contra de Cristo y contra los pobres?
IV. LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA DE MONS. ROMERO

Monseñor Romero celebraba habitualmente una Hora Santa de Adoración Eucarística en la capilla del hospital para cancerosos donde él vivió y convocó a los fieles a participar. "Junto a los enfermos, podemos al mismo tiempo que hacer un acto de fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía y ejercitar nuestra oración por las grandes necesidades de la Patria, de la Iglesia, de las familias, al mismo tiempo hacer un acto de caridad—que nos manda el Catecismo entre las obras de misericordia—visitar a los enfermos".
  • Reflexión: El Papa Francisco ha pedido por la unidad de la Iglesia y su atención al grito silencioso de los necesitados, en ocasión de la Adoración Eucarística en simultánea mundial por el Año de la Fe. La unidad de la Iglesia y la atención a los necesitados, tanto los enfermos como los pobres, es lo mismo que Mons. Romero nos invita a poner al centro de nuestra espiritualidad. La fe y la caridad, la misericordia, no son valores que encontramos divorciados uno del otro. Debemos superar nuestra esquizofrenia espiritual y combinar nuestros criterios.
V. LA EUCARISTÍA INCONCLUSA DE MONS. ROMERO

San Salvador, 24 de marzo de 1980: Monseñor Romero es asesinado "mientras celebraba el Sacrificio del perdón y reconciliación" (Juan Pablo II, Palabras en la Catedral de San Salvador, 6 de marzo de 1983). "Por tanto, una muerte verdaderamente ‘creíble’, de testimonio de la fe." (Benedicto XVI, Entrevista a los Periodistas, 9 de mayo del 2007.)
  • Reflexión: El cardenal Jaime Ortega dijo que la misa inconclusa de Monseñor Romero recuerda la última cena de Cristo, que se celebró también en un "ambiente de dolor y sospechas". Y el obispo Ricardo Ramírez, ha dicho que "es nuestro deber contribuir a la conclusión de la Eucaristía que Romero no pudo terminar. El desafío para aquellos cuya imaginación se ha inspirado en la historia de la vida de Romero, es de vivir, servir y estar presente para aquellos que están experimentando el dolor del sufrimiento humano".



Magnificat anima mea Dominum ...
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