Friday, April 10, 2015

Actualización beatificación Romero #12




Memorándum para los periodistas que cubrirán la beatificación de Monseñor Óscar A. Romero en San Salvador el 23 de mayo: ¿qué significará esta beatificación como hecho histórico o noticia internacional? Más allá de la novedad de tener un nombre más en la lista de honor de los santos católicos, la beatificación Romero es lo suficiente portentosa que el Arzobispo de San Salvador José Luis Escobar, ha dicho que sería “lo más grande que le puede pasar a este país”.

John Allen Jr. de CRUX y el Boston Globe encaja el tema cuando escribe esta semana que las expectativas variarán según la perspectiva. Los católicos progresistas buscarán la validación de la “agenda” justicia social y sus héroes, pero, para los salvadoreños comunes, la pregunta será si un “Beato Romero” puede dar lugar a una sociedad más cristiana y menos violenta. Los observadores de la glesia también buscarán señales de si que la Iglesia salvadoreña tendrá una voz más alta en la sociedad salvadoreña, mientras que otros buscarán indicios de cambio en la Iglesia Latinoamericana: el obispo brasileño Pedro Casaldáliga ha audazmente proclamado que “La historia de la Iglesia en América Latina se divide en dos partes: antes y después de Mons. Romero”.  O tal vez la historia será si Romero puede ser el santo patrón del pontificado de Francisco.

Si el ‘Beato Romero’ será capaz de cumplir con cualquiera de estos altos órdenes no quedará establecido después del fin de semana de Pentecostés, cuando la beatificación se llevará a cabo. He aquí cinco preguntas que proporcionarán pistas importantes para determinar si o no estas posibilidades quedarán adelantadas por la primera beatificación en suelo centroamericano.

  1. ¿Quién llega?: Los salvadoreños quedan perennemente impresionados por la devoción que Romero atrae fuera de El Salvador. Las recientes conmemoraciones del asesinato de Romero en marzo incluyeron una poderosa homilía por el visitante cardenal de Panamá, José Luis Lacunza Maestrojuán (de origen español), que electrizó a la Catedral de San Salvador, declarando en voz tronante y acento castellano que Roma había hablado y ya no había duda que Romero es un mártir que fue asesinado por odio a la fe. Hay algunos indicios de que el poco tiempo permitido por el anuncio, sin embargo, puede prevenir algunos de asistir. Por ejemplo, el cardenal O’Malley de Boston, miembro del consejo de asesores cardenales del Papa y confeso admirador Romero, no será capaz de ir debido a compromisos preexistentes inamovibles.
     
  2. ¿Cuántos llegan?: El país se está preparando para un evento de grande escala. Una reciente marcha por la paz demostró que una movilización interna de medio millón de personas es concebible, y un reciente torneo de fútbol playa en el país mostró que el aeropuerto puede manejar incursiones de grande escala (16 equipos ingresaron simultáneamente y 15 mil personas visitaron). Las autoridades aeroportuarias están desarrollando procedimientos de trámites para grupos conjuntos. Una nueva aerolínea salvadoreña VECA, ha anunciado vuelos chárter especialmente para la ocasión (por ejemplo, de Venezuela). Obviamente, un evento de escala abrumadora sería mejor como buen presagio para un cambio de terreno que una muestra ínfima.
     
  3. ¿Quién más participa?: Las diócesis de Argentina, Venezuela y Chicago están entre aquellas que planean “unirse” a la beatificación en la oración a través de eventos que coincidirían con la ceremonia en San Salvador. Mientras tanto, hay indicios de que SIGNIS, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, gestionará que Romero sea declarado compatrono de los comunicadores católicos (al lado de los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael). Rocco Palma ha sugerido que la conferencia de obispos estadounidenses debe “moverse para añadir la fiesta de Romero al calendario nacional.” Una amplia participación sería similarmente más indicativa de consecuencias universales que un evento que se limita a un país o región.
     
  4. ¿Cómo se interpreta la noticia en El Salvador?: La prensa salvadoreña ha sido históricamente distante a Romero. Cuando 250 mil se reunieron para conmemorar el 20° aniversario de la muerte de Romero en marzo de 2000, el  principal periódico salvadoreño calificó a la multitud como consistente de “centenas”. El periódico de ultra derecha informó sobre “decenas” de participantes. Hoy en día, cuando prevalecen los videos de i-Phone, Twitter y Facebook, una participación histórica sería imposible de negar. Aún así, la derecha podría boicotear el evento, como lo hicieron con la reciente marcha por la paz, y la el voto en la Asamblea Salvadoreña esta semana para conceder el reconocimiento a Romero de Hijo Meritísimo de El Salvador.
     
  5. ¿Cómo se interpreta la noticia en el mundo católico?: ¿Van a distraerse los comentaristas católicos de su obsesión por los temas sexuales en el próximo Sínodo sobre la Familia lo suficiente para fijarse en la beatificación de Mons. Romero? Uno puede ser esperanzador basado en la reacción a las aprobaciones preliminares de la beatificación, que obtuvieron cobertura en los principales periódicos y sitios web católicos, con voces católicas conservadoras uniéndose a la celebración, incluyendo el Prelado del Opus Dei, el Padre Robert Sirico del Instituto Acton, el Arzobispo Charles J. Chaput, el columnista Ross Douthat y el bloguero P. Dwight Longenecker.

No es necesario que todos estos factores sean satisfechos. De hecho, un resultado decisivo en uno o dos de ellos puede ser suficiente para dar el impulso necesario para llevar a proporciones históricas. Del mismo modo, la ausencia de un “knock out” en cualquier categoría en particular puede no importar si varios de estos registran un buen resultado, no obstante. Ahí es donde nuestro análisis será clave para asegurar una buena comprensión del caso.

Súper Martyrio seguirá de cerca la evolución y proporcionará una actualización semanal cada viernes respecto a los planes de beatificación en curso. En una nota personal, puedo confirmar que estaré en San Salvador para la beatificación que ahora queda sólo seis semanas de este fin de semana de la Divina Misericordia.

Lea mi última actualización aquí.
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